Mega Zoé
Estudio #0644Iglesia en las casas

Carnal o Espiritual

Carnal o Espiritual enseña a permanecer en la verdad y cuidar la vida del hogar delante de Dios.

Nuevo Testamento1 Corintios5 min lectura

Siempre hay un principio donde comienza todo en la vida. Nacer, luego pasamos a ir a la escuela, luego a la universidad, después al trabajo, entonces casarse, tener hijos, nietos, biznietos y si posible tataranietos. Y se llega al final de aquel principio o comienzo. En la escuela si no se aprende a leer, luego uno fracasa en las matemáticas, porque no se sale del principio para entrar a la próxima etapa. Si no sales del principio no se arranca para lo próximo que es aprender, madurar y alcanzar el fin que corresponde con la madurez necesaria. Así pasa en el evangelio, se comienza, pero hay que aprender cada día más, para llegar al final aprobado y no reprobado. Cuando al principio Pablo llega a Corinto sabía que iba a alimentar a los hermanos con leche espiritual. Eran débiles y jóvenes en la fe así que le daba leche elemental de la palabra. En la condición que se hallaban cuando Pablo llegó a ellos lo apropiado fue lo que le enseñaba: leche espiritual. Ellos no podían recibir una profunda instrucción espiritual porque eran nuevos creyentes. Eran tan solo niños en Cristo. Pero, no podían quedarse en esa etapa de principiantes y sí lo hicieron. Se quedaron tan solo en las verdades elementales, como en las matemáticas del 1 + 1. Tenían que decidir ya, para crecer.

Hay una gran diferencia entre el carnal que se quedó en lo elemental de la verdad de Dios y el espiritual que ha crecido. Como el espiritual ha crecido, está preparado para recibir y entender más el evangelio. El carnal se queda tan solo en las cosas materiales y por tanto es incapaz de captar la verdad espiritual. Por esta razón, Pablo acusa a los corintios de que se han quedado en una etapa física, terrenal. Cuando Pablo habla de la leche espiritual era que se quedaron atrasados, no adelantaron. No podían tomar alimento sólido por su inmadurez. Ellos eran carnales. No debemos conformarnos en ser así. No se puede ser dominado por la carne como lo eran algunos de los corintios. Para Pablo la carne era más que una sustancia física, es la naturaleza separada de Dios; así es el carnal, ¡separado de Dios! Es la carne esa parte de la persona tanto mental como física, que frente al pecado se ofrece. Entendemos que todos somos de carne y hueso, pero el mal está cuando se dice que nuestra naturaleza inferior domina todas nuestras actitudes y acciones.

Los corintios no habían mejorado lo suficiente como para poder recibir las verdades más profundas del apóstol. Seguían aún siendo carnales. ¿Qué dejaba ver su carnalidad? Había entre ellos celos, contiendas. Tenían peleas y grupitos. Se puede saber cómo está la relación de una persona con Dios viendo su relación con sus semejantes. Si nunca se está de acuerdo con nadie, si siempre está peleándose y discutiendo con los demás, creando problemas; aunque asista regularmente a la iglesia y hasta que tenga algún cargo en ella, no es un hombre de Dios. Fíjate en el que se lleva bien con los demás y sus relaciones están inspiradas en el amor, la unidad y la concordia, entonces ese sí lleva un buen camino para ser un hombre de Dios. Todas las personas tienen su valor propio, cuando tú amas estimas el bien del otro. Al fin y al cabo, todos somos útiles en las manos del Creador, todos somos servidores. Somos creados por Dios. ¿Te puedes imaginar una casa dividida por causa de los que han sido creados tan igual como los demás?

En la agricultura uno planta y el otro riega, pero Dios da el crecimiento. Solo el Señor es quien trae la salvación del hombre, aunque uno predique, ore, etc. Solo Dios es el que hace la obra en el hombre. Ni el que planta ni el que riega tienen en sí mismos el poder de producir vida. Ahora, ¿por qué la rivalidad y la envidia? o ¿por qué escoger quién predica mejor o hace lo mejor, si el único que mueve el poder es tan solo Dios? Cada uno debe llevar a cabo la tarea que se le ha sido encomendada, pero si por carnal no lo hace entonces, es que quiere tener preferencia para que otros hagan y él no hacer nada y que se le dé todo en las manos. Por eso dicen: "Soy de Pablo, soy de la pastora Edith". En el tribunal de Cristo cada uno tendrá su recompensa, si lo hace bien. Todos somos colaboradores y debemos trabajar unidos en la labranza de Dios. Somos colaboradores que pertenecemos a Dios y estamos trabajando unos con otros. Imagínate esta escena: Está el carnal. Como no está la Pastora, no va a la iglesia y se va a casa de otro carnal y le dice: "Sabes, pecó aquel. Se casa fulana pero no me invitó, a saber porque será. Se apartó zutano, ya yo lo sabía…etc." Pues, esta persona del ejemplo es un carnal, se ha quedado en lo elemental. El espiritual es muy diferente, ese lucha, está en el culto, ora, se preocupa, camina con Dios trabajando, no cómodamente en la silla del diablo, sino en la finca del Padre. Así debemos ser.

Aprendamos de las experiencias de otros. Los corintios tuvieron que ser corregidos por Pablo. De eso aprendemos nosotros para no caer en lo mismo. Levantémonos como Dios espera de nosotros en este tiempo, seamos espirituales y no carnales, amadores de Dios y de su obra, amadores de los hermanos y nos irá muy bien. Amén.

Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz