Judas escribe a los hermanos tocante a la gloriosa salvación, que es la común posesión de todos los creyentes. El Espíritu Santo lo quería llevar a que escribiera sobre ello para que contendamos ardientemente por la fe que ha sido una vez dada a los santos. Judas siendo dócil hizo lo debido y nos trajo el alerta del mensaje del Señor para cada uno de nosotros. Hay algo fuerte por lo que tenemos que luchar todos nosotros, los hermanos de la fe. Se nos ataca la fe y no nos podemos quedar callados con aquellos que quieren propagar doctrinas nuevas sobre la fe. El mensaje del Señor es que no nos quedemos callados sobre esto. Hoy día se lanzan muchas doctrinas nuevas que socaban la fe de los creyentes. Y Judas nos deja saber que tenemos que estar motivados a contender ardientemente por la fe. En aquel tiempo se estaban lanzando ataques contra el sagrado depósito de la verdad cristiana y ya se habían emprendido esfuerzos por parte de los enemigos de la verdad para minar las grandes doctrinas fundamentales.
El pueblo de Dios no tenía ni tiene nada que restaurar, corregir, arreglar ni reparar de la inspiración de la santa Palabra de Dios. Como en aquel tiempo de Judas no había nada que corregir (tampoco hoy), pues había mucho que contender en contra de los maestros fraudulentos. La forma a la que se nos llama a contender no es con actitudes groseras, porque eso no es lo que hemos aprendido, pero sí es con la convicción de la fe que hemos conocido. Por lo que contendemos ardientemente y de todo corazón es por la fe que ha sido transmitida a los santos de una vez por todas. El cuerpo doctrinal ya está completo, no hay nada que añadir o corregir. Ya el Cánon bíblico está terminado y completo. Cánon significa regla de medir. Es decir, que ya todos los libros que se presentaban como inspirados pasaron por el Cánon, la regla correcta de medir la autenticidad e inspiración de los libros de la Biblia. Nada más se le puede añadir a lo que está escrito. En Apocalipsis 22:18, 19 dice: "Yo testifico a todo aquel que oye las palabras de la profecía de este libro: Si alguno añadiere a estas cosas, Dios traerá sobre él las plagas que están escritas en este libro. Y si alguno quitare de las palabras del libro de esta profecía, Dios quitará su parte del libro de la vida, y de la santa ciudad y de las cosas que están escritas en este libro." Si una enseñanza es nueva no es verdad. Y si es verdad no es nueva. Cuando alguien pretende tener una revelación más allá y por encima de lo que se encuentra en la Biblia lo rechazamos.
La fe ya ha sido transmitida a los hombres y no necesitamos ni prestamos atención a nada más. Llegan muchos falsos profetas y maestros para que les prestemos atención. En aquel tiempo de Judas había un movimiento de intriga y engaños. Esos malos hombres que torcían la verdad ya habían sido destinados desde antes para estar en condenación. Hay condenación para el que engaña al pueblo del Señor. El hombre se pierde por su desobediencia y pecado; se levanta contra quien lo creó y contra su palabra. Pues, entonces, ¿qué esperamos para ellos si no es la condenación? La condenación de los apóstatas ha sido determinada muy de antemano. Así que cuidemos la fe y no caigamos en los engaños de los falsos maestros que ya tienen su condenación.
Cuando el hombre decide apartarse de la fe cristiana su condenación es igual a la de los israelitas que al comienzo tuvieron fe para llegar a la tierra que Dios le prometió y luego se apartaron. Su incredulidad hizo que apostatasen, negaron la fe. Al apostatar por su propia decisión hacen frente al castigo pre determinado para todo los apóstatas. La tierra prometida era para ellos y se negaron a Dios. Los apóstatas son hombres impíos, depravados en su conducta y en su corrompida doctrina. En su conducta convierten en libertinaje la gracia de nuestro Dios. Tuercen la libertad cristiana en licencia para hacer lo malo y pervierten la libertad para servir a Dios en un libertinaje para pecar. En su doctrina niegan a Dios el único soberano y a nuestro Señor Jesucristo. Niegan todo y se hacen ministros en contra de Cristo y han hecho un Cristo a sus antojos y a su liberalidad. Si hay hombres que pecan e inducen y enseñan a otros a pecar contra Dios tenemos que levantarnos para luchar contra eso, hay que discutir y hacer la guerra por la fe para no perecer como los israelitas incrédulos, como los ángeles que pecaron y como los habitantes de Sodoma y Gomorra.
Israel caminaba en el desierto pues Dios les había prometido la tierra de Canaán. Pero aceptaron el mal informe de los espías y se rebelaron contra el Señor. Números 13; 1,2 & 32 Su pago fue que perecieron en el desierto, pues el que duda no recibe.
Los ángeles que se rebelaron contra Dios y no guardaron su dignidad y que abandonaron su propia morada ahora están bajo oscuridad en prisiones eternas. Génesis 6: 1-2 Judas 1: 6 Descendieron a la tierra en forma humana. Aquella unión matrimonial era contraria al orden de Dios y era para Él una abominación. Dios decidió destruir la tierra con el diluvio por lo mucho que le desagradó lo que hicieron. Ellos abandonaron el estado que Dios les había señalado; ahora están en prisiones y oscuridad hasta su sentencia de perdición.
Otro caso de desobediencia, incredulidad y de abandono de lo de Dios fue la apostasía de Sodoma y Gomorra y las ciudades vecinas. Estaban adictos a la homosexualidad por sus grandes lascivias. Todo eso era contrario al orden que Dios había establecido. Muchos defienden la homosexualidad, pero irán allí mismo donde fueron a parar los de Sodoma y Gomorra, al fuego eterno. Ellos mancillan (deshonran) la carne. Su vida mental está contaminada, viven en su mundo de sucias fantasías. Rechazan la autoridad pues quieren anarquía. Detestan a Dios, a los pastores, todo es rebeldía en sus vidas. Tales personas se han apartado de Dios y han seguido la incredulidad y la apostasía.
Seamos valientes y contendamos ardientemente por la fe que nos ha sido dada por el Señor. Conservemos la verdad y honremos a Dios. Sigamos las pisadas del Señor Jesús y no nos desviemos ni a izquierda ni a derecha. Mateo 10: 22 "Y seréis aborrecidos de todos por causa de mi nombre; mas el que persevere hasta el fin, éste será salvo." Amén.
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
