Ezequiel 37:9
Podemos estar metidos en una iglesia y no estar llenos del Espíritu Santo. Podemos decir que somos salvos, pero no vivir una vida por el Espíritu Santo. Nuestros problemas, nuestras dificultades no se resuelven ni con consejería, ni con el apoyo de nadie, sino que se resuelven en oración. En ocasiones queremos dones, ministerios, y eso es bueno, pero no puede haber en nosotros otras motivaciones para tener el mover del Espíritu Santo. Hoy buscamos al Espíritu Santo porque queremos que nos santifique, que nos dirija. Cada día debemos depender del Espíritu Santo para lo que es nuestra forma de vivir y de movernos. El vivir en el Espíritu trae como consecuencia el tropezar con muchas personas, porque el vivir en la carne es la norma del que no le tiene y hay cosas que a ellos no le gustan. Podemos contar muchas maravillas de todo lo que el Espíritu Santo ha estado haciendo cada día. Podemos hablar de esa obra que Él hace sobre la Tierra. Vemos que es una obra muy perfecta. El Espíritu Santo trabaja en el norte, el sur, este y oeste de la Tierra. Él no ha dejado la Tierra, porque si la suelta de su mano y poder se destruye. Nadie puede defender a las naciones si no es el Espíritu Santo, porque si Él no estuviera ya se hubiesen destruido una a la otra. Entonces, si por el hombre fuera, ya la Tierra estuviera destruida hace rato. Gloria a Dios por el poder del Espíritu Santo y su sabiduría. Cada día podemos ver vidas cambiadas. El que trabaja de norte a sur y de este a oeste es el Espíritu Santo. Porque el Padre hace planes y el Espíritu Santo los ejecuta. El mover del Espíritu Santo es tan fuerte que en muchas ocasiones hay personas que no lo pueden resistir, es el poderoso mover del Espíritu en nuestras vidas. Hemos visto vidas transformadas por el Espíritu Santo. Él se encarga de hacer lo que es necesario que se haga. Es por eso que cuando el Espíritu Santo esta trabajando en nuestras vidas podemos ver soluciones rápidas, podemos ver que no hay que volverse loco. Porque lo que no es, no es. No nos matemos nosotros mismos del corazón, porque el que hace es el Espíritu Santo. Entonces, ¿por qué esforzar las cosas? Cuando el Espíritu Santo va hacer, nunca nos deja a nosotros hacer nada. Solamente, uno lo que tiene que hacer es ir caminando detrás del Espíritu Santo porque Él hace antes de que tú llegues. Sobre lo que nos desespera o preocupa, descansemos en Dios. El mundo vive bajo mucho desespero, nosotros no tenemos que vivir así. El Espíritu Santo no es solamente para hablar lenguas, benditos todos los que pueden hablarlas, danzar, etc. Él obra todavía más. Y si uno ama la obra de Dios, va amando lo que el Padre preparó y organizó. Hay que amar la obra de Dios con fuerzas. Lo que hace que interrumpas el amor tuyo por la obra, es que te alejaste y el Espíritu Santo no ha seguido poniendo en ti el querer como el hacer. Pues para hacer la obra de Dios hay que estar lleno del Espíritu Santo. No solamente para la unción y para orar por los enfermos, sino que hay un gran trabajo en la obra que es muy sagrado. Es todo aquello que el Espíritu Santo está haciendo sobre toda la Tierra. El mismo Espíritu Santo es el que revela cual es el trabajo en la Tierra para que pongamos todo nuestro empeño en ello. El Padre decidió y envió al Espíritu Santo para que se mueva sobre esta Tierra. Él viene y ordena la Tierra, lo vemos en el libro de Génesis. La Tierra estaba desordenada y vacía y el Espíritu Santo se movía sobre las aguas. El Padre está en el tercer cielo, no baja a la Tierra, pues Dios vino en Jesús y El Padre manda a su Espíritu para que ordene la Tierra. La Tierra está cuidada por el Espíritu Santo y también cuida del universo para que todo se mantenga en su lugar. Satanás no puede tocar nada porque el Espíritu Santo cuida el Norte, Sur, Este y Oeste. Para cuidar la Tierra, también necesita a hombres y a mujeres. ¿Eres uno de ellos? Dios ha hecho un plan, Su voluntad para cada uno de nosotros y para la iglesia. ¿Cuántos entienden que Dios los llamó? Él busca hombres y mujeres para que lo glorifiquen. Cuando Ezequiel dijo las palabras del Cap. 37: 9, fue porque aquel pueblo estaba derrotado porque había venido Nabucodonosor con sus ejércitos y los tomó cautivos. Los habían engañado y los esclavizaban. Se los llevaron bajo latigazos y golpes. Se llevaron cautiva una nación que Dios escogió desde mucho antes y que querían hacerse grandes. Israel lo tenía todo y Dios quería mantenerlos como su pueblo para Él, pero se alejaron del bien, se alejaron de Él y por eso se convirtieron en un valle de huesos secos. Es horrible dejar a Dios. Por eso les comenzaron los días malos. En Génesis 3: 17, vemos que la Tierra está bajo maldición. La maldijo Dios. El único que puede obrar sobre esa maldición es el Espíritu Santo. El obrar quiere decir, hacer un trabajo en contra de una palabra que Dios ya ha dicho. El único que lo hace es el Espíritu Santo. Tú y yo no podemos ir en contra de la maldición del Padre. El único que redime la Tierra es el Espíritu Santo. Él es el que puede dar vida y detiene la maldición. Después de una maldición hay muerte. Nosotros convencemos al Padre en la oración para que nos libre. Si hay un pueblo que clama, el Espíritu Santo ha de controlar a los terroristas. ¿Quién controla la Tierra sino es el Espíritu Santo? Dios quiere llenarnos del Espíritu y quiere que sepamos vivir en Él. El Espíritu santo sopla y deja ver que hay vida y que está para trabajar en la Tierra y para hacer bien. Amemos a esta Tierra y al Espíritu Santo. Cuando nos llenamos del Espíritu Santo todo lo que está a nuestro alrededor progresa. Tenemos que ser instrumentos del Espíritu Santo y así Él te va a guiar a todo lo que es tu verdadero caminar. No nos confundamos. No somos administradores del Espíritu Santo, sino que es el Espíritu Santo quien nos administra como hijos del Reino y como iglesia. Nos guía y nos lleva. El sopla de los cuatro vientos, tiene todo bajo control, no es limitado, no se le puede ocultar nada, Él lo ve todo, y conoce los corazones. Al soplar de los cuatro vientos comienza a hacer en mí aquello para lo que fui enviado a esta Tierra. Por eso, Dios busca a hombres y mujeres que hagan la voluntad del Espíritu Santo en la Tierra. Dios llama a esos hombres y mujeres porque actualmente también hay muchos "huesos secos", como lo fue Israel en aquel tiempo del profeta Ezequiel. Así que, tenemos que vivir conforme a la obra del Espíritu Santo. La tierra está como muerta y si nada te mueve el corazón, ten cuidado porque tú también puedes estar muerto. Debemos libertar a los demás, predicándoles del Señor. Estamos para soplar aliento del Espíritu Santo, no estamos para echar a otros al Infierno, sino para que el Espíritu Santo nos guíe y así liberte a los hombres de esta Tierra. AMEN.
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
La Obra La Lleva El Espíritu Santo
Ezequiel 37:9
“Espíritu, ven de los cuatro vientos, y sopla sobre estos muertos, y vivirán.”
Podemos estar metidos en una iglesia y no estar llenos del Espíritu Santo. La obra de Dios sobre la Tierra la lleva el Espíritu: el Padre hace los planes y el Espíritu Santo los ejecuta, y a nosotros nos toca caminar detrás de Él. Estos son los puntos para la semana.
- Nuestros problemas no se resuelven con consejería ni con el apoyo de nadie, sino en oración. Buscamos al Espíritu Santo no por dones ni por ministerios, sino para que nos santifique y nos dirija cada día.
- El Espíritu Santo trabaja de norte a sur y de este a oeste. Él cuida la Tierra y el universo; si por el hombre fuera, las naciones ya se hubiesen destruido una a la otra.
- Cuando el Espíritu Santo va a hacer, Él hace antes de que tú llegues. No nos matemos del corazón ni forcemos las cosas: descansemos en Dios, que el mundo vive en desespero y nosotros no.
- Hay que amar la obra de Dios con fuerzas. Si ese amor se interrumpe, es porque te alejaste, y el Espíritu Santo dejó de poner en ti el querer como el hacer.
- Israel lo tenía todo, pero se alejó de Dios y terminó cautivo, hecho un valle de huesos secos. Es horrible dejar a Dios; la Tierra está bajo maldición, y solo el Espíritu Santo da vida y detiene la muerte.
- No somos administradores del Espíritu Santo: es Él quien nos administra como hijos del Reino. Sopla de los cuatro vientos, lo ve todo, conoce los corazones y comienza a hacer en mí aquello para lo que fui enviado.
- Hoy también hay muchos huesos secos, y Dios busca hombres y mujeres que hagan su voluntad. Si nada te mueve el corazón, ten cuidado; estamos para soplar aliento del Espíritu, no para echar a otros al Infierno.
Pídele cada mañana al Espíritu Santo que te llene y te dirija, y habla del Señor esta semana a una persona que esté como hueso seco.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
El Viento Sopla sobre los Huesos
Ezequiel 37:9
Para leer en voz alta con los niños
“Espíritu, ven de los cuatro vientos, y sopla sobre estos muertos, y vivirán.”
Así lo dice la Biblia. En palabras sencillas: Dios mandó a su Espíritu a soplar sobre un montón de muertos, y volvieron a vivir. El profeta Ezequiel vio un valle lleno de huesos secos, y cuando sopló el Espíritu de Dios, se llenaron de vida.
- Uno puede estar sentado en la iglesia y no estar lleno del Espíritu Santo. Por eso le pedimos a Dios cada día que su Espíritu nos llene y nos enseñe a vivir.
- El Espíritu Santo trabaja en toda la Tierra: en el norte, el sur, el este y el oeste. Él cuida el mundo entero para que todo se mantenga en su lugar.
- Cuando algo te preocupa, no tienes que desesperarte. Ora, y camina detrás del Espíritu Santo, porque Él llega antes que tú y arregla lo que hay que arreglar.
- Pero cuidado: el pueblo de Israel se alejó de Dios y terminó preso y triste, como un montón de huesos secos. Alejarse de Dios siempre trae días malos.
- Dios busca niños, hombres y mujeres que hagan su voluntad. Tú puedes ser uno de ellos: el Espíritu Santo te enseña para qué te puso Dios en la Tierra.
- No estamos para señalar a otros ni condenarlos, sino para hablarles del Señor, para que el Espíritu sople sobre ellos también y vivan.
¿Conoces a alguien que se ve triste o lejos de Dios, como un hueso seco?
Esta semana ora por esa persona todos los días antes de dormir.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
