PASTORA EDITH CRUZ
ESTUDIO BIBLICO # 410-IGLESIAS EN LAS CASAS
MARTES 6 @ 12 DE SEPTIEMBRE DE 2005
' 'ema: "Soy Un Discípulo" - Hechos 9:36
Somos discípulos. Un discípul<) es alguien que sabe lo que se le va a enseñar por tal razón está aprendiendo.
Cuando llegamos a la casa de Dios es para aprender siempre. Toda una vida vamos a estar aprendiendo. Cuando
no nos gusta aprender es porque m l nos gusta oír y no somos discípulos. Estamos prontos para contestar con
agresividad.. Solamente el simple, el que es manso y es como Dios puede aprender. Juan 8:3 Si permanecemos en
la. pal.abra verdaderamente somos libres.
Tabita era una buena discípula. Un discípulo tiene que vivir muy ordenado porque está aprendiendo de un
maestro. El orden es parte de la persona que tiene que ser discípulo. Este escucha la Palabra que viene de su señor
por eso tiene que ser disciplinado porque recibe una palabra que no viene de su mente ni de su corazón. Para que el
oído escuche bien tiene que prestar mucha atención para entender, tiene que tener todo su cuerpo para escuchar. Lo
que es el orden en nuestra vida tiene que estar muy claro siempre. Toda circunstancia nos lleva a mejorar.
Mientras más es la prueba más nos santificamos, leemos la palabra y escuchamos a Dios. El que es discípulo se le
enseña lo desconocido y a corregir lo que conocemos porque desde pequeño se agarran malas costumbres y
tenemos que dejarlas. Para el que es discípulo los complejos son horribles esto porque se quiere lo que no le
corresponde. Cuando un discípulo vive para escuchar la palabra de Dios y llevarla al pie de la letra comienza su
vida comienza a cambiar. No podemos mezclar la enseñanza, ésta viene y hay que recibirla tal como viene.
Al que se le enseña no puede estar herido cada vez que se le da una enseñanzaza. Cada enseñanza nos corrige.
Si estamos es porque estamos dispuestos, libres y recibimos la palabra porque hemos conocido la verdad entonces
somos buenos discípulos y vivimos libres, gozosos. La palabra para nosotros no es de carga, ni de peso. Mientas
más aprendemos y conocemos más vamos a vencer nuestro día. El discípulo vive en gozo cada vez que recibe la
enseñanza de la palabra de Dios. Cuando se vive en quejas es porque no hemos recibido la verdad, no la hemos
conocido y no somos libres. Aquel que quiere llegar a lo máximo de su vida tiene que ser un discípulo. El hombre
y la mujer justa que quieren vivir su vida al máximo tienen que por voluntad propia amar la verdad y conocer todo
conforme a como Dios quiere.
Mateo 10:24 Vamos a ser como nuestro maestro de acuerdo a cómo lo recibimos. El discípulo no es mas que
le maestro. El discípulo es un aprendiz que está constantemente aprendiendo. La palabra no es un libro más, sino
que es viva y la tenemos que descubrir cada día. Si no somos discípulos no somos disciplinados y queremos ser
mayores que el maestro. El que enseña tiene orden en todo. Cuando no somos discípulos y comenzamos a ponerlo
en nuestra vida como parte de nuestro diario vivir comienzan los grandes problemas. Un discípulo es aquella
persona que recibe y sigue enseñanzas de un maestro. Cuando se nos enseña tenemos que ir a la ens€ñado, no
podemos mezclar lo que hay en nosotros, nuestra enseñanza, lo que hay dentro de nosotros y queremos remendar lo
que en verdad tenemos que cocer. El que es discipulado es un partidario no es meramente un discípulo sino que es
un adicto a una persona, a una idea incondicional. Cuan pesada está nuestra cabeza e indispuesto nuestro cuerpo y
no llegamos donde tenemos que llegar. Podemos aprender o quedarnos lejos entonces no somos un buen discípulo.
El discípulo tiene la misma idea, batalla por lo mismo. No pude ser distraído por lo que enseña otro que no es Dios.
Se rompe con la unidad, se aleja y no hay fruto. Tenemos nuestros pensamientos nuestras ideas. Cuando se viene
a Dios en mansedumbre se sabe que nuestra vida tiene que ser quebrantada. Un buen discípulo sabe defenderse.
Cuando somos discípulos es porque hemos aprendido a amarnos unos a los otros con aquellos que son partidarios
de lo que creemos.
Tabita significa discípula, en femenino, una mujer bondadosa, llena de las enseñanzas que había aprendido de
los discípulos. Dorcas fue cambiada a Discípula porque era completamente una discípula. Absorbió
completamente las enseñanzas de los discípulos. Cuando nos convertimos en discípulos caminamos como Dorcas.
Esta era bondadosa, conocía a las mujeres que tenían necesidad, estaba llena de la enseñanza de los discípulos,
agarró la idea y el concepto de este evangelio y vivió completamente a ser discípula. Sus frutos eran de discípula.
Ella tenía maestro, tenía la idea que tenía el Maestro, estaba entregada completamente incondicionalmente a la
enseñanza de sus maestros (los discípulos de Jesús) En aquel momento había gran agonía porque había muerto
Dorcas; se estremeció el mundo entero. Un discípulo no está muerto porque está dando constantemente la
enseñanza de su maestro. Todos pensaban que esta mujer tenía que estar viva porque estaba entregada por
completo a lo que Dios quería. ¿Cómo discípulos alguien llorará por nosotros? Lo que es el servicio de un
discípulo se toca y se ve. El que es un discípulo tiene que luchar y batallar porque éstas son nuestro triunfo. En
nosotros hay hechos que se tienen que ver. Todo discípulo tiene que hacer. Un discípulo necesita que se le resucite
para que siga la idea de su maestro.
Un buen discípulo cuando muere es en su justicia y ésta tiene que estar viva. Dorcas era discípula. Pedro era
discípulo también y no se hizo esperar cuando se enteró de la muerte de Dorcas. Él la llama Tabita, conocía lo que
era un discípulo, conocía su generosidad, etc. Pedro estaba en un constante servicio para Dios, era también un
discípulo. El ser discípulo es que se tiene que vivir un servicio. Pedro y Dorcas eran servidores. Mateo 25:36
Dorcas era generosa, laboriosa, cubría las necesidades. Ser generoso hoy en día es dificil porque no podemos
ver la necesidad de otros. El ser generoso debe ser parte de la Iglesia. La avaricia nos descalifica como discípulos.
El que es discípulo tiene que estar donde se necesita donde hace falta. Dorcas supo colocarse donde tenía que estar.
Estar en el lugar donde tenemos que estar es porque hay muchas necesidades, no nos escondamos en una falsa. Si
decimos que somos discípulos y no guardamos la palabra es entonces porque no lo somos. Un discípulo hace falta
en la Iglesia. Un partidario hace falta. Cuando nos damos incondicionalmente a Dios vivimos pendientes a lo que
un discípulo tiene que estar pendiente. Amén.
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
Soy Un Discípulo
Hechos 9:36
“Había entonces en Jope una discípula llamada Tabita, que traducido quiere decir, Dorcas. Esta abundaba en buenas obras y en limosnas que hacía.”
Un discípulo es alguien que recibe y sigue las enseñanzas de un maestro, y por eso está siempre aprendiendo. Tabita absorbió por completo la enseñanza, y sus frutos de discípula se tocaban y se veían. Estos son los puntos para la semana.
- Cuando llegamos a la casa de Dios es para aprender siempre, toda la vida. Cuando no nos gusta aprender es porque no nos gusta oír, y estamos prontos a contestar con agresividad; solo el manso puede aprender.
- El discípulo vive ordenado y disciplinado, porque recibe una palabra que no viene de su mente ni de su corazón. Para escuchar bien tiene que poner todo su cuerpo a escuchar.
- Al discípulo se le enseña lo desconocido y se le corrige lo que ya conoce, porque desde pequeños agarramos malas costumbres. No puede sentirse herido con cada enseñanza: cada enseñanza nos corrige.
- La enseñanza no se mezcla con lo nuestro: se recibe tal como viene. Cuando se vive en quejas es porque no hemos conocido la verdad; el que la recibe vive libre y gozoso.
- El discípulo no es más que su maestro, y seremos como Él de acuerdo a cómo lo recibimos. La Palabra no es un libro más: es viva, y hay que descubrirla cada día.
- Dorcas abundaba en buenas obras: era generosa, laboriosa y conocía a las mujeres que tenían necesidad. El servicio de un discípulo se toca y se ve, y la avaricia nos descalifica como discípulos.
- Cuando murió hubo gran dolor, y Pedro no se hizo esperar. El discípulo tiene que estar donde hace falta. ¿Alguien llorará por nosotros? Si decimos ser discípulos y no guardamos la palabra, no lo somos.
Busca esta semana a una persona con una necesidad que puedas ver y cúbrela tú mismo, como lo hacía Dorcas, sin esperar a que otro lo haga.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
Las Limosnas de Dorcas
Hechos 9:36
Para leer en voz alta con los niños
“Había entonces en Jope una discípula llamada Tabita, que traducido quiere decir, Dorcas. Esta abundaba en buenas obras y en limosnas que hacía.”
Así lo dice la Biblia. En palabras sencillas: en la ciudad de Jope vivía una mujer que seguía a Jesús y que siempre estaba haciendo cosas buenas y ayudando a los pobres. Se llamaba Tabita, o Dorcas, y todos la conocían como una verdadera discípula.
- Un discípulo es alguien que está aprendiendo de su maestro. En la iglesia venimos a aprender siempre, y eso no se acaba nunca, ni cuando seamos grandes.
- Para aprender hay que escuchar bien, con todo el cuerpo atento. El que no quiere escuchar contesta de mala manera; el que es manso sí puede aprender.
- Cuando te corrigen, no te enojes ni te sientas herido. Todos tenemos malas costumbres desde pequeños, y cada enseñanza nos ayuda a dejarlas.
- El que vive quejándose todavía no ha entendido la verdad. El discípulo recibe la Palabra de Dios con alegría, porque para él no es una carga.
- Dorcas no solo aprendía: también ayudaba. Se fijaba en quién tenía necesidad y le daba la mano. Lo que hace un discípulo se ve y se toca.
- Ser tacaño y no querer compartir no va con un discípulo. Si dices que sigues a Jesús, pero no haces lo que Él enseña, no eres su discípulo.
¿A quién conoces que necesita ayuda?
Esta semana, como Dorcas, haz una buena obra por esa persona sin que nadie te lo pida.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
