¡No os hagáis esclavos de nadie! De quien te haces esclavo, a él te debes. A quien tú perteneces es a quien te debes. Algo que debemos saber es que debemos caminar conforme a lo que Dios nos llamó. Es de saber que si eres casado pues te quedas casado, si tienes hijos, pues debes cuidarlos, atenderlos. Trabajas, pues no debes dejar tu trabajo. Es saber que estamos aquí, pero que no somos de aquí. ¿Quien es el que quiere dirigir en tu vida aquello que el Padre escogió para ti? Pues nadie. No se puede tener nada que no venga de Dios. Así que lo de Dios fluye, nadie puede quitar lo que Dios preparó para ti. Se pueden oponer pero el mismo que te llamó te limpiará el camino.
Cada uno que Dios ha llamado debe caminar conforme al llamamiento del Señor. Ser casado, trabajar, criar hijos hay que hacerlo en el temor de Señor. Lo que hace falta es que cada uno se comporte como Dios le ha asignado en aquello a lo que se le ha llamado. Hay quienes se hacen enemigos de la obra en vez de comportarse como Dios le ha enviado. Así era como Pablo ordenaba las cosas en la iglesia. La orden era ser un cristiano dondequiera que estés. No es que cambies de esposa(o) como lo hacen en algunas iglesias. Parecía que eso era lo que hacían aquellos hermanos de Corinto. Si los judíos llevaban la marca de la circuncisión no tenían por qué borrar esas marcas. Lo debido era estar tranquilos, era lo que Pablo les hablaba de parte de Dios. La forma antigua de vivir de los hermanos corintios ya había sido perdonada, entonces había que seguir hacia delante. El asunto no era estar circuncidado o no, estar casado o no, trabajar y demás cosas, el asunto importante era hacer nueva su vida vieja. El casado seguiría con su responsabilidad, en el trabajo por igual, etc., esa era la clase de vida que vivía el hermano. Dios cuida de nuestro interior así que casado, soltero, judío, con la circuncisión o no Dios quiere que le pertenezcamos a Él.
El hombre falso no puede ser libre sino que es siempre esclavo de su falsedad. Mejor es ser esclavo del Señor y no ser esclavo de nuestro ser interior, de lo que hay adentro, odio, envidia, celos, lujuria, contienda, falta de amor, de sinceridad. Cristo nos ha comprado con precio de sangre y eso no quiere decir que no te debes alejar de aquello que es pecaminoso. Hay que hacerlo, pues así agradamos al que nos libertó del pecado. Si los hermanos corintios habían sido esclavos, pues no es lo más terrible ser esclavo, pues quédense así. No es motivo que se atribule por eso, ahora es esclavo de Cristo. Claro, que si puede ser libre de la esclavitud humana, pues mejor para ese hombre. ¿Para qué aprovecha la libertad si al fin y al cabo somos esclavos de Cristo? Si es llamado siendo esclavo, es llamado por Dios, así que es libre en el Señor y al que fue llamado libre es esclavo de Cristo. Ya el esclavo es libre en Jesús, ha sido libertado de sus pecados y de la esclavitud de Satanás. Si uno era libre en el momento que se convierte debería darse cuenta de que de ahora en adelante es un esclavo ligado de pies y de manos al Señor y Salvador Jesucristo.
Si te debes a las amistades y a los demás y te haces esclavo de ellos no podrás hacer lo que el Padre quiere. Eres comprado con precio de sangre. Desde el día que te convertiste te debes a Aquel que te compró. Ahora no le perteneces al hombre en la tierra; le perteneces al que te compró a precio de sangre. Debemos ser esclavos de Cristo no de los hombres. Mira que cada cual que te conoce pretende dirigirte. Algunos te dicen: "Tu no eres tú, se tú" Pero tú le contestas: "Yo soy esclavo de Cristo." Te dicen: "No vas a los bailes, eso no es nada." Yo sé que soy comprada por precio de sangre y es la de Cristo. O te dicen: "Por qué tú no haces en tu boda el baile, el alcohol, etc." Tú le contestas: "Porque soy esclavo de Cristo y no le pertenezco aquí en la tierra a nadie sino a Él." ¡No os hagáis esclavos de nadie! ¿Eres esclavo de alguien y por qué? Como el grupo te presiona y casi siempre se quiere estar bien con todos, ellos te van a querer animar a hacer lo que no debes hacer. Por lo tanto, sal de en medio de ellos y obedece a tu Señor que lo dio todo por ti. Amén.
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
No Os Hagáis Esclavos De Nadie
1 Corintios 7:17-24
“Porque el que en el Señor fue llamado siendo esclavo, liberto es del Señor; asimismo el que fue llamado siendo libre, esclavo es de Cristo. Por precio fuisteis comprados; no os hagáis esclavos de los hombres.”
A quien tú perteneces es a quien te debes. Fuimos comprados con precio de sangre, y desde el día que nos convertimos nos debemos a Cristo, no a los hombres. Estos son los puntos para llevar esta semana.
- Cada uno debe caminar conforme a lo que Dios lo llamó: el casado sigue casado, el que tiene hijos los cuida, el que trabaja no deja su trabajo. Estamos aquí, pero no somos de aquí.
- Nadie puede dirigir en tu vida lo que el Padre escogió para ti, ni quitarte lo que Él preparó. Se pueden oponer, pero el mismo que te llamó te limpiará el camino.
- La orden de Pablo era ser cristiano dondequiera que estés. El asunto no era estar circuncidado o casado, sino hacer nueva la vida vieja, en el temor del Señor, y pertenecerle a Dios.
- El hombre falso nunca es libre: es esclavo de su falsedad. Mejor es ser esclavo del Señor que de lo que hay adentro: odio, envidia, celos, lujuria, contienda y falta de sinceridad.
- El que fue llamado siendo esclavo es libre en el Señor, libertado del pecado y de Satanás. Y el que era libre, desde que se convierte, está ligado de pies y manos a Jesucristo.
- Si te debes a las amistades y te haces esclavo de ellas, no podrás hacer lo que el Padre quiere. Cada cual que te conoce pretende dirigirte, pero tú respondes: soy esclavo de Cristo.
- El grupo presiona porque uno quiere estar bien con todos, y te animan a hacer lo que no debes: el baile, el alcohol en la boda. Sal de en medio de ellos y obedece al que lo dio todo por ti.
Identifica a quién o a qué le estás obedeciendo más que a Cristo, y la próxima vez que te presionen responde con claridad: «Yo le pertenezco a Cristo».
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
Comprado con Sangre
1 Corintios 7:17-24
Para leer en voz alta con los niños
“Porque el que en el Señor fue llamado siendo esclavo, liberto es del Señor; asimismo el que fue llamado siendo libre, esclavo es de Cristo. Por precio fuisteis comprados; no os hagáis esclavos de los hombres.”
Así lo dice la Biblia. En palabras sencillas: Jesús pagó un precio muy alto por ti, su propia sangre, y ahora le perteneces a Él y a nadie más. En tiempos de Pablo había esclavos que eran comprados; Jesús te compró para hacerte libre del pecado.
- Dios te puso en tu familia, tu escuela y tu casa. Ahí mismo, donde estás, puedes vivir como un hijo de Dios.
- Nadie puede quitarte lo que Dios preparó para ti. Aunque alguien se oponga, Dios te abre el camino.
- Uno puede ser esclavo de cosas de adentro: del coraje, de los celos, de la envidia o de las mentiras. Jesús te quiere libre de todo eso.
- A veces los amigos te dicen: «Hazlo, eso no es nada, todos lo hacen». Si les haces caso para caerles bien, te estás volviendo esclavo de ellos.
- Tú puedes contestar con valor: «Yo le pertenezco a Cristo». Obedecer a Jesús es más importante que quedar bien con el grupo.
¿Alguna vez hiciste algo malo solo porque tus amigos lo hacían?
Esta semana, cuando te presionen, di «no» y cuéntaselo a tus papás.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
