Mega Zoé
Estudio #0646Iglesia en las casas

No Os Hagáis Esclavos De Nadie

No Os Hagáis Esclavos De Nadie enseña a cuidar la vida del hogar delante de Dios y cuidar la comunión cristiana.

Nuevo Testamento1 Corintios4 min lectura

¡No os hagáis esclavos de nadie! De quien te haces esclavo, a él te debes. A quien tú perteneces es a quien te debes. Algo que debemos saber es que debemos caminar conforme a lo que Dios nos llamó. Es de saber que si eres casado pues te quedas casado, si tienes hijos, pues debes cuidarlos, atenderlos. Trabajas, pues no debes dejar tu trabajo. Es saber que estamos aquí, pero que no somos de aquí. ¿Quien es el que quiere dirigir en tu vida aquello que el Padre escogió para ti? Pues nadie. No se puede tener nada que no venga de Dios. Así que lo de Dios fluye, nadie puede quitar lo que Dios preparó para ti. Se pueden oponer pero el mismo que te llamó te limpiará el camino.

Cada uno que Dios ha llamado debe caminar conforme al llamamiento del Señor. Ser casado, trabajar, criar hijos hay que hacerlo en el temor de Señor. Lo que hace falta es que cada uno se comporte como Dios le ha asignado en aquello a lo que se le ha llamado. Hay quienes se hacen enemigos de la obra en vez de comportarse como Dios le ha enviado. Así era como Pablo ordenaba las cosas en la iglesia. La orden era ser un cristiano dondequiera que estés. No es que cambies de esposa(o) como lo hacen en algunas iglesias. Parecía que eso era lo que hacían aquellos hermanos de Corinto. Si los judíos llevaban la marca de la circuncisión no tenían por qué borrar esas marcas. Lo debido era estar tranquilos, era lo que Pablo les hablaba de parte de Dios. La forma antigua de vivir de los hermanos corintios ya había sido perdonada, entonces había que seguir hacia delante. El asunto no era estar circuncidado o no, estar casado o no, trabajar y demás cosas, el asunto importante era hacer nueva su vida vieja. El casado seguiría con su responsabilidad, en el trabajo por igual, etc., esa era la clase de vida que vivía el hermano. Dios cuida de nuestro interior así que casado, soltero, judío, con la circuncisión o no Dios quiere que le pertenezcamos a Él.

El hombre falso no puede ser libre sino que es siempre esclavo de su falsedad. Mejor es ser esclavo del Señor y no ser esclavo de nuestro ser interior, de lo que hay adentro, odio, envidia, celos, lujuria, contienda, falta de amor, de sinceridad. Cristo nos ha comprado con precio de sangre y eso no quiere decir que no te debes alejar de aquello que es pecaminoso. Hay que hacerlo, pues así agradamos al que nos libertó del pecado. Si los hermanos corintios habían sido esclavos, pues no es lo más terrible ser esclavo, pues quédense así. No es motivo que se atribule por eso, ahora es esclavo de Cristo. Claro, que si puede ser libre de la esclavitud humana, pues mejor para ese hombre. ¿Para qué aprovecha la libertad si al fin y al cabo somos esclavos de Cristo? Si es llamado siendo esclavo, es llamado por Dios, así que es libre en el Señor y al que fue llamado libre es esclavo de Cristo. Ya el esclavo es libre en Jesús, ha sido libertado de sus pecados y de la esclavitud de Satanás. Si uno era libre en el momento que se convierte debería darse cuenta de que de ahora en adelante es un esclavo ligado de pies y de manos al Señor y Salvador Jesucristo.

Si te debes a las amistades y a los demás y te haces esclavo de ellos no podrás hacer lo que el Padre quiere. Eres comprado con precio de sangre. Desde el día que te convertiste te debes a Aquel que te compró. Ahora no le perteneces al hombre en la tierra; le perteneces al que te compró a precio de sangre. Debemos ser esclavos de Cristo no de los hombres. Mira que cada cual que te conoce pretende dirigirte. Algunos te dicen: "Tu no eres tú, se tú" Pero tú le contestas: "Yo soy esclavo de Cristo." Te dicen: "No vas a los bailes, eso no es nada." Yo sé que soy comprada por precio de sangre y es la de Cristo. O te dicen: "Por qué tú no haces en tu boda el baile, el alcohol, etc." Tú le contestas: "Porque soy esclavo de Cristo y no le pertenezco aquí en la tierra a nadie sino a Él." ¡No os hagáis esclavos de nadie! ¿Eres esclavo de alguien y por qué? Como el grupo te presiona y casi siempre se quiere estar bien con todos, ellos te van a querer animar a hacer lo que no debes hacer. Por lo tanto, sal de en medio de ellos y obedece a tu Señor que lo dio todo por ti. Amén.

Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz