Hechos 14:6 "En las edades pasadas Él ha dejado a todas las gentes andar en sus propios caminos; si bien no se dejó a sí mismo sin testimonio, haciendo bien, dándonos lluvias del cielo y tiempos fructíferos, llenando de sustento y de alegría nuestros corazones." Dios con su amor ha provisto lluvia a las gentes, las estaciones del año han sido fructíferas para ellos llenando de sustento sus corazones. Ese es el testimonio de Dios, su amor por uno; pero con todo y eso el hombre se va lejos de Él y no le busca ni le sirve. Mirémonos nosotros los gentiles que somos salvos, tenemos paz, gozo y sustento; que cae para nosotros la lluvia, sale el sol y tenemos el aire para respirar; que también tenemos una iglesia, un pastor y unión entre los hermanos, etc. Es tanto que en mi libreta de apuntes no cabría anotar todo el bien que Dios nos da. Y con todo y eso, el hombre se va de Dios y se aparta. ¿La razón? Es por no crecer en el conocimiento de Dios, que quiere que vivamos en su temor. En estos versículos que hemos leído se nos dice cómo podemos en esta vida ser guardados de la caída y cómo podemos tener la certidumbre de una entrada triunfal para la venidera. De una caída aquí es difícil levantarse y es un peligro para una separación de la vida venidera. Puedes pensar que no importa y que podrás arrepentirte de nuevo, que no pasará nada; pero difícil es levantarse, es muy complicado.
Dice en 2 Pedro 1: 4, "…habiendo huido de la corrupción que hay en el mundo." La corrupción es por la concupiscencia que hay en el mundo. Las promesas de Dios nos capacitan para huir de la corrupción del mundo. Dios nos da todos los medios para poder vencer y huir de toda esta corrupción, del pecado sexual, de la embriaguez, suciedad, contienda y cuanto más. Para poder llegar a ser participantes de la naturaleza divina se necesita vencer la naturaleza pecaminosa que hay en uno. En el desarrollo del carácter cristiano primero que nada es necesaria la fe. Se supone que la fe esté en tu vida y si no está es por eso que se lucha tanto con la corrupción que mora en el hombre y es que no se ha muerto a eso. Si no tienes fe no mueves la mano de Dios en nada de tu vida, solo se puede ver la misericordia de Dios como la vieron aquellos a los que Pablo les trató de hablar (Hechos 14:16). Se supone que se tenga fe para añadir la virtud y otras gracias. Es necesario que la fe sea suplementada por siete elementos de santidad. Tiene que haber una manifestación de todas estas gracias al mismo tiempo: virtud, conocimiento, dominio propio, paciencia, piedad, afecto fraternal y amor para así no caer.
Tenemos ejemplos de hombres en las Escrituras en quienes vemos estas gracias: La virtud en la valentía de David, el conocimiento en Salomón, el dominio propio en José, la paciencia en Job, la piedad en Daniel, el afecto fraternal en Jonatán, el amor en Juan.
En un falso profeta nada de esto está, sino que en su prédica de la fe no hay alabanza sino deshonra; vive en desconocimiento y ceguera; en vez de dominio propio su licencia es el libertinaje; en vez de perseverancia en el bien persevera en el mal; en vez de piedad hay impiedad; en vez de amor fraternal manifiesta desagrado hacia los hijos de Dios; en vez de amor sincero está su terrible acusación.
Debemos tener virtud, bondad, excelencia moral, temple espiritual frente a un mundo hostil, fortaleza para mantenernos en lo que es recto. Tenemos un ejemplo en el arzobispo Cranmer, a quien se le ordenó que se retractara de su fe para no ser quemado. Al principio no quiso hacerlo, pero por la presión firmó la retractación con la mano derecha. Cuando se dió cuenta de su error pidió a sus ejecutores que prendieran el fuego y pidió que no le ataran sus manos. Entonces extendió su mano derecha hacia el fuego y dijo: "Esta mano ha ofendido, muera la mano indigna." La valentía ha de ir suplementada con el conocimiento, especialmente el de la verdad espiritual. Es necesario estudiar la Palabra de Dios y obedecerla llevando cada dicho de su palabra en nuestros corazones.
El dominio propio es una vida disciplinada, es poder controlar la voluntad propia bajo la operación del Espíritu de Dios. Disciplina en oración, en el estudio bíblico, en el tiempo, con los apetitos del cuerpo en la vida sacrificial. El dominio propio debería ser suplementado con paciencia que significa soportar pacientemente la persecución y la adversidad. Hay que tener persistencia que es el arte de soportar y persistir frente a todo lo que parece ir en contra nuestra.
La piedad es que en tu vida se debe reflejar a Dios en todo tu andar diario. Es la santidad práctica. Tener una calidad de vida sobrenatural en todo lo que es conducta, que los demás sepan que somos hijos del Padre Celestial.
El afecto fraternal es para un amor sobrenatural. Es necesaria una vida divina para amar. Si no amas a los hermanos, ¿te puedes imaginar? Entonces, te quieres separar de ellos, te son extraños, pues no estás complementado sino ocioso y a punto de perecer. El incrédulo no puede amar porque no tiene vida divina.
Estas siete gracias constituyen un carácter cristiano redondeando. En tu vida hay avance o retroceso. No puede haber inmovilidad. Hay fuerza y seguridad en avanzar. Hay peligro y fracaso en la retirada. Dejar de perseverar en el desarrollo del carácter cristiano conduce a la ociosidad, a la falta de fruto, a la ceguera, a la miopía y al olvido. El Espíritu Santo es el que puede eliminar la ociosidad. Cuando hay carencia de fruto es porque se es ocioso, y el tal no tiene nada en sus manos. Cuando dejas de practicar lo que conocemos llegamos a la esterilidad, se tiene vista corta se está ocupado en lo material olvidando lo espiritual. Se escasea en lo de arriba, en la virtud, en el conocimiento, dominio propio, paciencia, piedad, afecto fraternal y amor. Se está perdiendo lo celestial y se regresa al mundo de cabeza. Esto es ceguera. No se está conociendo lo que es importante en la vida. Se carece de discernimiento de lo que verdad vale en la vida. Se olvidó la purificación de los antiguos pecados, la verdad de la redención ha perdido su atracción. Vuelven a andar hacia aquello de lo que habían sido rescatados. Juguetean con el pecado que causó la muerte del Hijo de Dios.
Confirma hoy tu llamado y elección. La elección fue antes de la fundación del mundo; el llamamiento fue el día que nos convertimos. Una vida santa demuestra la realidad de nuestra salvación. Conocemos primero el llamamiento. Luego es que conocemos que fuimos elegidos antes de la fundación de la tierra. Cuidémonos de la inutilidad. No arruinemos nuestras vidas. Camina en el Espíritu no seas descalificado de tu servicio por tu ociosidad y ceguera espiritual. Amén.
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
Vida Divina
2 Pedro 1:3-10
“vosotros también, poniendo toda diligencia por esto mismo, añadid a vuestra fe virtud; a la virtud, conocimiento; al conocimiento, dominio propio; al dominio propio, paciencia; a la paciencia, piedad; a la piedad, afecto fraternal; y al afecto fraternal, amor.”
Dios nos ha dado tanto bien que no cabe en una libreta, y aun así el hombre se aparta, por no crecer en el conocimiento de Dios. Pedro nos dice cómo ser guardados de la caída y tener entrada triunfal en la vida venidera. Estos son los puntos para la semana.
- De una caída es difícil levantarse, y es peligro de separación de la vida venidera. No pienses que no importa porque podrás arrepentirte de nuevo: levantarse es muy complicado.
- Las promesas de Dios nos capacitan para huir de la corrupción del mundo: el pecado sexual, la embriaguez, la suciedad, la contienda. Para participar de la naturaleza divina hay que vencer la naturaleza pecaminosa.
- Primero es necesaria la fe, y a ella se añaden siete gracias a la vez: virtud, conocimiento, dominio propio, paciencia, piedad, afecto fraternal y amor. Las vemos en David, Salomón, José, Job, Daniel, Jonatán y Juan.
- La virtud es temple frente a un mundo hostil. El arzobispo Cranmer firmó bajo presión una retractación, pero luego extendió al fuego la mano que había ofendido. La valentía se suplementa con conocimiento de la Palabra.
- El dominio propio es disciplina en la oración, el estudio, el tiempo y los apetitos del cuerpo. La paciencia soporta la adversidad, y la piedad es santidad práctica que refleja a Dios en el andar diario.
- El afecto fraternal es un amor sobrenatural: se necesita vida divina para amar. El que no ama a los hermanos quiere separarse de ellos; está ocioso y a punto de perecer.
- En tu vida hay avance o retroceso, no inmovilidad. Dejar de perseverar lleva a la ociosidad, la falta de fruto y la ceguera: se olvida la purificación de los antiguos pecados. Confirma hoy tu llamado y elección.
Escoge una de las siete gracias en la que estás más flojo y ponle diligencia todos los días de esta semana, pidiéndole al Espíritu Santo que la haga crecer en ti.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
Siete Héroes de la Biblia
2 Pedro 1:3-10
Para leer en voz alta con los niños
“vosotros también, poniendo toda diligencia por esto mismo, añadid a vuestra fe virtud; a la virtud, conocimiento; al conocimiento, dominio propio; al dominio propio, paciencia; a la paciencia, piedad; a la piedad, afecto fraternal; y al afecto fraternal, amor.”
Así lo dice la Biblia. En palabras sencillas: a la fe en Jesús hay que sumarle, con esfuerzo, siete cosas buenas, una tras otra. En la Biblia hay siete héroes que nos enseñan cada una.
- Dios nos da lluvia, sol, aire, comida y una familia en la iglesia. ¡Es tanto que no cabe en una libreta! Por eso vale la pena conocerlo más.
- David fue valiente, Salomón tuvo sabiduría, y José supo decir que no a lo malo. Tú también puedes ser valiente, aprender la Biblia y controlarte.
- Job tuvo paciencia en los problemas, Daniel oraba todos los días, Jonatán quería a su amigo David como a un hermano, y Juan habló mucho del amor.
- Controlarte es cuando quieres gritar o pelear y no lo haces. Es orar aunque tengas sueño y obedecer aunque no tengas ganas.
- Cuidado: si no creces, te quedas atrás. El que deja de hacer lo bueno se olvida de lo que Jesús hizo por él y vuelve a lo malo.
- Una plantita que no crece no da fruto. Dios quiere que tú crezcas un poquito cada día y des fruto bueno.
¿Cuál de los siete héroes te gustaría parecerte?
Esta semana, practica una sola cosa buena, como la paciencia, todos los días.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
