Dios nos va a dar conforme a sus riquezas en gloria. Pablo sabía cómo Jesús sirvió en esta tierra y cómo nos sirve hoy. Comenzó el apóstol Pablo una gran lucha para dejar claro lo que era la gracia, se afirmó cada día más en aquello que había aprendido. El sabía del amor de Jesús y que había muerto en la cruz por él y por la humanidad. Pablo sabía del amor y de la gracia de Dios. Dios nos daría conforme a sus riquezas en gloria. Cuando nos comparamos nosotros al Señor vemos que la diferencia en dar es muy grande. Nosotros damos a otros de una manera limitada. Damos nuestra porción conforme a lo que tenemos, pero Dios da todo lo mejor que tiene. Jesús no es limitado sino que nos da con abundancia, con proporción, conforme a sus riquezas en gloria no según lo que hacemos nosotros en la estrechez de nuestros corazones. Él lo tiene todo. Dios no tiene poco para darnos a nosotros sino mucho, riquezas. Vemos que las personas no dan conforme a todo lo que poseen, no dan conforme a como Dios les ha dado.
El poder a que se aspira es el que nos puede hacer grandes delante de la gente, pero ese no es el propósito del Espíritu Santo. Por el contrario, Dios quiere que nuestro interior sea fortalecido con poder y es el poder espiritual lo que necesitamos para dar como Dios da. Cuando el poder espiritual está en nosotros no hay nada que nos aparte de Dios, podemos ser entonces cristianos inteligentes. Así que, debemos superarnos en nuestro ser interior. Lamentablemente, se vive para lo externo. Se vive a flor de piel y no a profundidad de vida. Debemos estar claros de que El nos puede dar fuerzas si nos alimentamos con la Palabra de Dios. Respiremos el aire puro de la oración, que es un descanso. Y si servimos en la congregación unidos como un ejército también fortalecemos así nuestro espíritu.
Hoy día el mundo dice ser cristiano. Está aquel que dice tener al Señor, pero tiene a Jesús en un rincón de su vida. A Jesús jamás se le debe tener en un rincón, sino entronizado en el centro del corazón, en medio de nuestra vida entera. A veces se tiene a Jesús en el lugar de los recuerdos. Jesús está en nuestros corazones por medio de la fe. Porque le creemos llegó a nuestro corazón y está sentado ahí en él tomando de nosotros todo. Jesús transforma todo nuestro ser. El nos libra de todo mal y está a la diestra del Padre intercediendo por nosotros. Entonces, ¿Por qué tenerlo en un rincón del corazón? El es el que contesta, nos sana, nos quitó la muerte eterna, todo el mal que nos asecha. Jesús tomo como su residencia personal vivir en un creyente desde el momento de la conversión. Eso es muy grande y hay que tomarlo muy en cuenta con acción de gracias cada día.
Juan 14:23 El Padre y el Hijo han hecho morada en nuestro corazón. Apocalipsis 3:20 Nosotros estamos en una cena constante porque Él tocó a nuestra puerta, le abrimos, Él entró y cenó con nosotros. Nuestra comida es con el poderoso Dios que nos escogió. ¿Está Jesús cómodo en nuestro corazón? Cuando El se siente incómodo en nuestro corazón es por el pecado. Nuestro corazón tiene que tener morada para tres, El Padre, El Hijo y El Espíritu Santo. Cuando Él tiene pleno acceso a cada estancia y lugar procuremos que no sea contristado por palabras nuestras y acciones de pecado. No olvidemos que el hablar del justo es un hablar puro y santo. Nunca se dice una palabra con un doble sentido. Si Él gozara de nuestras vidas mediante una comunión ininterrumpida, sería muy bueno para nosotros. Eso es lo que Él quiere. Nuestra relación con Dios ante las circunstancias de la vida dice lo que somos. Estas no deben interrumpir nuestra comunión con Dios cuando es Él quien nos libra de este mundo, nos da vida eterna, etc. Nuestra comunión tiene que ser siempre con Dios y nunca interrumpirla. Así debe ser el corazón del cristiano. Nuestro corazón es el hogar de Cristo. Si Él mora en nosotros entonces no debe haber acciones de pecado, palabras ni pensamientos feos. Si Él reina en nosotros nada malo debe entrar. A Jesús le gusta entrar en nuestro corazón. En Él está la paz y el gozo que nadie nos puede dar. ¿Por qué tener por poco a quien tanto nos ama?
"De la abundancia del corazón habla la boca." El corazón es el centro de la vida espiritual y controla cada aspecto de la conducta. Mientras más seamos vigorizados por el Espíritu Santo tanto más seremos con el mismo Señor Jesús. La gente busca quien camine como el Señor Jesús. El gran problema es que perdemos las fuerzas cuando perdemos al Espíritu Santo. Y si eso sucede no seremos nunca como Jesús. Gastémonos cada día para que sea Cristo quien nos domine y controle. Cuando Jesús se va de la vida de uno, no se es igual. Mientras más seamos como Él tanto más Él se acomodara y se sentará cómodamente en nuestro corazón. Entonces, nunca se ira de ahí, pero de la única forma que conseguimos esto es por medio de la fe constantemente dependiendo de Él para poder reír, estar en paz, hablar bien. Cuando logramos ver lo incapaces que somos para echar hacia delante, entonces vamos a depender de Él en todo.
Si Jesús mora en nuestro corazón debemos estar arraigados y cimentados en el amor. Pero cuando hay escasez de amor se vive destruyendo a todo el mundo. Cuando amamos no hacemos daño a nadie. El mundo no vive en amor. La vida en amor es una vida de bondad, quebrantamiento, desprendimiento y mansedumbre. En 1 Corintios 13 encontramos la máxima expresión del amor de Cristo en nosotros. Esa expresión de amor de Jesús es la que el mundo está solicitando en nosotros. Debemos tener comunión con Dios en la iglesia. A veces la iglesia es para que se resuelvan los problemas y no para la comunión donde se conoce al Padre que mora en nuestros corazones. Lo que transforma nuestras vidas es el poder de Dios. En la congregación de los santos nos disciplinamos y aprendemos.
Efesios 2:11 La anchura se refiere a la actitud del Padre por la gracia a salvar a judíos y a gentiles y luego incorporarlos a la iglesia. Nosotros somos iglesia y por eso tenemos que comprender esa comunión. Efesios 1:4 Disfrutemos de la longitud que se extiende de eternidad a eternidad. Él nos escogió desde antes de la fundación del mundo. Los creyentes fueron escogidos en Cristo. En cuanto al futuro la eternidad será un perpetuo desarrollo de sus abundantes riquezas en Cristo. Efesios 2:1 - 3 Estuvimos hundidos en un pozo de pecado pero Cristo vino a morir en una cruz a favor mío, en su bondad; entonces por qué nos alejamos de Él. Efesios 2:6 estamos sentados en lugares celestiales. Allí no hay ataduras, maldad, muerte ni desgracia. Estamos en alturas. Allí estamos. No solo hemos sido resucitados con Cristo sino también entronizados con Él para compartir su gloria. Todo lo llevamos a ganar. Amén.
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
Dios Me Va A Dar Conforme A Sus Riquezas En Gloria
Efesios 3:16
“para que os dé, conforme a las riquezas de su gloria, el ser fortalecidos con poder en el hombre interior por su Espíritu”
Nosotros damos de manera limitada, conforme a lo que tenemos; Dios no da poco, sino conforme a sus riquezas en gloria. Y lo que quiere darnos es poder en el hombre interior, para que Cristo habite por la fe en el centro de nuestro corazón. Estos son los puntos para la semana.
- Pablo sabía del amor y de la gracia de Dios. Jesús no es limitado: nos da con abundancia, no según la estrechez de nuestros corazones. Él lo tiene todo y no tiene poco para darnos.
- El poder que busca la gente es el que la hace grande delante de otros. Dios quiere otro poder: el espiritual, que fortalece el interior y con el cual nada nos aparta de Él.
- Se vive a flor de piel y no a profundidad. El interior se fortalece alimentándose de la Palabra, respirando el aire puro de la oración y sirviendo en la congregación unidos como un ejército.
- A Jesús jamás se le debe tener en un rincón ni en el lugar de los recuerdos, sino entronizado en el centro del corazón. Desde la conversión, Él tomó al creyente como su residencia personal.
- Cuando Jesús se siente incómodo en nuestro corazón es por el pecado. Si Él mora en nosotros, no debe haber acciones de pecado, palabras de doble sentido ni pensamientos feos.
- De la abundancia del corazón habla la boca. Perdemos las fuerzas cuando perdemos al Espíritu Santo; por eso hay que depender de Él por la fe para poder reír, estar en paz y hablar bien.
- Si Jesús mora en nosotros, estamos arraigados en amor, y el que ama no le hace daño a nadie. Fuimos escogidos antes de la fundación del mundo y sentados con Cristo en lugares celestiales.
Revisa tus palabras esta semana: cada vez que algo no le agrade a Cristo, que vive en tu corazón, pídele perdón en el momento y cámbialo.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
Jesús No Cabe en un Rincón
Efesios 3:16
Para leer en voz alta con los niños
“para que os dé, conforme a las riquezas de su gloria, el ser fortalecidos con poder en el hombre interior por su Espíritu”
Así lo dice la Biblia. En palabras sencillas: Dios es tan rico que nos da muchísimo, y lo mejor que nos da es su Espíritu, que nos hace fuertes por dentro. El estudio dice que nuestro corazón es la casa de Jesús, y que a Jesús no se le pone en un rincón, sino en el centro.
- Cuando nosotros compartimos, damos un poquito de lo que tenemos. Dios no es así: Él da con abundancia, de todas sus riquezas, porque lo tiene todo.
- Hay niños fuertes por fuera, con músculos. Pero Dios quiere que seas fuerte por dentro, en tu corazón, y eso se logra leyendo la Biblia y orando.
- Imagina tu corazón como una casa. Jesús no quiere quedarse en un rinconcito olvidado; quiere estar en el centro, en todos los cuartos de tu vida.
- Jesús tocó a la puerta, tú le abriste y Él entró a cenar contigo. ¡Qué bueno es tener a Jesús de invitado todos los días!
- Pero cuidado: el pecado pone incómodo a Jesús en tu casa. Las mentiras, las palabras feas y las peleas no deben entrar donde Él vive.
- Lo que hay en tu corazón sale por tu boca. Si Jesús vive ahí, tus palabras van a ser buenas y vas a tratar a todos con amor.
¿Dónde está Jesús en tu corazón: en el centro o en un rincón?
Esta semana, cada mañana antes de salir, dile a Jesús: «Tú eres lo más importante en mi vida».
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
