Siempre se evalúa a las personas por lo que tienen. En el caso de Elías y Eliseo fue así también. Eliseo por obligación tenía que pedir la doble porción de Elías si era él el profeta que iba a suplantarlo. La persona que tiene mucho espíritu es una persona dispuesta a hacer lo que hay que hacer. El espíritu del hombre es lo que va a Dios y ese espíritu humano tiene comunión con el Espíritu Santo, por eso hay que desarrollarlo. Pero, lo que sucede es que lo que se desarrolla es el alma la cual parece que siempre vive angustiada y desesperada. Ella se hace muy amiga de la carne y esto no nos conviene a ninguno de nosotros los que servimos al Señor. Elías fue un hombre que hizo mucho bien. Se enfrentó a Acab, el peor rey que hubo en Israel. Elías fue un arma poderosa en las manos de Dios para defensa y cuidado de un pueblo. Cuanto más cobarde es una persona es porque así mismo carece de fe. A Elías le vino mucha persecución, pero nadie le quitó el ánimo de ser el profeta de Dios, un arma poderosa de Dios para librar a un pueblo perdido.
Jehová le provee al que llama, porque el hombre poderoso en Dios es aquel que a su vasija nunca le faltará alimento. Es así porque su fe mueve a Dios que está en el cielo. Dios nos quiere usar cuando estamos dispuestos a ser un arma poderosa en sus manos. O nos convertimos en armas poderosas en sus manos o seguimos arrastrando nuestros pies. Nosotros movemos a Dios llevando nuestras súplicas y ruegos para que Él mueva su mano a favor de otros. A veces, lo que gusta a algunos es lamentarse en lugar de mover a Dios. Dios había escogido a Elías, pero ya se acababa su ministerio, habían terminado sus deberes, su trabajo, su mover y entonces Israel carecería de hombres que pudiesen trabajar a favor de ellos.
Nosotros estamos para librar a nuestro pueblo, a nuestro país y trabajar por todo aquello que Dios encomiende en nuestras manos, pero tenemos que saber que ni las difíciles circunstancias ni nadie nos pueden sacar de la defensa de nuestro pueblo. Por eso debemos estar siempre claros en el espíritu para hacer esa defensa de un pueblo. Hemos sido llamados a ser defensa de un pueblo y no para lucir un liderazgo, porque donde viene el poder es por la boca. Elías sabía que necesitaba aprovechar todo el mínimo tiempo que tenía para enseñarle a Eliseo. Aquel pueblo estaba destruido en todas las cosas porque no había temor de Dios en ellos, por eso se quedaría Eliseo para enseñarles el temor a Dios. Tengamos cuidado y nunca olvidemos que somos esas personas como Elías y Eliseo, armas útiles en las manos de Dios.
En estos tiempos que vivimos estamos para la defensa de un pueblo, por eso debemos estar dispuestos a hacer lo que Dios pide. Somos armas poderosas, útiles para Dios los siete días a la semana, las 24 horas del día, en quienes siempre more el Espíritu Santo. Temerle a Dios es lo mejor para nosotros. Somos nosotros los que hemos de continuar el seguimiento de lo que Dios ha dado para hacer en la tierra. Los únicos que pueden evitar la sentencia de Jehová son los hombres de fe que son armas poderosas en Dios. De lo que no hemos hecho ni trabajado no hay tesoro, pero de lo que hemos hecho y trabajado sí tenemos tesoro.
Elías estaba probando a Eliseo para saber si era el arma poderosa para defensa de aquel pueblo. Todavía algunos no han alcanzado, por eso tenemos que luchar. Hay cosas que nos entretienen para no ser esas armas poderosas en Dios, entonces se queda mucha gente sin defensa. El diablo entretiene y no podemos estar estancados, porque luego se ríe de nosotros. Ahora a Eliseo no le interesaba la tierra para cultivarla. Deseaba edificarse todo el tiempo con su maestro hasta que éste se fuera.
Lo máximo en nuestras vidas es el amor, no lo que poseemos, ni lo brillante que puedan ser nuestras circunstancias. ¡Cuánto podemos alcanzar siendo esas armas poderosas en Dios! Si amáramos cada día más entenderíamos que somos armas poderosas en Dios y más entenderíamos cuanto bien tenemos que hacer. Tenemos que ser valientes. El valiente no huye sino que enfrenta lo que sea. Eliseo no tenía el empeño de perder a Elías porque entonces sería un egoísta y ahí no hubiese estado Dios. El corazón de Eliseo estaba triste porque no quería separarse. En ese camino a la despedida, Eliseo se convertiría en esa arma poderosa en Jehová para ser la defensa de Israel y Dios todo se lo revelaría a él. En Elías no había dolor porque no iba a ver la muerte, sino que fue arrebatado en gloria donde mora Dios. En muchas ocasiones seremos despreciados de muchos, pero si esto no nos gusta no seremos armas poderosas en Dios. Eliseo pidió una doble porción del espíritu de Elías porque lo iba a necesitar. Somos equipamos para servir a Dios y a la generación en la que nos ha tocado vivir. Que haya en nosotros ese deseo para servir a Dios y a nuestras generaciones como lo hubo en Eliseo. Amén.
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
Dios Me Usa Si Estoy Dispuesto A Ser Un Arma Poderosa En Sus Manos
2 Reyes 2:1-14
“Pide lo que quieras que haga por ti, antes que yo sea quitado de ti. Y dijo Eliseo: Te ruego que una doble porción de tu espíritu sea sobre mí.”
Dios nos quiere usar cuando estamos dispuestos a ser un arma poderosa en sus manos. Como Elías y Eliseo, somos llamados a ser defensa de un pueblo: o nos convertimos en armas poderosas en sus manos, o seguimos arrastrando los pies. Estos son los puntos para la semana.
- La persona que tiene mucho espíritu está dispuesta a hacer lo que hay que hacer. El espíritu del hombre tiene comunión con el Espíritu Santo y hay que desarrollarlo, no el alma, que se hace amiga de la carne.
- Elías se enfrentó a Acab, el peor rey de Israel, y aunque le vino mucha persecución nadie le quitó el ánimo. La cobardía muestra falta de fe; Elías fue un arma de Dios para librar a un pueblo perdido.
- Al que Dios llama, Jehová le provee. Movemos a Dios llevando súplicas y ruegos para que Él mueva su mano a favor de otros, pero a algunos les gusta más lamentarse que mover a Dios.
- Hemos sido llamados a ser defensa de un pueblo y no a lucir un liderazgo. Ni las circunstancias difíciles ni nadie nos pueden sacar de esa defensa, los siete días de la semana.
- Hay cosas que nos entretienen para no ser armas poderosas, y entonces se queda mucha gente sin defensa. El diablo entretiene y luego se ríe; Eliseo, en cambio, dejó la tierra para edificarse con su maestro.
- Lo máximo es el amor, no lo que poseemos. El valiente no huye, sino que enfrenta lo que sea; y si no soportamos ser despreciados, no seremos armas poderosas en Dios.
- Eliseo pidió una doble porción del espíritu de Elías porque la iba a necesitar. Somos equipados para servir a Dios y a la generación en la que nos ha tocado vivir.
Identifica una sola cosa que te está entreteniendo y quitándole tiempo a Dios, y esta semana dale ese tiempo a la oración por otros.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
El Manto Golpea el Jordán
2 Reyes 2:1-14
Para leer en voz alta con los niños
“Pide lo que quieras que haga por ti, antes que yo sea quitado de ti. Y dijo Eliseo: Te ruego que una doble porción de tu espíritu sea sobre mí.”
Así lo dice la Biblia. En palabras sencillas: Eliseo le pidió a Elías tener el doble de su espíritu, para poder seguir su trabajo. Elías subió al cielo en un carro de fuego, se le cayó su manto, y Eliseo lo tomó, golpeó el río Jordán y el agua se abrió.
- Elías fue muy valiente: le habló de parte de Dios al peor rey de Israel. Lo persiguieron mucho, pero nunca dejó de servirle a Dios.
- Tres veces Elías le dijo a Eliseo que se quedara atrás. Y tres veces Eliseo contestó: «No te dejaré». Eliseo quería aprender todo lo que pudiera.
- Dios quiere usarte como usó a Eliseo, para ayudar a otros. Tú puedes orar por tu familia y tus amigos para que Dios los cuide y los ayude.
- Cuidado con las cosas que te distraen, como pasar horas con juegos o pantallas. El diablo usa eso para que no tengas tiempo para Dios, y después se ríe.
- El valiente no sale huyendo. A veces se burlarán de ti por amar a Dios, pero no te rindas: sigue sirviéndole con alegría.
- Lo más importante no son tus juguetes ni tus cosas, sino el amor. Cuando amas a Dios y a los demás, Dios te usa con poder.
¿Qué cosa te distrae más y no te deja tiempo para Dios?
Esta semana cambia un rato de pantalla por un rato de oración por alguien de tu familia.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
