Mateo 5:44-45
Nosotros los creyentes en Jesucristo tenemos mucho que dar, no por nuestras fuerzas y habilidades, sino que en nosotros hay mucho de Dios para que demos a otros. Cuando entendamos esto claramente vamos a saber caminar bajo la gracia de Dios y no meramente bajo el esfuerzo humano. Bienaventurado el que le cree a Jesús porque en Él no hay tropiezo. Debemos aprovechar todo lo que es beneficio en Cristo. Es necesario conocer quién es Jesús, su victoria en la cruz y cuánto tiene para dar a nuestras vidas si le aceptamos como nuestro Salvador y Señor. Pero en ocasiones vivimos bajo una ley que guardar y nos enmarcamos y nos medimos en ella y olvidamos todo lo demás. Pensamos al igual que los fariseos de aquel tiempo de Jesús que de acuerdo a lo que hagamos es que podemos poseer. El caso es que cuando nos sometemos a la ley nos convertimos en esclavos de ella. Pero en Jesús no hay esclavos. Todo lo que se puede cumplir en esta vida se cumple en el Padre através del Hijo (no es cosa nuestra) y llegamos a ser bienaventurados porque conocemos al Hijo: Jesús. Nada podemos hacer con nuestros esfuerzos que nos pueda contar para justificación o para merecer algo. Por eso, la Biblia dice: dad de gracia de lo que hemos recibido. La gracia es gratuita no hay nada que pagar ni nada que hacer para recibir la bendición de Dios de la salvación, de la sanidad, de la santificación, etc. Porque la gracia no viene ni es por nuestros hechos. Dios es el que nos llama y nos ama y nos llena de bendiciones, de talentos y poder. Pero tenemos que vivir una vida en santidad. Si quieres dar este es el requisito mayor para poder dar a otros (Mateo 5:44-45) amar a nuestros enemigos esa es la única forma para poder dar de gracia lo que hemos recibido. Amar como nuestro Señor Jesucristo ha amado, hacer bien y amar a los que nos aborrecen y a nuestros enemigos. Si hacemos esto daremos por gracia lo que gratuitamente recibimos. La iglesia tiene que estar invirtiendo constantemente lo que Dios nos ha dado. Orar por aquel que nos ultraja, por el que opina mal de ti y habla mal de ti. A ese dice el Señor que ames y ores por él. Porque aunque nos cueste amar, hay que orar por otros. Tenemos que entender que alguien antes de nosotros convertirnos tuvo que haber orado. A nosotros sólo nos corresponde cumplir lo que Jesús ha establecido. Jesús no nos pide cosa imposible porque Él sabe la medida de lo que podemos dar. Él nos escogió, nos predestinó y nos separó. Porque cree ampliamente en nosotros es que ha puesto su favor de parte nuestra. Jesús rasgó el velo para que pudiéramos ir directamente al Padre. Fue Él quien pagó el precio alto por nuestras vidas, por lo tanto, el que comenzó en nosotros la buena obra la perfeccionará hasta el final. Hasta donde sólo Él entiende que hay que ir. Por eso no existe ninguna razón para que no vivamos bajo la gracia. Dios dio la gracia no por cualidades sino por su gran favor. Cuando el hombre da de sí mismo se gasta, pero cuando es por gracia es por medio de Jesús, entonces logras vivir tranquilo. Entendamos hermanos lo que Dios quiere con nosotros como iglesia. Todavía hay muchas cosas que nuestros ojos tienen que ver. Dice el versículo "seamos hijos". Un hijo camina como el Padre y si el Padre hace salir su sol sobre malos y buenos, tú y yo tenemos que dar por gracia. Porque somos hijos del Padre, y sabemos que su mano hasta el día de hoy no se ha detenido. Todavía el Padre no ha desechado al hombre de la tierra, por eso tenemos que como hijos hacer lo que hace el Padre. Si el sol sale para malos y buenos, lo que está en ti del Padre tiene que ser para malos y buenos. Si el Padre hasta el día de hoy trabaja a nuestro favor y solo de Él vienen las cosas hermosas para todos los hombres, tenemos que dar por gracia lo que se nos ha dado. Él hace que llueva sobre el justo e injusto, queriendo decir, el amor del Padre se deja ver y sentir sobre toda la tierra. Por eso iglesia tus abrazos y tu amor no pueden ser exclusivos porque el Padre permite que llueva y salga el sol sobre malos y buenos, justos e injustos. Tú, iglesia del Señor, tienes que hacerlo bajo quebranto de la vida. Porque el Padre da primero para que luego tú puedas dar. Cuando nos sentimos culpables muchas veces no damos lo que Dios nos ha dado. Pero el pecado solo nos debe hacer correr a la humillación, no a autocastigarnos. Pues la gracia que hemos hallado, el favor alcanzado delante de los ojos de Jehová y de Jesús nos hace deberle la vida porque sin Él quien pierde soy yo. Con Jesús voy a vivir en plenitud. Por eso iglesia del Señor Jesucristo, pueblo de Dios, tenemos que entender que somos bienaventurados y que en Él no hay tropiezo. Por eso lo que tenemos que dar lo daremos por gracia por esta hermosa gracia que no es por nada bueno que hemos hecho sino por amor del Padre. No lo olvides porque el que comenzó la buena obra en ti no se ha detenido. Porque somos la niña de los ojos de Dios. Amén
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
El sol sale sobre malos y buenos
Mateo 5:44-45
“para que seáis hijos de vuestro Padre que está en los cielos, que hace salir su sol sobre malos y buenos, y que hace llover sobre justos e injustos.”
En nosotros hay mucho de Dios para dar a otros, no por nuestras fuerzas, sino por gracia. El Padre hace salir su sol sobre malos y buenos, y como hijos tenemos que hacer lo que hace el Padre: dar de gracia lo que de gracia recibimos. Estos son los puntos para la semana.
- La gracia es gratuita: no hay nada que pagar ni nada que hacer para recibir la salvación, la sanidad o la santificación. Nada que hagamos nos cuenta para justificación ni para merecer algo.
- Como los fariseos, a veces creemos que poseemos según lo que hacemos, y al someternos a la ley nos volvemos esclavos de ella. Pero en Jesús no hay esclavos: todo se cumple en el Padre a través del Hijo.
- El requisito mayor para poder dar a otros es amar a nuestros enemigos: amar como Jesucristo ha amado, hacer bien a los que nos aborrecen y orar por el que nos ultraja y habla mal de nosotros.
- Aunque nos cueste amar, hay que orar por otros, porque antes de convertirnos alguien tuvo que haber orado por nosotros. Jesús no nos pide cosa imposible: Él sabe la medida de lo que podemos dar.
- Un hijo camina como el Padre. Si el Padre hace salir su sol sobre malos y buenos y llover sobre justos e injustos, lo que está en ti del Padre tiene que ser también para malos y buenos.
- Por eso tus abrazos y tu amor no pueden ser exclusivos. El Padre da primero para que luego tú puedas dar; cuando el hombre da de sí mismo se gasta, pero cuando da por gracia vive tranquilo.
- La culpa muchas veces nos detiene de dar. Pero el pecado solo nos debe hacer correr a la humillación, no a autocastigarnos: el que comenzó la buena obra en ti no se ha detenido.
Escoge a una persona que te haya ofendido o hable mal de ti, y ora cada día de esta semana por su bien.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
Sol y Lluvia para Todos
Mateo 5:44-45
Para leer en voz alta con los niños
“para que seáis hijos de vuestro Padre que está en los cielos, que hace salir su sol sobre malos y buenos, y que hace llover sobre justos e injustos.”
Así lo dice la Biblia. En palabras sencillas: Dios le da su sol y su lluvia a todo el mundo, a los buenos y a los malos, y nosotros, como hijos suyos, tenemos que hacer igual. Piensa en el sol de la mañana: no escoge a quién calentar, sale para todos.
- Dios te ama y te regala su salvación sin que tengas que pagar nada. No es porque te portaste bien, es porque Él es bueno. Eso se llama gracia.
- Como Dios nos regaló tanto, nosotros también tenemos mucho para dar. No damos con nuestras propias fuerzas, sino con lo que Dios puso en nuestro corazón.
- Jesús nos pide algo difícil: amar a los que nos tratan mal. Si alguien se burla de ti o habla mal de ti, Jesús dice que ores por esa persona.
- Cuesta, ¿verdad? Pero alguien oró por ti antes de que conocieras a Jesús. Ahora te toca a ti orar por otros, aunque no te caigan bien.
- Un hijo se parece a su papá. Si Dios les da sol a todos, tu cariño y tus abrazos no pueden ser solo para tus amigos favoritos.
- Cuando haces algo malo, no te escondas ni te castigues tú solo. Corre a Dios, pídele perdón con humildad, y Él te ayuda a seguir amando.
¿Hay alguien en la escuela o en el vecindario que te trate mal?
Esta semana ora por esa persona todas las noches antes de dormir.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
