Proverbios 3: t-4
En ocasiones se piensa con egoismo y se \lega a vivir como si no nos importara nadie. Es querer pensll.."I" que
vivimos solos y querer hacer un mundo muy nuestro donde solo entren los que dejemos entrar. aun cuando Sewl
nuestros hljos. nuestra pareja. padres, etc. Algunos creen que podrán vivir así. de acuerdo a ese espacio limitado
que ellos mismos han creado a conveniencia y capricho. Pero e1 detalle es que el que quiera vivir de esa manera
tendrá resultados adversos en esta vida y nada bueno en la venidera. Dios espera de nosotros que sepamos vivir en
comunión con Él y también con los hombres, que ser agradables ante los ojos de Dios y de los hombres.
Vernos como el mejor de los ejemplos que Jesús también buscaba agradar a los hombres mientras agradaba al
Padre. El corazón de Jesús era justo con Dios y con los hombres. Nosotros en ocasiones no que.remos entender que
nos debemos el uno al otro. En esta vida hay wi compromiso de uno con el otro y con todos. Nos dehemos unos a
los otros en el buen trato, en la ayuda mutua, en e\ amor de hermanos. Porque si no hacemos así, muchos de tos que
están cerca de nosotros les vendrá el mal en ésta Tierra, se perderán para la eternidad y no tendrán el socorro y la
ayuda que necesitan. Debemos sentir el compromiso con los que está."1 a nuestro alrededor y con todo lo que tenga
que ver con nuestro prójimo. No podemos vivir indiferentes a la causa del otro y al. dolor o necesídad del otro. No
se puede vivir cómo si no nos debiéramos a nadie. Nosotros los cristianos. los que hemos nacido de nuevo por Ra
misericordia de Dios. nos debemos a un cuerpo que es la iglesia. nos debemos a un ministro. a. un pastor que cuida
nuestras almas. Nos debemos a los hermanos en la fe. Por eso leemos "Haced bien a los de la familia de ia fe:·
Gál11w6: 10
El impío, que no tiene temor de Dios le hace bien a su familia. Entonces, ¿cómo nosotros que amamos y
conocemos a Dios hemos de vivir separados o alejados de nuestros hermanos? Si en verdad amamos:. b'USCarem.os
siempre el hacerles bien y lucharemos para que nuestros hermanos también estén bien ante Dios. Sí yo me debo a
Dio:s me debo al hombre de la Tierra, porque Dios se debe:: a todos eHos por amor. El Sefior nuestro Creador tiene
el compromiso de enviar a los hombres a vivir en esta Tierra y sostenerlos cada día. Gloria a Dios por ese amor del
Señor. Tengamos nosotros ese mismo sentir del Padre.
Bueno es vivir en paz con todos, con Dios y con los hombres. Romanos U: U� Hebreos n� 14 Sin
embargo, ¡qué mucho le gusta a la gente vivir e:n contiendas! No seas tu uno de esos. Estarnos para bendecir la
Tierra y a los que la habitan. no para maldecirla y despreciar a ios que son igual que nosotros, criaturas de Dios. A
veces pensamos incorrectamente: "Yo le agrado a Dios y a nadie mas.n Pero, ¿sabes aJgo? Todos cuentan en esta
vida. Ei amor viene de Dios y se necesita precisamente para nosotros mismos y para los que nos rodean. Nuestra
vida no puede ser para jactarnos de cuánto hay de Dios en nosotros. sino para demostrarlo con nuestros actos. con
nuestra5 acciones de todos los días en todo lugar donde estemos y con todo aquel que nos encontremos. No es de la
boca pura afuera sino que con actos de sincero amor testifiquemos que Dios vive en nosotros. El prójimo vera y
sentirá. nuestro amor en Cristo o se dará cuenta de la falta de ese amor. Ellos verán nuestra entrega a Dios y la
entrega a ellos y sentirán el apretón de nuestra mano amiga o resentirán la indiferencia y el desprecio del que a
dejado morir el amor de Cristo en su vida. No vivamos como los demás que pecan al no amar.. Vivamos oomo
Cristo vivió y nos enseñó.. Juan 13: 1 Seamos fieles al Maer,1ro y ai evangelio que h.a transformado nuestras vidas.
¿Cuántas situaciones de necesidades espirituales a nuestro alrededor? Tal vez estamos muy bien bendecidos
en nuestra Isla de Puerto Rico y estam.os muy cómodos como para hacer algo por los demás. Hay mucho bien para
poder hacer y la vez podemos deleitamos en lo que Dios ha hecho en nuestras vidas. Si tú agradas a Dios.
entonces tienes que entender hoy que también nos debemos a los hombres. Somos personas que hemos estado
agradando a Dios y por eso tenemos que ser personas justas para un mundo que nos espera. Salgamos die h cueva.
del encerramiento y mostremos al mundo nuestros frutos de justicia. Muchas de ias vivencias diflciles que p8SaffiOs
son para que demostremos en toda transparencia lo que somos. Sucede que cuando comcri...zamos a enfrentarnos a
situaciones diflci!es con otras personas el corazón tiende a ponc.,'TSC duro. Pero, Jesús tomó todas las leyes e hb.lo de
ellas una. hAmaras a Dios con todo el corazón, con todo el entendímiento, con todas las fuerzas, etc. y a tu prójimo
como a ti mismo:' Si te amas tú. amaras también a tu prójimo. Marcos ll: 33
El que arna no hace mal a otros. Romanos 13: 10 Jesús perfeccionó la ley, Gloria a Dios. No dejemos que
la dureza nos robe el amor. El que esta endurecido empíeza a hablar como un impío, comienza su rostro a llenarse
de arnargura. Por eso tenemos que ser justos, no podemos ser corno este mundo que vive en amargura y en
violencia. No podemos ser movidos por todo lo del mundo.
Tú sabes si agradas a Dios o no. Nosotros tenemos que ser justos con los demás. Algo Dios demanda de uno
y es cumplir sus mandamientos. Dios me manda a amar con fuerza.5, no a amar con flojeras. Dios am.o ta."ltO que
envió a su Hijo. Amemos como El nos amo. l Jul!o 4: 21 ¿Hasta donde es Ja pasión que me mueve a amar a Dios'>
Su amor es inmenso hacia nosotros. Antes de la creación ya Dios tenía mi nombre y esta escrito todo lo que rengo
que hacer en esta Tierra. Amemos corno El nos ha amado.
¿Dios piensa b3en de ti? ¿Quieres que los hombres también piensen bien de ti? Si lo logras es porque has
guard8do su ley en tu corazón y por eso ios días te serán alargados. Dios quiere que le agrades y también a los
hombres y comience5 a sembrar y a UeYar el bien. Ama, que no re intem..1.mpa el amar 1o que no vale la pena. No
prestes atención a lo que te perturba y vive plenamente en amor. Amen.
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
