Cuando en la vida se está desordenado, se está vació tal cual estaba la Tierra en el principio. Cuando hay
desorden hay tinieblas. La vida se vive una sola vez y en ella se consigue lo que vamos a tener en la eternidad. A
todo lo que le ponemos empeño aquí es lo que vamos a tener en la vejez. Al justo que ordena su vida Dios le añade
años. Si nuestra vida la vivimos sólida en Dios, Él nos añade muchos años. Nosotros no somos adornos en esta
Tierra sino personas que Dios ha creado porque nos necesita en ella.
Para ser rápidos y lograr las cosas que queremos hacer y las cosas que debemos hacer tenemos que vivir
ordenados. Si no lo estamos vamos a estar muy vacíos. Pensemos, ¿qué estamos haciendo con nuestra vida ahora
mismo? Todo lo que podamos hacer para el mañana debiera ser mucho bien, y lo debemos hacer día tras día.
Tenemos que estar llenos para lo que Dios quiere de cada uno. ¿Estamos colocados donde Dios quiere? Cuan
organizados somos en nuestra vida secular, así lo somos en nuestra vida espiritual. El orden evita problemas.
Tenemos que comenzar a disciplinamos. Un buen ejemplo de esto es el ejército. Este comienza a trabajar y a
preparar a esa persona para enviarlo a la guerra. Si estos soldados van envueltos en sentimientos entonces pierden
la guerra. Lo mejor es vivir en la verdad y no en lo que nosotros pensamos que es cruel o no. Si en una guerra no
acabamos con lo que nos viene a destruir, es porque comenzó en nuestra vida un desorden poco a poco y nos
destruye al final de cuentas. En una guerra se vive o muere. Matamos o nos matan. La vida es una guerra. El
mundo es una guerra. En una batalla un soldado tiene que tener orden. Orden en todas las cosas. La ropa de
batalla no se tira y se descuida, todo va en su lugar y requiere limpieza y cuidados.
¡Cuanto nos ordenemos o desordenemos en la vida eso dirá lo qué somos! Dios ordenó la tierra para que
estuviera llena. Por esto tenemos que estar ordenados para que Dios nos llene. Lo primero que Dios hizo fue que
estableció el cielo, el día y la noche. Segundo, separó las aguas. Luego hizo la vegetación, puso el sol, la luna en
los cielos como lumbreras, puso el sol y nos sirve como un calendario. Dios fue ordenándolo todo y no perdió
ningún detalle. Por eso nosotros nos tenemos que ordenar y no perder ningún detalle. Si el tiempo se nos pierde es
porque no estuvimos pendientes de los detalles. Lo quinto que hizo fue los animales del mar y las aves. El sexto
día hizo los animales de la tierra, hizo al hombre y el séptimo día descansó. Dios lo ordenó todo. ¿Cómo Dios está
ordenando mi vida? ¿Y la tuya? Mientras más tiempo nos tardamos en tomar medidas para que Dios nos ordene
nuestra vida más tarde se hace, más tarde para hacer la voluntad de Dios en nuestra vida.
A veces pensamos que podemos vivir en un desorden, pero esos demonios que un día salieron de nosotros van y
buscan siete demonios más y luego son ocho demonios que moran en los cuerpos de seres humanos que estaban
limpios. En ocasiones nos damos el gusto de vivir desordenados, vacíos y no nos importa, pero cuando se cae en la
trampa del diablo vienen días malos, días peores. ¿Estamos haciendo la función que nos toca hacer o estamos
entretenidos? En la vida hay un orden para todo. Dios creo un mundo para que lucháramos en él para la otra vida
que es eterna. Por eso quiere que estemos ordenados para todo lo que Él quiere para nosotros en esta tierra. No nos
podemos dejar llevar por lo que nuestros ojos ven o nuestros oídos escuchan sino por el Espíritu Santo.
Tenemos que buscar lo que hay dentro de nosotros. Si estuviéramos ordenados haríamos mucho bien para dar a
otros. A lo que Dios quiere llevamos como pueblo es en lo que debemos ordenamos. Dios organizó la tierra y la
llevó al lugar donde él quería. Dios ordena nuestro tiempo, hermano, quienes siempre tenemos prisa somos
nosotros. Donde mejor debemos estar colocados es en el tiempo de Dios. Antes de la fundación de la tierra ya
Dios había escrito para nuestras vidas. Dios quiere ordenar nuestra vida para el propósito por lo que fuimos
creados y no lo hace en masa sino individualmente. Cuando Dios está ordenando tengamos agallas y valentía. Lo
que hacemos con nuestra vida es lo que va a marcar lo que será nuestro futuro. Si dejamos que Dios ordene nuestra
vida nuestros ojos verán muchas cosas hermosas.
Nú mer o s 14:29 Dios le dio leyes al pueblo a través de Moisés en el Monte Sinaí para que aquél pueblo fuera un
pueblo ordenado, que supiera caminar y que entendieran lo que eran. Dios quería que fueran ordenados, pero en su
desobediencia se tardaron en ordenar sus vidas y murieron en el desierto. No podemos sentamos a esperar 40 años
para ordenar nuestra vida. Es demasiado tiempo. Aquel pueblo no ordenó su vida sino que comenzó a vivir en
murmuración, en quejas, en molestia, en coraje. Moisés no era Dios, pero era el hombre que Dios había escogido.
H eb reo s 13:17 Tenemos que estar en el momento que Dios quiere que estemos. No es hora de que nos estemos
quejando sino de estar haciendo bien a otros. Es tiempo, es necesario que camines y quien te pastorea se alegrará.
Éxodo 3:18 Dios quería que aquel pueblo llegara en tres días a la adoración al monte donde estaba la
consagración con Dios, pero comenzaron a dar vueltas. Si queremos tener bien en nuestros cuerpos tenemos que
buscar la santificación con Dios y ordenar nuestra vida. Dios escribió para Mega Zoé, escribió para tu vida.
Tenemos un largo camino y lo tenemos que caminar día tras día. Tenemos que abrir los ojos. Dios es Dios del
pueblo al que llama. A veces hay bobadas que nos dan miedo. Pero, al Faraón que lo acabe Dios. Faraón tiene
que ahogarse, hermano, no lo podemos tener detrás de nosotros. Somos predestinados; Dios nos escogió no para
que nos quedáramos muertos en el agua, el que tiene que estar allí sepultado es Faraón. Faraón no es el grande,
grande es Dios y Él nos quiere llevar a un lugar; el lo prometió. Él es orden y quiere que seamos ordenados, porque
el que ordena su vida puede cuidar lo que se le da. Tenemos que estar ordenados, en búsqueda de lo de Dios.
1 Co r intio s 12:4 Dios dio diversidad de dones. Todos tenemos que usar los dones que Dios nos ha dado. Él
nos reparte como quiere, pero tenemos que tener nuestros cuerpos organizados. Si no, estamos vacíos, no podemos
ser usados en fe. No llegamos a donde debemos llegar si no nos ordenamos. Cuando se está lleno de pecado no se
puede trabajar para Dios. Él nos quiere completamente vacíos de nosotros, ordenar nuestras vidas para Uenámos
de lo que en Él hay. Tenemos que ir hacia el camino que Dios nos ha puesto.
El mismo Dios que organizó la tierra hace 6,000 años es el mismo Dios que quiere ordenar a Mega Zoé para que
seamos la luz de este mundo, para que seamos lo que Dios quiere. Para Dios derramar su gloria sobre la Tierra
tenemos que dejar de dar vueltas y metemos en lo que Él quiere. Seamos fieles al orden del Señor. Amén.
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
