Estamos en la vida y ella es una realidad, pero queremos vivir en una fantasía. ¡ Qué bonitas parecen ser las
cosas! Pero de momento, se convierten en una realidad. Por lo tanto, hay unas cosas que la Biblia nos enseña y las
tenemos que ver y l;onocer. Como creyentes tenemos que vivir la vida con más entendimiento, claridad y solidez
que nadie. La gente se acostumbra a vivir a flor de piel por que les es fácil vivir ba jo la apariencia. Si vivimos con
los pies en la tierra vamos a ver las cosas tal cual son y nadie nos tumbará. En la vida todo le parece bueno a
algunos, pero hay mucho por qué luchar. Job podía ver y llamar las cosas por su nombre. Sin embargo, Job tenía
que madurar en unos aspectos y lo hizo cuando las cosas se le pusieron difíciles. Nosotros comenzamos a madurar
cuando vemos la vida tal cual es y nos damos cuenta que la vida es buena.
Hay grandes peligros si evadimos nuestra responsabilidad de luchar por algunas cosas que nos atañen. Job
hacía sacrificios por sus hi j os. Si construimos sobre arena, la base o fundamento de la construcción será débil y se
caerá, pero si construimos en un fundamento firme y fuerte nada nos tumbará. Los que viven para Cristo viven con
los frutos del Espíritu que son el amor, gozo, paz, benignidad, bondad, mansedumbre, templanza, etc. Gálatas 5: 22
Si nos preparamos llenándonos de amor, que es el punto más dificil para algunos, entonces construimos en una base
fuerte y nada nos tumbará ni nos podrá destruir. Job logró amar. Los que están en Cristo han crucificado la carne
con sus pasiones y deseos pues Dios los llama a vencer. Algunos terminan sus vidas antes y no pueden vencer como
tienen que hacerlo. Apocalipsis 3: 5
Job recibió el doble de lo que tenía luego de sus sufrimientos, recibió lo mejor y no estuvo en desgracia. Pasó
por ese proceso en su vida para una enseñanza. No fue desechado sino que lo escogió el Señor para enseñarle.
Comenzó Dios a bregar con Job. Quien brega con nosotros es Dios. Por eso, tenemos que dejar de huir y vivir la
vida que nos corresponde. Hay personas que se vuelven locos porque no pueden con sus vidas, el escape es la
locura. A nuestras vidas llegan muchos dolores y no podemos escapar de ellos, no es la salida. Tenemos que darle
frente, si queremos recompensa del Cielo. La vida es violenta, no es color de rosa y por eso hay dolores que nos
vienen no para enriquecemos materialmente, sino para que aprendamos. Así fue en Job.
¡Cuántos engaños hay en la vida que nos quieren seducir para quitarnos lo bueno que Dios quiere para
nosotros! Se hace fácil confundir lo que es la vida. Lo que nos ha pasado es para que cuando nos examinemos
veamos que hemos crecido. Job recibió todo el abatimiento y las malas noticias una tras otra. En ocasiones
decimos que nos llegaron todas las malas noticias juntas, pero eso lo que quiere decir es que estamos luchando. Al
final Dios va a hacer justicia. Job era un hombre temeroso de Dios, perfecto, recto y apartado del mal. Procuremos
con todo el corazón tener las cualidades de ese hombre de Dios. Job 1: 1
No nos confundamos, a veces vienen muchas cosas negativas porque se está viviendo en el mal. Pero, Job era
un hombre que vivía para Dios completamente. Dios es el que trabaja en el hombre porque nos es necesario y
porque Él nos ama. No era el diablo el que tenía que traba jar con Job sino Dios. El diablo destruye al que es débil,
pero no puede con el fuerte, con el que teme a Dios y se ha apartado del mal. Los débiles acostumbran a vivir la
vida como la vivían los hijos de Job. Por eso en Job había un gran temor por sus hijos. Hacía sacrificios por el
amor que le tenía a sus hijos y por el temor reverente que le tenía a Dios. Job 1: 5
Engañoso es el corazón, por eso es necesario vivir siempre humillado delante de Dios para poder vencer. Los
hijos de Job lo tenían todo a la mano. Tenían un padre rico y todo le venía de él. Ellos no sabían lo que era luchar.
Hay cosas dentro de nosotros que las conoce Dios y Él nos va acorralando en circunstancias para revelarnos la raíz
de la situación. Comienza Dios a traba jar y parece que está ajeno a todo. Dios acorraló a Job porque iba a traba jar
con él para su bien. Cuando Dios nos acorrala no nos frustremos, porque luego Él se hace grande sobre nosotros.
Muchos jóvenes desconocen la maquinación del Diablo. Los hijos de Job desconocían que aunque Dios los había
escogido, Satanás maquinaba contra ellos. Cuando estamos en grandes aprietos dejamos a Dios, pero Dios lo que
hace es revelando y buscando lo que hay dentro de nosotros y a nosotros eso no nos es fácil. Él lo hace con tanto
amor y paciencia. Tiene que permitimos que descubramos lo que hay dentro de nosotros para entonces
bendecirnos. ¡ Gloria a Dios!
Dios le permitió a Satanás tocar todo lo que estaba alrededor de Job, pero no tocarlo a él. Job 1: 12 Entonces
todo lo que era débil en él fue tocado, fue destruido. El diablo sabe lo importante que es para nosotros lo material y
lo importante que es la salud, etc. Cuando la enfermedad le llega a alguien le quita el ánimo y la fuerza. Vida por
vida, diera el hombre todo lo que posee para que su cuerpo sea sano. Job 2: 4 Pero, Dios conoce muy bien lo que
quiere hacer y traba jar en nosotros. A veces es necesaria la tristeza, los problemas, porque si no, nos iríamos detrás
del mundo y de sus placeres. Cuando nos llega "la sarna", como le llegó a Job, decimos que eso no nos es
necesario para nada, pero sí nos es necesario para un crecimiento y madurez.
Todo se le quitó a Job menos la vida. Seguía Dios bregando con él. En Job 31 vemos la integridad de aquel
hombre. Cuando se puede reconocer y ver lo que uno es, entonces se ve que hay rectitud de verdad. En Job hubo
un examinar profundo. En el silencio bregó Dios con él. Dios buscó lo profundo de aquel hombre recto. Así es que
Dios quiere hombres y mujeres completamente dispuestos. Como a Job, Dios nos va acorralando en nuestra vida en
circunstancias y muchas veces no lo entendemos. "Si algo falta y si algo hice, ten misericordia de mí." Eso decía
Job en todo este capítulo 3 1. Dios acorraló a Job para que conociera todo lo que había dentro de Él. A veces no
se conoce lo que hay dentro de uno y por eso hacemos daño, se hiere y se miente. Entonces, Dios nos acorrala,
porque dentro de nosotros hay cosas que tienen que cambiar. Dios con un toque nos puede quitar todo en el
momento, pero ese no es su trato. El brega con mucho amor día tras día para que crezcamos.
Conozcamos a Dios y que podamos decir como dijo Job: "... ahora mis ojos te ven". Job 42: 5 El nos ha ido
formando para maduramos y para que se vea que El está en nosotros. Debemos presentarnos delante de Díos cada
día y examinarnos. No vivamos a lo loco corriendo. Detente a mirar al que no le hiciste justicia, al que no amaste,
por el que no has orado. Salgamos triunf antes en la vida, reconociendo quién es Dios en cada hecho. Aunque
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
