Si vivimos el día y contamos las horas añadimos sabiduría. Así sabremos cuidar y prosperar para bien lo que Dios nos ha puesto en nuestras manos. Al final de nuestros días en la Tierra cerraremos el capitulo terrenal que nos tocó vivir para entonces comparecer al Tribunal de Cristo, allí seremos recompensados según lo que hayamos hecho. Si miramos nuestro cuerpo y nos estudiamos según lo que hacemos cada día entenderemos que un día nos tocará dar cuenta por nuestra vida mortal. Cuando pensamos en los días añadimos sabiduría porque no sabemos cuando van a pedir nuestra alma; que un día saldrá de este cuerpo. Salmos 90: 12 A veces pensamos que no lo vamos a tener que hacer, pero un día tendremos que dar cuenta al que nos dio la vida. Hay que cuidar y mantener en buen estado todas aquellas cosas que de Dios deben estar en nosotros.
Mateo 18:23 El Reino de los cielos es semejante a un rey que quiso hacer cuenta con sus siervos. Lo que nosotros hacemos es ser siervos de Dios. El siervo hace un servicio voluntariamente. Nuestra alma no es nuestra y un día nos la van a pedir para ver que hicimos con ella. Roguemos que sea Dios quien la pida. A la gente no le gusta dar cuenta, pero todos tendremos que hacerlo un día. A las personas rebeldes no les gusta dar cuenta. Pero, Dios es Dios sobre todas las cosas y ante Él se doblará toda rodilla en los Cielos y en la Tierra.
Lucas 19:15 Muchas veces queremos sentir a Dios en medio de las multitudes de personas. Nos gustan las sensaciones que sentimos cuando hay mucha gente, pero no nos gusta mucho meternos a solas con Dios. En nuestras vidas no añadimos sabiduría si no lo hacemos, debemos orar y meditar bien para contar nuestros días. Dios ha puesto un negocio en nuestras manos y un día se nos pedirá cuenta de cuan bien o no lo hemos puesto a trabajar. Podemos decir que hemos tenido muchas tentaciones, pero no será esa una excusa pues toda tentación que viene sobre nosotros es humana. 1 Corintios 10: 13 Si no cuidamos este cuerpo carnal viene la tentación para destruirnos, pero como éstas son humanas las tenemos que vencer. Estas no vienen para dejarnos de pie ni heridos sino para matarnos, pero si sabemos que somos administradores de nuestro cuerpo mortal las vencemos porque vamos a descansar en Dios completamente. Cada uno irá delante del Tribunal de Cristo. El día que estemos delante de aquel que nos libró del pecado quedaremos tal cual somos y ahí no habrá ningún error al ser juzgados. Será visto todo lo que hemos hecho como administradores de Dios. El recostarnos del que está a nuestro lado para no hacer lo que nos toca hacer a nosotros es un gran peligro, porque cada uno habrá de dar cuenta por si mismo.
1 Corintios 12:27 Tenemos que entender que somos un cuerpo como Iglesia. Unos son manos, otros brazos, otros uñas, otros son miembros que no son tan decoros, no son lo más grande, pero son partes muy importantes; y todos vamos a tener que dar cuenta. Será visto todo lo que hay dentro de nosotros. Dios ha puesto negocios en nuestras manos y un día hemos de dar cuenta por ellos.
Hechos 13:39 En la ley de Moisés no había justificación. En Jesús si hay justificación. En nosotros no hay condenación, vamos a ir delante de Aquel que murió por nosotros que salvó nuestra alma y nos libró de todo mal. Debemos ser buenos mayordomos de nuestro cuerpo que Dios nos ha dado, cada cual tiene que hacer lo suyo. Jesús es el mismo que nos rescató, por eso tenemos que ir delante de El. Versículo 38 Nuestro perdón va a través de nuestro Señor Jesús. Algunos piensan que vivirán sus vidas de juntillas con otros o en grupo, pero todos vamos a dar cuenta individualmente de lo que hicimos o no en la Iglesia. Por eso tenemos que añadir sabiduría a nuestra vida contando nuestros días porque si Dios nos ha puesto es porque alguien nos espera.
Los galardones serán por los negocios que hemos hecho para Dios que está a nuestro lado. La mayordomía es tanto para el uno como para el otro. No es cuánto hemos creído o no sino lo que son nuestros galardones. Mateo 12:36 De toda palabra ociosa que sale de nuestra boca hemos de dar cuenta. Cuidemos nuestras vidas, seamos buenos administradores de ella y de la única forma que lo hacemos es añadiendo sabiduría y comencemos a esforzarnos y a tener cuidado de cómo vivimos. Esforzarse es detenerse y decir que lo vamos a hacer bien para agradar al Señor a quien un día hemos de rendirle cuentas. Es fácil vivir como la gente común. En el cielo vamos a dar cuenta a quien murió por nosotros. Lo que tenemos viene de Dios y de nadie más. Si como pueblo entendemos que como administradores tenemos que preparar nuestro cuerpo para los negocios que el Padre nos ha dado entonces tenemos que disciplinar nuestras vidas. Orando y leyendo la Palabra para que nadie nos engañe, así seremos buenos administradores de este cuerpo que es corruptible porque no sabemos cuando se nos va a pedir nuestra alma. Si somos negociantes del Padre tenemos que cuidar nuestro cuerpo porque hemos de dar cuenta y tener galardones.
De las manos del Señor tendremos las recompensas y los salarios. Tenemos que ser diligentes en el encargo que Dios nos ha dado de administradores porque de sus propias manos vamos a tener la recompensa. Si queremos nuestro salario seamos diligentes. El cuerpo es un miembro inferior al alma y al espíritu por tal razón cuando se nos quita el cuerpo, el alma va a Dios. Este juicio será para recompensa de los creyentes. Luchemos para que cuando nuestra alma sea pedida sea en pleno trabajo de lo que es la obra del Señor.
El Tribunal de Cristo va a revelar de nuestras vidas sobre el servicio a Dios de la manera más exacta de lo que fue. Será dicho todo lo que hemos hecho o no. Ahí no habrá secretos. Todo será publicado, será nuestra recompensa mucha o poca. No habrá excusas, no habrá peros, ni ningún engaño sino lo exacto.
Spurgeon decía: "que nos cansáramos, muriéramos en Dios y que resucitáramos en Dios" A veces se hacen las cosas en una obediencia y luego éstas se aman con todas las fuerzas. Debe estar en nosotros hacer las cosas con calidad, desgastarnos. Pensemos en lo que nos motivó a hacer las cosas, ese motivo debe ser EL AMOR. Hay cosas de las que hay que salir y meternos en los negocios del Padre. Despertemos y salgamos de lo que es común. Cada uno es responsable de los negocios que el Padre ha puesto en sus manos y hemos de dar cuenta en el Tribunal de Cristo. Tendremos recompensas o pérdida. No ha sido en vano lo que hemos trabajado. En el cielo tendremos recompensa, nos sigue la vida eterna. En Dios no hay pérdidas. Seremos o no buenos administradores de Dios. Cuidemos nuestra mayordomía. Tenemos un tiempo preciso, una sola vida. Amén.
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
Seré Un Buen Mayordomo Para Mi Dios
2 Corintios 5:10
“Porque es necesario que todos nosotros comparezcamos ante el tribunal de Cristo, para que cada uno reciba según lo que haya hecho mientras estaba en el cuerpo, sea bueno o sea malo.”
Todos compareceremos ante el tribunal de Cristo, y allí cada uno recibirá según lo que hizo mientras estaba en el cuerpo. Somos mayordomos de lo que Dios puso en nuestras manos, y contar nuestros días nos añade sabiduría para administrarlo bien. Estos son los puntos para la semana.
- No sabemos cuándo se nos pedirá el alma. Al cerrar el capítulo terrenal compareceremos ante el tribunal de Cristo; contar nuestros días nos hace sabios para cuidar y prosperar lo que Dios nos dio.
- El reino de los cielos es como un rey que quiso hacer cuentas con sus siervos. Nuestra alma no es nuestra: un día nos la pedirán. A los rebeldes no les gusta dar cuenta, pero toda rodilla se doblará.
- Nos gusta sentir a Dios en las multitudes, pero no meternos a solas con Él. Dios puso un negocio en nuestras manos, y la tentación no será excusa: toda tentación es humana y se tiene que vencer.
- Somos un cuerpo, y cada miembro es importante, aun el que no luce. Recostarse del que está al lado para no hacer lo que nos toca es un gran peligro: cada uno dará cuenta por sí mismo.
- En Jesús hay justificación, y este juicio es para recompensa de los creyentes. Pero de toda palabra ociosa daremos cuenta, y allí no habrá secretos ni excusas: se verá exactamente lo que fue.
- Si somos negociantes del Padre, hay que disciplinar la vida, orando y leyendo la Palabra para que nadie nos engañe. Seamos diligentes, y que el alma nos la pidan en pleno trabajo de la obra del Señor.
- El motivo de todo debe ser el amor. Salgamos de lo común, hagamos las cosas con calidad y desgastémonos en los negocios del Padre. Tenemos un tiempo preciso, una sola vida, y en Dios no hay pérdidas.
Mira con honestidad el encargo que Dios te dio y que has estado dejando a otros, y retómalo esta semana con diligencia.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
El Rey Pide Cuentas
2 Corintios 5:10
Para leer en voz alta con los niños
“Porque es necesario que todos nosotros comparezcamos ante el tribunal de Cristo, para que cada uno reciba según lo que haya hecho mientras estaba en el cuerpo, sea bueno o sea malo.”
Así lo dice la Biblia. En palabras sencillas: un día todos vamos a estar delante de Jesús, y cada uno recibirá según lo que hizo, bueno o malo. Jesús contó de un rey que llamó a sus siervos para ver qué habían hecho con lo que él les había encargado.
- Dios te ha prestado muchas cosas: tu cuerpo, tu tiempo, tus talentos. Un mayordomo es alguien que cuida bien lo que su dueño le encargó.
- Tu vida es un regalo de Dios, y un día le vas a contar qué hiciste con ella. Por eso vale la pena vivir cada día con sabiduría.
- Es lindo cantar con mucha gente en la iglesia, pero Dios también quiere estar a solas contigo. Ora y lee la Biblia tú solito.
- No te escondas detrás de otro para no hacer tu parte. En la iglesia todos somos como un cuerpo, y cada uno tiene su tarea.
- Jesús ve todo, hasta las palabras que dices sin pensar. Delante de Él no hay secretos ni excusas. Pero te ama, y te premiará por lo bueno que hagas.
- Haz las cosas bien y con amor, no a la carrera. Lo que haces para Dios nunca se pierde: Él lo recompensa.
¿Qué tarea te toca a ti que a veces dejas para que otro la haga?
Esta semana hazla tú, bien hecha y con amor.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
