Debemos conocer, saber, entender, averiguar, informarnos y comprender quién es Dios. Es tener el conjunto de información almacenada mediante la experiencia o el aprendizaje (adquisición de conocimiento mediante el estudio, esfuerzo de entender y aprender) y lo que hemos aprendido durante días, años y todo lo vivido en Él. Luego llegamos al entendimiento ("Ahora mis ojos te ven" Job 42:4-6), que es la capacidad humana de comprensión, asimilación (comprender, incorporar aún todo en la vida) y lo que es el procedimiento (conforme a la razón, conveniencia) de la información y podemos llegar a la conclusión (finalizar, terminar) de quién es Dios.
"Si diereis oídos a Mi voz".
"Guardaréis Mi pacto".
Se declara aquí el dominio soberano y la independencia de Dios que no es deudor de ninguna de Sus criaturas. "¿Quién me ha dado a Mí primero para que Yo restituya (devolver)?"
¿A quién le he quedado obligado por servicios que de antemano me haya prestado?
Que es dueño soberano de cuanto existe; "todo lo que hay debajo del cielo es Mío".
(Éxodo 19:5) Si le escuchamos y somos capaz de guardar Su pacto, entonces eres "especial tesoro" sobre todo el mundo.
Debemos dar oído a Su voz y guardar Su pacto.
Este pueblo había sido salvado por Él, es natural que insistiera en que habían de ser gobernados por Él.
Les asegura del honor que han otorgado y de la benignidad (compasivo, bueno) que ha de mostrarle si ellos están pendientes a Su pacto.
"Vosotros seréis Mi especial tesoro", (a) Dios afirma Su soberanía sobre Su propiedad en toda la creación visible. "Mía es toda la tierra".
(Deuteronomio 32:6) "¿Así pagáis a Jehová, pueblo loco e ignorante?"
La (5) corrupción del pueblo no es Suya, no puede achacarse a Dios ninguno de los pecados del pueblo, se han corrompido a sí mismos. Él es Santo en todos Sus procedimientos.
De Sus hijos es la mancha.
Que los hijos de Dios tienen sus manchas mientras peregrinan por el desierto de esta vida.
(6) Les recuerda así las obligaciones que Dios les ha impuesto para que le sirvan y le sigan, puesto que había sido para ellos un verdadero Padre. ¡¿Será así, hermano, para ti?!
Escucha Iglesia de Cristo: ¿Y no son nuestras obligaciones, como creyentes bautizados, tan grandes o mayores hacia nuestro Creador que nos hizo, hacia nuestro Redentor que nos "compró" y hacia nuestro Santificador que nos ha establecido en la vida eterna, nos ha regenerado (dar nuevo ser a algo que se degeneró) y mora en nosotros?
(Ezequiel 18:4) Dios declara también Su absoluta soberanía sobre cada ser viviente; "he aquí que todas las almas son Mías".
Tiene tal amor por cada alma que ninguna morirá si no es por su propia culpa.
El pecado es un acto del alma (el cuerpo es solo un siervo obediente de suyo neutral) por consiguiente, el castigo del pecado es tribulación y angustia sobre toda el alma.
(Romanos 14:8) Hermano: "ya no se vive, ni muere para sí mismo, sino para el Señor a quien pertenecemos".
(7) Ya no se vive, ni muere para sí mismo, sino para el Señor a quien pertenecemos.
Si alguien pregunta: ¿es que depende de nosotros el morir para que le ofrezcamos a Dios?
Tampoco depende de nosotros el vivir.
Tampoco depende de nosotros el vivir, pero, así como depende de nosotros la manera en que acogemos la muerte, pues tanto la vida como la muerte están a nuestra disposición.
El cuál es nuestro Amo y Señor, tanto en vida como en muerte; si estamos vivos, Él puede dormir en nuestra frágil barquichuela (pequeño barco) (¡qué seguridad da llevarlo a bordo!); si estamos muertos, somos nosotros los que dormimos en Su regazo.
(Salmos 24:1) La tierra no es del hombre, él no es sino un ocupante, uno que arrienda en forma insegura y que puede ser desahuciado en cualquier momento.
El Gran Terrateniente (Propietario) verdadero tiene Su asiento por encima de las nubes y se ríe de las escrituras y títulos de venta de los gusanos del polvo.
La tierra está llena de Dios; Él la llenó y la mantiene llena a pesar de los requerimientos y abusos de las criaturas vivas sobre sus reservas.
El mar está lleno a pesar de las nubes que se levantan sobre él; el suelo está lleno, aunque millares de plantas deriven su nutrición de él.
La tierra es de Jehová, esto es de Cristo, que es Señor de Señores (Apocalipsis 19:16); porque todo el mundo y todas las cosas en él son Suyas por el título doble; (Mateo 28:18) "toda potestad Me ha sido dada en el cielo y en la tierra"; segundo, la tierra es de Cristo (Juan 1:3) todas las cosas por medio de Él fueron hechas y sin Él nada de lo que ha sido hecho fue hecho. Amén
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
Conocer a Dios
Job 41:11
“¿Quién me ha dado a mí primero, para que yo restituya? Todo lo que hay debajo del cielo es mío.”
Debemos conocer, entender y comprender quién es Dios: lo que aprendemos por la Palabra y lo que vivimos en Él durante los años, hasta decir como Job: «ahora mis ojos te ven». Y lo primero que descubrimos es que Dios es dueño soberano de todo y no le debe nada a nadie. Estos son los puntos para la semana.
- Dios no es deudor de ninguna de Sus criaturas: «¿Quién me ha dado a mí primero, para que yo restituya?». Es dueño soberano de cuanto existe; todo lo que hay debajo del cielo es Suyo.
- Si damos oído a Su voz y guardamos Su pacto, somos Su especial tesoro sobre todos los pueblos. Un pueblo que Él salvó es natural que sea gobernado por Él.
- La corrupción del pueblo no se le puede achacar a Dios, que es santo en todos Sus procedimientos: de Sus hijos es la mancha. «¿Así pagáis a Jehová, pueblo loco e ignorante?»
- Como creyentes bautizados, nuestras obligaciones son grandes hacia el Creador que nos hizo, el Redentor que nos compró y el Santificador que nos regeneró y mora en nosotros.
- Todas las almas son de Dios, y Él las ama tanto que ninguna muere si no es por su propia culpa. El pecado es un acto del alma, y su castigo es angustia sobre toda el alma.
- Ya no vivimos ni morimos para nosotros mismos, sino para el Señor a quien pertenecemos. Vivos, Él va a bordo de nuestra frágil barquita; muertos, dormimos en Su regazo.
- La tierra no es del hombre: somos ocupantes que pueden ser desahuciados en cualquier momento. La tierra es de Cristo, Señor de señores, porque todo fue hecho por Él.
Esta semana, antes de decir «esto es mío», recuerda que es del Señor: entrégale una cosa concreta que has tratado como tuya —tu tiempo, tu casa o tu dinero— y úsala para Él.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
Jesús a Bordo de mi Barquito
Job 41:11
Para leer en voz alta con los niños
“¿Quién me ha dado a mí primero, para que yo restituya? Todo lo que hay debajo del cielo es mío.”
Así lo dice la Biblia. En palabras sencillas: Dios no le debe nada a nadie, y todo lo que hay en el mundo es de Él. La vida es como un barquito pequeño en el mar, y qué seguros vamos cuando Jesús va a bordo con nosotros.
- Conocer a Dios no es solo saber cosas de Él. Es aprender de Su Palabra y vivir con Él día tras día, hasta que lo conoces de verdad.
- Todo es de Dios: el mar, los árboles, los animales, tu casa y tus juguetes. Nosotros solo lo cuidamos por un tiempo, como quien vive en una casa prestada.
- Dios dice que los que escuchan Su voz y le obedecen son Su tesoro especial. ¡Tú puedes ser un tesoro para Dios!
- Cuando hacemos algo malo, la culpa no es de Dios, porque Él es santo. La mancha es nuestra, y tenemos que pedirle perdón.
- Jesús te hizo y te compró con Su vida. Por eso no vives solo para ti, sino para Él, a quien perteneces.
- Tu vida es como un barquito. Si Jesús va a bordo, aunque vengan olas no tienes que tener miedo, porque le perteneces a Él.
¿Qué cosas tuyas son en verdad de Dios?
Esta semana escoge un juguete o algo tuyo y compártelo con alguien, sabiendo que es de Dios.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
