2 de Corintios 9: 6-11
Se supone que los que son nuevos en los caminos del Señor marchen a paso firme hacia la madurez y que los que llevamos más tiempo sirviéndole al Señor seamos maduros, adultos y no niños en las cosas espirituales y de la vida diaria. 1 Corintios 14: 20; Hebreos 5: 13,14 Cuando hablamos debemos tener estabilidad en lo que decimos. Muchos hablan como niños y les gusta huirles a las responsabilidades. A mucha gente le es fácil desentenderse de la oración, de la Biblia y de congregarse, por eso se quedan como niños y no maduran. Pero cuando uno es adulto y maduro enfrenta la vida tal como es. Entonces como cristianos responsables tenemos que meternos más con Dios. Para vivir una vida abundante hay que meterse a profundidades con el Señor y eso no es fácil. Vemos hoy día que muchos prefieren ser irresponsables a tener que dar la cara y hacer lo que hay que hacer. No hay valores sólidos ni madurez en sus vidas. Si no entramos a lo que es ser maduros, ser adultos, no conoceremos la mente y el pensamiento de Dios. La mente de Dios es hermosa y perfecta. Por la falta de madurez las personas tropiezan en cuanto a dar y a recibir. Dios nos habla de dar y recibir en su Palabra dejándonos ver sus pensamientos en cuanto a este tema. El hombre siempre está pretendiendo que se le dé a él y no él darle a los demás. Es una manera fácil y egoísta de vivir. Es el resultado de una mente que ha vivido sujeta al pecado desde los tiempos de Adán y Eva. Solo Cristo puede romper esa maldición en la vida del hombre pecador. Gálatas 3: 13 Un ejemplo de ese egoísmo e inmadurez del hombre lo vemos en muchos matrimonios que se disuelven. Se daña la relación matrimonial cuando por lo menos uno en la pareja pretende y espera que sea el otro el que siempre le dé. De esa manera la gente se convierte en unos ambiciosos esperando que se les dé a ellos solamente. Hay matrimonios que llegan a los extremos y se dejan porque su pareja "no es de detalles." Esa forma de pensar y vivir es muy insensible y es destructiva. Si estás ahí, ¡escápate! El que espera de los demás solamente para que le den, no está dispuesto a dar. La gran mayoría de los seres humanos siempre está esperando recibir y no dar. Así no es como Dios piensa que debemos vivir. La Biblia nos enseña lo que Dios dice sobre esto. 2 Corintios 9: 6-11 Por eso, cuando llegamos a la casa de Dios tenemos que romper con lo que es el conocimiento humano. Aprendamos a dar y no estemos esperando tanto. En ocasiones se piensa que el que más debe dar es el que más tiene. Cada cual da de acuerdo a las fuerzas que tiene. En realidad, ese pensamiento lo usan los hombres para no dar, porque entonces se descansa en el que más tiene. En verdad, no se tiene porque no se da. Si usted se ha fijado bien, cuando la gente va a un cumpleaños o a una boda ya va con la intención de llevarse el arreglo, etc. Es contrario a lo que debe ser. Solamente obtiene el que siembra generosamente. Es triste decirlo, pero ya se ha convertido en un hábito el pedir y nada es dar. Las personas están embrolladas cuando es para dar, pero no están tan mal de sus finanzas cuando es para satisfacer su ego comprando o gastando hasta lo que no tienen. Mucha gente juzga y vive diciendo que darle a Dios de su dinero le es imposible, pero sí que le gusta pedirle a Dios para ellos. La ley del dar y recibir está clara. No das y no hay bendición. Por tal razón no solo no hay bendición, sino que hay maldición. Te pregunto: ¿Cómo tú siembras en tu vida? Si eres un verdadero cristiano, un cristiano bíblico el no diezmar te descualifica para recibir la bendición. Malaquías 3: 8,9 No es de acuerdo a nuestras circunstancias económicas que diezmamos o no diezmamos sino que es una orden. Si el Señor mismo te preguntara: ¿Cómo es tu siembra? ¿Qué le responderías? El sembrar con gozo y generosidad parece no ser fácil. Pero, si siembras escaso, cegarás en escasés y tendrás poco. El que da mucho amor, recogerá mucho amor. Todo el que se da poco en lo que sea, también recogerá poco. En cambio, si da según sus fuerzas y con gozo así cosechará abundantemente. Hoy en día se camina detrás del que más tiene para ver "si cae algo." Todo lo que se hace es para que se le dé, ese es el verdadero motivo aparentando hacer algo bueno. Si en verdad quiero sembrar generosamente y no escasamente no estaré pensando en que me voy a quedar sin nada, sino que pensaré en la necesidad del otro. ¡Cuán difícil es levantarse y pensar en la necesidad del otro! Pues, solo se vive pensando en uno mismo. El que generosamente quiere dar nunca va a estar pensando solo en él. Si uno es generoso dando, Dios también lo hará igual con uno. Uno propone dar, uno decide el dar. Como creyente yo tengo que dar. Y tenemos que dar de acuerdo a lo que Dios dispuso en nuestro corazón. El que da no puede dar con trizteza ni con lamentos. Dios nos manda, como su pueblo que somos, a dar y no a razonar. Proverbios 19:17 A Jehová presta el que da al pobre, y el bien que ha hecho se lo volverá a pagar. Si le das al pobre, es a Jehová que prestas. El dar es un préstamo al Cielo, se devolverá. Jehová te lo devolverá, porque poderoso es Dios para que sobreabunde toda gracia para aquel que da. No se verá en escasés ningún hombre ni mujer que a Jehová le presta. En ocasiones nos convertimos en ambiciosos. En esto la iglesia tiene que dar un cambio. La justicia que haces será aumentada y serás bendecido. Dios quiere darte y en la obra de Dios tienes mucha oportunidad para que des a otros. Según el versículo 10, a mí y a ti se nos ha dado la semilla para sembrarla y no para dejarla podrir. ¿Crees que viene de nosotros el dar? Viene de Dios. Multiplicará nuestra sementera y la sementera es el resultado y el hecho de haber sembrado. Será multiplicado lo que yo he sembrado, no es sumado sino multiplicado. La bendicion del dar es hermosa. El resultado de dar Jehová lo bendecirá, el resultado de mi siembra es la multiplicación. Nadie se empobrece dándole al Señor. Si quieres ser bendecido dale a Dios, porque seguiremos haciendo bien a todos. AMEN.
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
Dios Ama Al Dador Alegre Y A Jehová Presta El Que Da Al Pobre
2 Corintios 9:6-11
“Cada uno dé como propuso en su corazón: no con tristeza, ni por necesidad, porque Dios ama al dador alegre.”
El hombre siempre pretende que se le dé a él y no darles a los demás, y esa manera egoísta de vivir es falta de madurez. Dios nos enseña a dar con gozo y según lo propuesto en el corazón, porque el que da al pobre le presta a Jehová. Estos son los puntos para la semana.
- Los que llevamos tiempo sirviendo al Señor tenemos que ser maduros y no niños. Al que se desentiende de la oración, de la Biblia y de congregarse le cuesta madurar, y por falta de madurez se tropieza en el dar.
- Esperar siempre que el otro dé es un egoísmo que viene de una mente sujeta al pecado, y solo Cristo rompe esa maldición. Así se dañan hasta los matrimonios, cuando uno solo espera recibir.
- Se piensa que el que más debe dar es el que más tiene, y así se descansa en él. Pero en verdad no se tiene porque no se da: solamente obtiene el que siembra generosamente.
- La ley del dar y recibir está clara: no das y no hay bendición. El diezmo no depende de nuestras circunstancias económicas, sino que es una orden; no diezmar descualifica para recibir la bendición.
- El que siembra escaso segará escaso, y el que da mucho amor recogerá mucho amor. Sembrar generosamente es pensar en la necesidad del otro, no en que me voy a quedar sin nada.
- Cada uno da como propuso en su corazón, no con tristeza ni con lamentos. A Jehová presta el que da al pobre, y el bien que ha hecho se lo volverá a pagar: dar es un préstamo al Cielo.
- Se nos ha dado la semilla para sembrarla, no para dejarla podrir, y Dios multiplicará nuestra sementera: no sumada, sino multiplicada. Nadie se empobrece dándole al Señor.
Proponte en tu corazón una ofrenda o una ayuda concreta para alguien con necesidad, y dala esta semana con alegría, sin lamentos.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
La Semilla que se Pudre
2 Corintios 9:6-11
Para leer en voz alta con los niños
“Cada uno dé como propuso en su corazón: no con tristeza, ni por necesidad, porque Dios ama al dador alegre.”
Así lo dice la Biblia. En palabras sencillas: cada uno debe dar lo que decidió en su corazón, sin ponerse triste, porque a Dios le gusta el que da contento. La pastora enseñó que Dios nos da la semilla para sembrarla, y que una semilla guardada no crece: se pudre.
- A muchas personas les gusta que les den, pero no les gusta dar. Eso es ser egoísta, y Jesús nos ayuda a cambiar ese corazón.
- No hace falta tener mucho para dar. Tú puedes dar de lo que tienes: un juguete, tu merienda, tu tiempo o una ayuda en la casa.
- Dar no es perder, es sembrar. El que da poquito recoge poquito, y el que da con amor recoge mucho amor.
- Cuando das, no lo hagas con cara triste ni quejándote. Dios mira tu corazón, y Él ama al que da con alegría.
- La Biblia dice que el que ayuda al pobre le presta a Dios, y Dios siempre paga. Nadie se queda pobre por darle al Señor.
- Pero si guardas la semilla y nunca la siembras, se pudre y no da nada. Lo que Dios te dio es para compartirlo, no para esconderlo.
¿Qué puedes compartir esta semana con alguien que lo necesite?
Escoge una sola cosa y dala con una sonrisa, sin quejarte.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
