PASTORA EDITH CRUZ MARTES 7@ 13 DE JUNIO DE 2005
Te ma: " La Mu j er D e Fe Y El ise o El P r o feta " 2 Re y es 4:8-10, 8:1-6 Lucas 14:21
Al que no quiere, porque no cree no se le puede dar nada. El que lo busca lo encuentra y el que se le acerca
crea que le hay. Heb re o s U: 6 Bienaventurados los que creen. Para encontrarse con Dios hay que to
mar la
,
decisión de buscarle. Todo el que se le acerca a Dios va a ver las maravillas de Dios. Dios es soberano y El es el
que ejerce toda la autoridad suprema. Él está más arriba que �ualquiera, Él va por encima de todo. E� como
decir: "Si Jehová no es el que sale, no salgamos nosotros". Si El no quiere hacer no hagamos nosotros. El es el
único Dios y quien sigue gobernando sobre las vidas es ÉL Luchemos por la vida eterna.
En 2 Rey es 4: 8 leemos de una mujer importante que veía a aquel hombre que era profeta de Dios pasar P<?r
su casa. Elíseo, era profeta del Señor y amigo del rey de Israel. Eliseo había respondido al llamado de Dios. El
pasaba por ahí con su criado y aquella mujer reconoció que él era un varón de Dios. Ella tenía que ser una mujer
dócil para Dios. Por tal razón, le interesó que aquel varón fuera a su casa. La mujer no tenía ninguna intención
para que de Eliseo viniera nada para ella, sino que tenía un espíritu para servirle y suplir la necesidad de aquel
varón, mientras él se movía en la voluntad de Dios. Eliseo se movía constantemente en lo· que Dios quería. Así
que ella le proveyó de un cuarto para que él se quedara cuando pasare por allí. Por tal razón, Elíseo quería
agradecerle. Esta mujer no tenía necesidad económica, por eso Eliseo le dio de acuerdo a lo que ella necesitaba.
La mujer entendió que aquel hombre representaba a Dios en esta tierra. Estaba convencida de lo que oía y veía de
parte del profeta Eliseo. Como vemos, ella tomó una serie de decisiones importantes en su vida que tenían que
ver con el Dios en quien creía. Por eso necesitamos tomar decisiones en nuestra vida, cuando de Dios se refiere.
Dios solamente espera que nos alleguemos a Él y dependamos de Él para todo.
No busquemos la ayuda que solo viene del Cielo en nadie terrenal, no dependamos del brazo de carne sino
dependamos de Dios para todo lo que es nuestra vida. Esta mujer siendo una mujer mansa para con Dios no pidió
para ella fortuna porque no la necesitaba. Como ella no era ambiciosa ni orgullosa, dijo: "yo habito en medio de
mi pueblo" Ella no necesitaba nada más, porque era feliz con su pueblo. Eliseo tenía todo para ofrecerle a
aquella mujer y cada palabra suya se cumplía. Pero ella era una mujer feliz con lo que tenía. Podemos entender
que vivir sencillos como ella es mejor para nosotros, porque Dios se hace grande en los humildes y mansos.
Eliseo le profetizó sobre un hijo y Dios así lo hizo. 2 Re y es 4: 14,17 Pero, le llegó el día del dolor para esta
mujer. Se le muere su hijo; le llegó la prueba. Dios le había dado el hijo. Pero, Dios es poderoso para sanar, Él
es un Dios sanador. Nuestro Dios quiere hacer milagros, pero necesitamos creer. Mientras más creamos más
Dios va a hacer. Ella sabía que no había nadie más arriba que Dios. Dios está por encima, Él tiene el poder para
todo lo que son nuestras circunstancias, para el día malo. Ella supo a dónde y a quien correr. 2 Re yes 4: 22 Por
eso es bueno tener siempre la dirección donde está Dios, porque Él es el único que nos puede solucionar. A
veces, en nuestro momento dificil, queremos que todo el mundo se entere, pero esta mujer dijo: "Paz". En ella no
había grito, desespero, ni desconfianza. Ella sabía a donde ir. Elíseo era un hombre completamente de paz. Él
sencillamente sabía que Dios iba a hacer. Eso mismo tenemos que ver nosotros, que Él va a hacer en nuestras
vidas, Él no nos ha dejado. Él va por encima de todo. Por eso tenemos que tener paciencia, que haya en nosotros
descanso en Dios. Para todo hombre normal que confía en Dios deben estar en su boca estas dos palabras: "Paz"
y "Bien". V s. 23 y 26.
El hijo de aquella mujer estaba muerto. Dios no quería matar a ese niño, sino enseñarle a ella así como a
nosotros también. Los que queremos creer tenemos que entender que Dios quiere con nosotros "paz" y "bien",
entonces podremos llegar y nadie podrá hacemos nada para nosotros sino el soberano Dios.
Vers ículo 28 A ella se le ofrece lo que ella quería. En ella no estaba manifiesta la rebeldía. Ella no le estaba
reprochando a Elíseo. No había pedido hijo, pero se lo había dado Dios. En ella había amargura, dolor,
sentimiento, pero no había rebelión, coraje ni molestia.
Elíseo envió a Giezi, pero no pasó nada porque en él no había la misma búsqueda de Elíseo.
Luchar una bendición es lucharla con insistencia, pues no vamos a dejar que el tiempo se la lleve. Aquel niño
tenía que resucitar porque aquella mujer sabía que Dios lo iba a hacer. Eliseo luchó con esta muerte. Se tiró a
orar y luego se le tiró encima y el niño tomó calor,. pero aún no había despertado. Era la lucha de Eliseo y de
aquella mujer con Dios. Elíseo tiró su cuerpo sobre el niño, su cuerpo tenía la doble porción del Espíritu.
2 Reyes 2: 9 Tenía la comunión con Dios. De la vida que había en él le dio al niño. Eliseo tuvo un cuidado muy
especial con aquella mujer en muestra de agradecimiento.
Dios protege a los suyos. 2 Reye s 8: 1-6 Venían siete años de hambre para aquella tierra, no había fruto,
nada. Ella se fue para donde los Filisteos y no dudó nada. Eso es creerle a Dios completamente. 2 Re y es 8: 5
Giezi tenía que hablar lo que Dios había hecho. El pecado de la mentira, de la traición había apartado a Giezi de
Dios, pero aún así ésta mujer no tenía que hablar nada de ella misma, Dios dispuso de aquel momento para
bendecirla. Cuan fácil es dejarse guiar por Dios, quien es el que nos arregla nuestro camino en todo. A veces nos
volvemos locos, cuando lo mejor es dejarse guiar por Dios. Lo mejor es obedecer, entonces veremos a Dios
obrar. ·
Esta mujer luchó su bendición y aún hoy en el 2005 hablamos de ella. Ella no sabía que luchaba para todo lo
que iba a ser toda su vida. Se le devolvió todo; siete años de fruto y tenía más. Se le dio todo descanso. Mientras
más tú batallas y trabajas para Dios en tu vejez vas a descansar más. Si no creemos que los nuestros se van a
salvar los llevamos derecho al infierno. A veces nuestra falta de fe turba.
Cuando con humildad vamos a Dios no hay nada que nos toque, ni muerte, sequía, ni hambre porque
descansamos en un Dios superior. Cuando reconocemos que el de arriba· es superior a nosotros mismos y nos
rendimos a Él, nos dará fuerzas. Nosotros decidimos si dependemos de Dios o del coraje, de la molestia. Dios
mueve su mano de poder. Aprovechemos el tiempo de Dios, aprendamos y saquemos la rebeldía de nuestra vida.
En un santo no puede haber impiedad. En un santo hay fidelidad, fe, humildad y amor a su pueblo. Amén.
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
La Mujer De Fe Y Eliseo El Profeta
Lucas 14:21
“Ve pronto por las plazas y las calles de la ciudad, y trae acá a los pobres, los mancos, los cojos y los ciegos.”
Al que no quiere, porque no cree, no se le puede dar nada; pero el que se acerca a Dios verá sus maravillas. La mujer de Sunem sirvió a Eliseo sin buscar nada para ella y, en el día del dolor, supo a dónde correr. Estos son los puntos para la semana.
- Dios es soberano: si Jehová no sale, no salgamos nosotros. Para encontrarse con Dios hay que tomar la decisión de buscarle, y el que se le acerca tiene que creer que le hay.
- La mujer vio pasar a Eliseo y le preparó un cuarto, no para que viniera algo para ella, sino para servirle. No busquemos en nadie terrenal la ayuda que solo viene del cielo; dependamos de Dios para todo.
- Cuando Eliseo quiso agradecerle, ella dijo: «Yo habito en medio de mi pueblo». No era ambiciosa ni orgullosa: era feliz con lo que tenía. Dios se hace grande en los humildes y mansos.
- Dios le dio el hijo prometido, y un día el niño murió. En su prueba no hubo grito ni desespero: dijo «Paz» y corrió al profeta. En la boca del que confía en Dios deben estar estas dos palabras: «Paz» y «Bien».
- En ella había dolor, pero no rebelión ni coraje. Giezi fue y no pasó nada, porque no tenía la búsqueda de Eliseo; Eliseo se tiró a orar y luchó por el niño. Una bendición se lucha con insistencia.
- Venían siete años de hambre, y ella se fue a tierra de filisteos sin dudar. Al volver, Dios dispuso el momento para que le devolvieran todo, con el fruto de siete años. Lo mejor es obedecer.
- Si no creemos que los nuestros se van a salvar, los llevamos derecho al infierno. Nosotros decidimos si dependemos de Dios o del coraje; en un santo hay fidelidad, fe, humildad y amor a su pueblo.
Cuando llegue una prueba esta semana, llévala primero a Dios en oración antes de contarla, y responde como aquella mujer: «Paz».
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
Un Cuarto para el Profeta
Lucas 14:21
Para leer en voz alta con los niños
“Ve pronto por las plazas y las calles de la ciudad, y trae acá a los pobres, los mancos, los cojos y los ciegos.”
Así lo dice la Biblia. En palabras sencillas: el dueño de una gran cena mandó a su siervo a buscar a los pobres y a los enfermos para que vinieran a comer. En este estudio conocemos a una mujer de Sunem que le preparó un cuarto en su casa al profeta Eliseo, para que tuviera dónde quedarse.
- La mujer vio que Eliseo era un hombre de Dios y quiso servirle. No lo hizo para recibir un premio, sino porque amaba a Dios.
- Cuando Eliseo le preguntó qué quería, ella dijo que estaba feliz con lo que tenía. Estar contento con lo que Dios te da es mejor que querer más y más.
- Dios le regaló un hijo. Pero un día el niño se enfermó y murió. Hasta a la gente que ama a Dios le llegan días tristes.
- La mujer no gritó ni se desesperó. Dijo «Paz» y corrió a buscar al hombre de Dios. Cuando algo te duele, corre primero a Dios.
- Eliseo oró con insistencia y se tendió sobre el niño hasta que el niño volvió a vivir. Hay cosas que se le piden a Dios una y otra vez, sin rendirse.
- Giezi, el ayudante de Eliseo, dijo mentiras y se apartó de Dios. Pero a la mujer que confió, Dios le devolvió todo lo que había perdido.
¿A quién corres primero cuando algo te pone triste?
Esta semana, cuando algo te salga mal, di «Paz», respira y ora antes de quejarte.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
