Mega Zoé
Estudio #0367

Lo Que El Impío Teme Le Vendrá; A Los Ju::itos Les Será Dado Lo Que Desean

Este estudio llama a perseverar en la oración y atender la Palabra de Dios.

Antiguo TestamentoProverbios13 min lectura

Dice la Biblia que lo que el impío teme eso le vendrá, y al justo le será dado lo que desea. En el Versículo

27 dice que el temor de Jehová aumentará los dfas ql j usto, más los años del impío serán acortados. Quien

decide en verdad lo que va a suceder en nrn::stras viJe.s somos nosotros. O le damos espacio a Dios o decimos:

"esta vida es mía y nadie se meta.,. Sí algo debemos hacer es entregar nuestra vida totalmente a Dios.

Dios hace justicia con el hombre. Justicia es dar a cada cual la medida.merecida. Se ha visto la j usticia

como si Dios tuviera que hacer bien a todcis, pero justicia es dar a cada cual lo que ha buscado; lo merecido.

Di j o un gran hombre, llamado Levis: "Al final ac,uel rostro, el de Difü\l,; que es la delicia o el terror del

universo ha de volverse sobre cada uno de nosotros ya sea con una exprefri.ón o la otra, confiriendo gloria

inexpresable o infligiendo vergüenza irremediable que no se pueda disin;mlar." Podemos ver a este Dios

que para el que quiere le es una delicia, pero para el que no quiere es un te1.�:or. Es que Dios es justo. Se ha

querido presentar un Dios a conveniencia. Pero, podemos ver que Dios:::;¡.s nuestra delicia, pero puede ser

también el terror de muchos. Dios se ha de volver sobre cada uno de nosotn).\s, sobre cada hombre de la tierra

para hacer justicia. Y decidimos con nuestras vidas cómo se ha de volver Dio( sobre nosotros. Y a sea infiriendo

gloria inexpres::-2ble, dándonos a nosotros su gloria, q�ien nadie de nosotros:�'Uede expresar cuando siente esa

presencia de Dios tan grande o trayendo vergüenza �rremediable que no se' podrá disimular. En la vida de

muchos le lkga tanta vergüenza que nunca más pueder- disimularlas y luego:.)da la vida han de caminar con la

cabeza ba j a. Eso no e s bueno para nadie. Mucho mene s al final de la vida del hombre en esta Tierra.

Estas p-.:::.labras de Levis nos dej an ver que vivió para Dios, pero claro que hoy en día no se vive así. Es que

mucho del Evangelio que se predica hoy no es así, se predica un Evangelio donde todo es permitido y donde el

creyente y el rr:-1pío son iguales. No todos son iguales porque los que han sido lavados con la san;�re del

Cordero son santos. 1 Corintios 6: 1,2 El hombre vive más que nada para el afán de la carne, pero que bueno

le sería vivir para. la voluntad de Dios. Si.C.ccidirnc·s vivir para su voluntad de seguro que Dios se encargará de

guiarnos, velamos y cuidamos cada dia. Jd que ame. su voluntad el Señor k va guiando su vida cada día. El

problema es que caemos en estado de C&J)S, pero cuando sabemos lo que e�: la voluntad de Dios en nuestras

vida� vivimos tranquilos, confiados en el Dios que ncs llamó, que sabe que rimamos su voluntad y que fuimos

llamados a hacerla, lo demás es añadido por amor. Se lucha para no hacer L voluntad de Dios, pero Dios nos

pondrá en aprietos para colocarnos donde sea y nos v endrán muchas situaci·�ines no para destruimos sino para

entender su voluntad. El ser humano no es capaz de rendirse a Dios y: por eso busca argumentos para

justificarse ¡ Cuán fácil le sería decir: "Yo.me rindo a ti S eñor." ! Solo nos d! ;be preocupar una cosa en la vida

y es hacer su voluntad, que en muchas oc<isiones resulta ser muy dolorosa, pe/) no imposible.

El ser manso es algo que cuesta mucho. Lo más que Dios anhela de no:::[;tros es que seamos quebrantados

en nuestro yD. Diz ;s no �ri. 1-ieh m1estros gr::indes éxit;y::. Exaltamos unas cosu�: que Dios no las toma en )Uenta.

Porque es Dios el que traba j a en el hombre constantei.1 1ente. Nosotros querei.:Ds ver como nuestras una3 cosas

que Dios es el que nos las afiade. Si algo anhela el s,�ñor de nosotros es que seamos personas mansas, que nos

humillemos, que estemos quebrantados p ara Él para que cuando le veamos ct�ra a cara nos haga justicia. Dios

no va a hacer la misma justicia con el quebrantado que con el altivo y ahk se dej a ver que Él es j w to. Si

queremos la justicia del Dios vivo entonces tenemos que vivir quebrantados De la única forma que estamos

guardados y protegidos siempre es haciendo su voluntad. No permitas que tus ·manos se sequen o se paraiicen.

Tenemos que conocer bien cuales son nuestros hechos. Si son impíos, somos impíos; si son j ustos

de j amos ver que somos j ustos. Un justo nunca se apartaría de su Dios porque camina conforme a la volmitad de

Dios y se ha separado del mal. El justo camin:. e�r: Dios. ¡ Cuánto Dios necesita que estemos colocados en su

voluntad! A Él no le gusta romper los piaaes que hi;�o para nosotros desde antes de la fundación del mundo.

El quiere que nuestro tiempo se marque bien; que cuando caminemos, logremos ver lo que Él quiere. i� veces

hacer la voluntad de Dios le parece una tontada a algiv1os, la oración le parece una tontada, pero la palabra dice

que la oración del justo obra eficazmente. Dios busca hombres que hagan su voluntad, que sean justos para

librar del mal a otros. Cuanto más bieri deseemos hacer en esta Tierra,.así será el bien que haremos. Y

bendición habrá para el hombre que · le busca y an 1a su nombre. El impío..:,ive en su concupiscencia. en sus

deseos tras las cosas malas, pero el justo busca la piedad. El i�pío de$:tfía las leyes de Dios; n) tiene

reverencia bacía Dios, a lo santo. Por eso llega hasta la Iglesia con pleitos y t,;: ·fo le es burla.

Tanto al JUSto como al impío se le va a medir su vida. El que reparte ¡es Dios, cada cual decide lo que

recibirá. Deseemos ser justos, vivir en piedad, ser temerosos y devotos de �>ios para siempre. Vayamos a la

casa de Dios a buscarle a El. Ser justo es una actitud para con Dios. No a i{:ítad. Debemos estar clar: s de lo

que somos, justos o impíos; amadores de Dios o ama1.�ores de nosotros mismc ;,

Job 3:25 En muchas ocasiones esto es citado por J os creyentes. Pero cu2.ndo Job temía era porque sus hijos

estaban comiendo y bebiendo vino y él como padre �10 era invitado a sus fiestas. Nosotros que amamos la

Palabra no debemos tener ningún temor si vivimos justamente como a Dios le agrada. Job siendo justo, por sus

hij os tuvo que decir: "Lo que temía me llegó." Así el impío teme por lo que te ha de venir. A veces nos puede

llegar algún temor, pero hay una palabra de Dios para los justos: "Al j usto h� será dado lo que desea.)' Se te

dará lo que deseas. Entreguémonos más a Dios; deseemos más las cosas mejores. Si nuestras manos s.� secan

es porque el temor nos ha abatido. No lo olvide", d temor es para el impfo no para el justo. El temor es

desconfianza a Dios por eso algunos no o::ca. 81 n0:\1tros oramos nos llega lo que deseamos. Al justo se le da

lo que desea cuando Dios sabe que estamos preparados, capacitados. Si no r�os azota el orgullo. Dios nos hace

vivir mansos, quebrantados. Dios puede ser nuestra delicia si somos de oración y entonces se nos dará lo que

deseamos. ¿Por qué tener vergüenza? Ningún creyente debe tener ningún tiP,u de vergüenza. Lo que deseamos

tiene que llegar. Que no se abata nuestra alma ni se turbe. El deseo de nuesü·i: corazón se va a cumplir.

EsJ?eremos en Dios. Veremos cosas más abundantemente de lo que esfleramos y entendemos; de lo que

'/�ff'.Sil)� � H Z.O A, lt\11i41.

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Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz