Cuando hay unidad podemos ver y entender los ásuntos espirituales y desenvolvemos en nuestra vida personal
y en nuestra vida en el cuerpo, la iglesia. 1 Corintios 1: 10 Cuando no hay unidad entre unos y otros hay división,
separación y confusión. Pero, nosotros somos la iglesia, somos un cuerpo donde la cabeza es Cristo el Señor.
Es hermoso tener y desear la comunión de los hermanos, es hermoso saber que los hermanos necesitan de ti y
tú de ellos. Quizás nunca has pensado que cuando llegas al culto en la iglesia un hermano necesitará de ti. Y es
que todos nos necesitamos. 1 Pedro 4: 10 Es natural que cada uno de nosotros luche por lo suyo, pero si no
atendemos a los demás con entrega desinteresada y no los amamos en unidad no habremos alcanzado la perfección
en el Señor. No rompamos la unidad que Dios espera de cada uno de nosotros. Se rompe la unidad cuando cada
uno camina solamente para lo que le place y con quien le place. Al fin y al cabo, quien pierde es el que se aparta
del cuerpo. De ahí que la Biblia dice que por falta de conocimiento perecemos. Cuida tu vida espiritual, cuida la
nueva vida que Dios te dio para bien.
Mira Iglesia, cuán bueno y cuan delicioso es habitar los hermanos juntos en armonía. Salmos 133: 1 Allí
envía Jehová bendición y vida eterna. Los que permanecen hasta el fin son los que están unidos, porque son los
únicos que aguantan hasta el final. Mateo 24: 13 El mantenerte unido te fortalecerá hasta el final. El cuerpo
fortalece. Hebreos 10: 25
Todo lo que sea amistad será sometida a prueba. Se verá que el que es un verdadero amigo lo será siempre.
Los abrazos de un verdadero amigo nunca nos faltarán y los sentiremos siempre y a ese le vas a decir cosas que
nunca hablarías con nadie.
En nuestra vida se prueba lo que es la iglesia, en nuestra vida se probará la unidad de ella. Cuando estamos en
la iglesia probaremos a otros pero así también seremos probados igualmente. La unidad hay que mantenerla y
lucharla, pues hoy día cada uno vive por su lado y cada uno vive para sí. Si mantienes la unidad no pensarás que
eres de este o de aquel, sino que pensarás que eres de un cuerpo, que eres de Cristo. 1Corintios1: 12, 13
Cuando uno escucha la voz del hermano que uno ama es saber que todo nuestro ser se llena de bien. Pero,
cuando hay contienda se sienten las cosas muy mal, nos sentimos cargados y apesadumbrados. Nadie puede venir a
Mega Zoé y escuchar la Palabra de Dios si no está en paz con los hermanos. Es contradictorio. Pablo clamaba en
esta carta a los hermanos de Corinto, era una forma de decirles: "!Abran los ojos!" Muchas veces la gente pretende
esconder las divisiones internas si hay munnuración entre ellos. Eso hay que eliminarlo enseguida. Venimos a la
iglesia para mantenemos unidos no para munnurar o crear división. Al que es infiel que no guarda la unidad le
llegará el día.
En cualquier lugar puede haber división. Pero, el que es valiente enfrenta la división y batalla contra ella.
Para eso debemos amarnos mucho. No podemos estar sentados y decir que no amamos al hermano. Cuando no
amamos movemos mucho mal hacia esa otra persona. Pablo aprendió a amar a ese cuerpo de creyentes a quienes
les escribe la carta.
La unidad viene por el Señor Jesús. Los que se pasan buscando faltas caerán ellos mismos. El problema de
esos seres humanos es que viven cada uno para sí. Llegan a las divisiones gracias a sus intereses personales.
Cuando venimos al Señor es para una sola cosa y es para buscarle y amarle y de ahí tener una unidad con el cuerpo.
Nunca podemos trabajar sino hay unidad. Todos trabajamos juntos para el nombre de Jesús. Con una sola
mente para llegar y lograr lo que todos tenemos en mente. Todos vamos hacia algo, Dios llamó a Mega Zoé para
ganar almas, por eso estamos sentados en la iglesia escuchando atentamente y luchando allá afuera por cumplir la
voluntad del Maestro. Dios me llamó a mí, la pastora para seguir llamando a otros, enviarlos, equiparlos. Debemos
amar esta salvación. Amemos la unidad y vivamos también para el hermano. Si tenemos la mente de Cristo vamos
bien. 1 Corintios 2: 16
La munnuración son las plagas de la iglesia, muchas iglesias se destruyen por la murmuración. Debemos
mantener la unidad. El que conserva la unidad no se goza del mal del otro hermano. Aprendamos a darle a cada
hermano el valor inmenso que tiene por aquel que murió en la cruz por él. Cristo murió por mi vieja conducta, para
librarme de ella. Debemos ahora retener la conducta perfecta ante el Padre. Cuando tenemos un corazón sano todo
paso que damos lo damos con una buena intención. Debemos amar las vidas de aquellos que están con nosotros en
la Iglesia porque Cristo murió por ellos Así amaremos a los que se añadirán. ¿Quién desobedece para no estar
unido? Nosotros obedeceremos a Jesucristo. Para Él es que vivimos. Amémonos hasta su venida. AMEN.
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
