Mega Zoé
Estudio #0459Iglesia en las casas

Guardaré la fortaleza, vigilaré el camino, me ceñiré los lomos y reforzaré mi poder

Guardaré la fortaleza, vigilaré el camino, me ceñiré los lomos y reforzaré mi poder llama a afirmar la vida espiritual y permanecer firmes en las pruebas.

Antiguo TestamentoNahúm6 min lectura

Para aquella época a la cuidad de Nínive se le estaba dando un consejo para librar a sus moradores. Un consejo porque un ejército les venía a atacar, ya era inminente que le venía la destrucción. Cuando viene la destrucción hay que seguir los consejos de las Escrituras para uno librar el alma. A veces vivimos muy confiados por las oportunidades de que mañana saldrá de nuevo el sol. A Nínive se le estaba dando el consejo de guardar la fortaleza, de vigilar su camino, de ceñirse los lomos y reforzar su poder. Se le decía que se preparara, que tuviera fuerza, valor y para un gran propósito. Debía pasar revista de sus tropas y llamar a los aliados para que le ayudaran contra sus enemigos. Porque ya a Nínive, ¡se le acababa el tiempo! Cuando el destructor quiere venir a la Iglesia no nos resta sino cuidarnos y velar. El exceso de confianza nos echa a dormir, a ser perezosos, lentos, se nos olvida velar, pero cuando el día se pone difícil entonces se grita. Es cómodo vivir la vida distraídos. Eso no puede ser. Mientras más distraídos estamos menos vamos a triunfar. Todo creyente debe saber que nuestras vidas van a ser atacadas por el enemigo. Hay mucho que batallar, que pelear. 1 Pedro 5: 8 La vida no es cualquier cosa y hay que quererla. El día malo se acerca para el hombre distraído y descuidado. Si queremos estar preparados en todas las áreas de nuestra vida tenemos que reforzar la vigilancia, abrir los ojos porque el día declara todo; no juguemos a la Iglesia. Los ejércitos ponen vigilancia las 24 horas. El soldado que se da el lujo de dormirse le viene el enemigo y se apodera y van a padecer muchos inocentes. El enemigo nunca duerme y cuánto mal trae a las vidas. Aquel vigilante que no vigila y es sorprendido dormido es castigado porque permite que el enemigo destruya. El que vigila entiende que guarda la fortaleza, ciñe sus lomos y refuerza mucho su poder.

Las guerras traumatizan a las personas. A la gente no le gusta la guerra. Un soldado tiene que tener agallas, fuerza, determinación, deseo y pasión. Pero, la vida para muchos es un juego, tengamos cuidado porque pasa el tiempo y el tiempo que pasa no se recupera más, nunca vuelve

I Reyes 2:2 David estaba a punto de morir y le daba un consejo a su hijo que iba a reinar después de él. Le decía que se esforzara y fuera hombre. Es más fácil y cómodo ser cobarde. Salomón siempre vivió para sus caprichos y placeres, para sus fortunas, para acumular. No conoció lo que le quería enseñar su padre. Está en nosotros decidir convertirnos en hombres y dejar de ser muchachos malcriados. La mujer y el hombre justo cuidan, protegen. Cuando nos convertimos es esforzarnos. Si algo debe estar en todo nuestro ser, antes que el enemigo nos quiera destruir, es cuidar la fortaleza, ceñir nuestros lomos, hacernos valientes y tener más poder del que tenemos hasta el día de hoy. Las lágrimas pasan, pero lo que no pasa es nuestra valentía.

2 Cronicas 15:7 "Esforzaos y no desfallezcan vuestras manos". Todo aquel que desfallece deja el camino. Hay recompensas para nuestra obra, no desfallezcamos. Dios busca manos dispuestas para llenarlas.

Había un hombre llamado Nehemías, cuyo corazón estaba completamente triste, destrozado, pero levantó al pueblo de Israel. La Palabra dice que las puertas del infierno no prevalecerán contra la Iglesia, hay mucho por que esforzarnos. A veces nos lamentamos tanto, pero la Biblia dice que el que se lamente sea el impío en su impiedad, nosotros nos gozamos en el Dios que nos llamó. El que se conforma con migajas es porque da migajas. Todo aquel que se esfuerza, Dios se hace su Dios.

Isaías 35:3, 4 El que se esfuerza y cobra ánimo Jehová sale a su favor porque Jehová sale a favor del justo. Fortalezcamos nuestras manos y afirmemos nuestras rodillas. Si el corazón se opaca no escucha. Dios da buen pago a los que luchan. Dios saldrá a favor de los justos. En el tiempo de la lucha Dios nos pagará y no lo hará escasamente. Si el justo despierta Dios hará lo que jamás podremos hacer con nuestras propias fuerzas. El Dios a quien le servimos, el Dios Todopoderoso hará, esto es lo perfecto. El impío no ve porque tiene un velo sobre sus ojos. Cuando se es creyente se tiene que ver la vida como se tiene que ver, la realidad, no bajemos la guardia ni consideremos el mal. Fuera de Dios no se puede luchar porque las armas las da Dios.

Hageo 2:4 Jehová está con el hombre trabajado, esforzado porque en el esfuerzo está la victoria. Hay una necesidad de trabajar y esforzarnos. Trabajemos, seamos útiles, esforzados. El perezoso nada de lo que se le pone en sus manos hecha hacia adelante. Nahum era el sumo sacerdote, Sorobabel era gobernador de Judá y la palabra que Dios le manda a decir fue que se esforzara. Nosotros los creyentes muchas veces vivimos en las nubes. Lo menos que podemos hacer como creyentes es vivir en fantasías sino esforzándonos y trabajando mucho. El que trabaja y se esfuerza siempre está produciendo para ver fruto y no está con las manos vacías. Caer en el ánimo es muy peligroso. Dios no cierra puertas sino que a todo aquel que tiene ánimo Dios le abre puertas. La queja está debido a la vagancia. En el señor vienen muchas pruebas. Trabajemos, guardemos la fortaleza, ciñamos nuestros lomos, reforcemos el poder porque el Señor está con nosotros.

I Coríntios 16:13 Portaos varonilmente, ejecutando la orden de Dios. Hagamos lo que nos toca hacer, vivamos lo que nos toca vivir, velemos el camino, cuidemos la fortaleza, miremos lo que viene. Debemos estar firmes en la fe, creamos que Dios va a hacer. Cada cual en lo suyo.

Efesios 6:10 "Fortaleceos en el Señor y en el poder de su fuerza". Somos de un ejército, es estar en la guerra. Cada verdadero hijo de Dios aprende pronto que la vida cristiana es una guerra. Las huestes de Satanás se dedican a obstaculizar, a destruir la obra de Cristo y a poner fuera de combate a los cristianos. Satanás quiere destruir y sacarnos fuera de combate. A nosotros nos cuidará el que nos llamó. El diablo no malgasta sus municiones contra cristianos nominales. El mandamiento que se nos da es que seamos fortalecidos en el Señor y en los ilimitados recursos de sus fuerzas. En el creyente debe haber gozo. Nosotros nos hemos enlistado en el Libro de la Vida eterna como soldados. Este entrenamiento es hasta el final. Esfuérzate. Amén.

Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz