Mega Zoé
Estudio #0443Iglesia en las casas

Jesús Me Eligió Para Ser Su Amigo

Jesús Me Eligió Para Ser Su Amigo llama a permanecer como discípulos de Jesús y perseverar en la oración.

Nuevo TestamentoJuan7 min lectura

Mientras más van pasando los años y vemos la decadencia del mundo que está a nuestro alrededor entendemos que más debemos cuidarnos con temor y temblor. Esforcémonos en nuestra vida espiritual para que nuestra alma siempre esté cerca de Jesús. Procuremos cada uno ser su amigo porque Él nos eligió para eso. Pero, hermano solo podemos serlo si hacemos lo que Él nos manda. Es tan fácil entretenerse y vivir una vida "normal" como los demás. Si vivimos así, entonces solo vamos a alcanzar lo normal, pero si vivimos cerca de Él, como amigos de un Dios poderoso, veremos la grandeza de Dios y tendremos más fe. Mientras más nos dediquemos a seguir a Jesús más entraremos a lo profundo de Dios. Jesús les estaba hablando a sus discípulos, nunca el Maestro tuvo una conversación en vano para salir del paso, siempre iba directo al corazón y a quien le hablaba lo dejaba marcado, le hacía entender. Jesús nos escogió a nosotros y no nosotros a Él. Juan 15: 16 Cuando Él nos toca y se nos revela es para tener comunión con nosotros. En la santa cena está junto con nosotros porque nos ama.

Nos llamó para que fuéramos sus discípulos, Él nos escogió. Nos llamó para que fuéramos sus amigos. La amistad que Él nos brinda no es la misma que el hombre está dispuesto a brindarle a Él. Muchos no pueden tener un afecto desinteresado para con Él. Los judíos no le recibieron. Bueno es cuando nos desbordamos en amarle, en adorarle. Tener esa estrecha relación para ir delante de Él no esperando nada sino diciéndole que le queremos sentir, amarlo sin pensar en el problema que tengamos. Con la pasión que desea que Jesús se haga cercano, saber que hemos logrado echar a un lado los pensamientos y los problemas por esa amistad. Respondiendo con entrega al que nos ha ofrecido ser nuestro amigo. Con un afecto desinteresado porque no tenemos nada que llevarle a Él, pero sí afirmar que ya no somos siervos sino amigos y querer conocer más del cielo.

Un amigo es alguien en quien hemos podido entrar a conocerle. Dios quiere que seamos sus amigos. Pero la amistad exige unas cosas, nos debemos a ese amigo. Esa persona nos hace falta y al darnos a esa amistad sabemos que vamos a padecer. Aquí en la tierra nosotros hemos experimentado la amistad con otras personas, consideremos que Dios nos ha elegido para que también seamos sus amigos. Jesús se ha acercado a nosotros y se ha hecho nuestro amigo, porque así lo ha querido. Jesús, un amigo que nos conoce a perfección, nos mira y sabe lo que hay en nosotros. Debemos llegar a lo mismo, mirarlo y saber lo que quiere. Convertirnos en uno con Él.

Nos tenemos que dominar a nosotros mismos para ser amigos y eso es lo difícil para algunos. El ser humano tiende a ser muy egoísta, se quiere mucho a si mismo. Pero, con Jesús no es una amistad ordinaria sino que hay una convicción fuerte y una bendición muy grande. Seremos sus amigos si hacemos lo que Él nos manda. No nos debe pesar lo que nos mande porque al fin y al cabo el querer como el hacer viene de Dios. Filipenses 2: 13 Jesús es ese amigo bondadoso con nosotros. Cuando caminamos por la tierra los ángeles nos ven como los amigos de Jesús. Si estamos juntos con Jesús como amigos lo que Él tenga en sus manos nos lo va a dar. Nosotros lo único que podemos ofrecerle es nuestra vida para que Él la cambie para bien. No hay amor más grande que el que Jesús nos da. Dio su vida, fue a la cruz por nuestras vidas. Se dio sin medida, sin sacar cuenta, sin esperar de nosotros nada.

Mateo 26:50 Jesús tenia a Judas por amigo y Judas no lo sabía. A quien entregaba a la muerte era a su amigo. Cuando nosotros no hacemos lo que Jesús dice le estamos rechazando como amigo, es como si lo estuviéramos vendiendo igual que hizo Judas. Hacerle mal a quien es nuestro amigo, al que conoce todas nuestras intenciones, quien desde el vientre de nuestra madre nos estaba formando y estuvo allí. Un amigo no se traiciona. Jesús fue amigo de Judas pero Judas le dio lugar a Satanás. Judas sabía los secretos del Padre, sabía del poder que había en Jesús porque le había visto en la intimidad. Pero, Judas ya había roto con la amistad del Maestro. Aquel discípulo vivía mucho para sí mismo, no entendía lo que era la amistad, aunque de seguro que le tuvo que haber dolido cuando Jesús le dijo: "Amigo, ¿a qué vienes?" Judas buscó a Jesús por interés, por eso le vendió. Judas no tuvo ningún afecto de amistad por Jesús. No logró amarlo como lo amaron los demás discípulos.

Jesús puso su vida por nosotros, hizo un cambio en nosotros. Lo que merecíamos Él lo hizo por nosotros, en Él fue lleno todo para que a nosotros no nos hiciera falta nada. Al hombre le es difícil hacer lo que Él manda porque le gusta complacerse a sí mismo, le gusta más el ego, la vanidad. Pero, nuestro amigo nos manda. Nos separó, nos escogió. Nuestro amigo nos da instrucciones y en nosotros hay lágrimas, pero Él nos va a recompensar. Demostrémosle al mundo que somos amigos de Jesús haciendo lo que Él nos manda para bien de los que están a nuestro alrededor. Ese amigo nos dice lo que el Padre ha planificado desde antes de la fundación de la tierra. Él nos escogió para que no seamos siervos sino amigos. Como un siervo al amo hay que inclinarle la cabeza porque es superior. Al amigo le recostamos nuestra cabeza y Él nos da aliento cuando más lo necesitamos. Del siervo se espera que haga la tarea que se le ha encomendado. Los amigos entran a la confianza personal. Hermano, ¿Por qué no le amamos como Él merece? Seamos amigos, al amigo se le revelan los planes del futuro, lo que va a suceder.

Tenemos que dar a conocer a todo el mundo que somos amigos de Jesús, que somos escogidos, elegidos. Con nuestro testimonio les decimos a todos que somos amigos. A veces decimos que no podemos con nuestra cruz y nos olvidamos que Él nos escogió. Si hemos dejado la oración es porque hemos estado perdiendo el fruto de Dios. Un justo cuida su vida porque es un privilegio ser amigo. La carne guerrea y nos quiere condenar. Jesús nos exhorta para que nos amemos unos a otros porque cuando dejamos de amar dejamos de ser amigos de Él. Si dejamos de amarnos los unos a los otros el diablo entra, entonces no hay unidad y no hay bien.

Lo que está mal se corrige porque nosotros estamos para conservar la amistad y la unidad. Si el diablo logra alejarnos del amor nos derriba porque eso es lo que quiere. Para ser amigo es un mandato amar. La cobardía hay que destruirla cuando se pelea una batalla como esta. Cuando nosotros dejamos este camino nos convertimos en desertores y eso es feo porque se rompe con la unidad y dejamos de amar. Desertar en lo santo es más vil que hacerlo en un ejército ordinario aquí en la tierra. Mantener la unidad implica que cuando algo está mal todos tenemos que luchar, que cuando hay que ayunar se ayuna y todo el cuerpo se une para fortalecer al débil. Si somos amigos tenemos que saber que tenemos que guardar la unidad. Un ejército que quiere vencer y tiene un Amigo, al Señor Jesucristo, tiene que hacer lo que Él nos manda, eso será lo único que nos hará vencer en esta tierra. Amén.

Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz