Mega Zoé
Estudio #0665Iglesia en las casas

Un Elegido Se Santifica

Un Elegido Se Santifica llama a guardar la santidad y permanecer como discípulos de Jesús.

Nuevo TestamentoJuan4 min lectura

Jesús le hablaba a sus discípulos y Él les dice en Juan 15: 19 "Si fuerais del mundo, el mundo amaría lo suyo; pero porque no sois del mundo, antes yo os elegí del mundo, por eso el mundo os aborrece." Es lo mismo que decirles, "si fuerais del mundo el mundo os amaría porque lo mundano se ama, se acepta." Pero a ellos, los escogidos fue el Señor quien los escogió. Por eso dice: "Antes yo os elegí del mundo." En Efesios 1:4,5 se nos deja ver que el propósito de Dios en escogernos es el amor. Los que oyen el evangelio y creen son elegidos, lo dice así 1 Tesalonicenses 1:4 El hombre por su incredulidad no quiere creer en el Señor, escogen la condenación para su propia vida. Hemos de conocer que somos escogidos para ser santificados en Cristo. ¡No quiere decir que por ser elegidos no tengamos que santificarnos! Esto lo podemos ver claro en el caso de Judas, quien traicionó y entregó al Maestro. Era compañero, pero aquella bolsa de dinero le tentaba tanto y tanto, que ese fue su problema. Cada tentación es humana, pero nuestro deseo de agradar a Dios y el trato del Espíritu Santo en nuestra santificación no nos permite caer. Judas cae por su falta de santificación. Juan 6:70 Jesús dice: "¿No os he escogido yo a vosotros los doce y uno de vosotros es diablo?" Judas no compartía la fe de Jesús, así que ese era diablo. Jesús le aclaraba esto a Pedro, no a Judas.

Jesús es santo en lo que toca a su carácter personal. Santificarse aquí es dejar ver que se separó para la obra que el Padre le dejó. Con aquella muerte de sacrificio Jesús se separó. Jesús se apartó de toda su gloria y llegó en esa separación a su muerte gloriosa. Su santificación es el modelo y poder de la nuestra. Judas no se separó, no se santificó para lo que se le había escogido. Dios te escogió y te separó para Él, pero tú debes saber que te tienes que separar para Él. Jesús es el ejemplo; se separó para la obra que su Padre le había enviado. Tú no puedes decir que dispones de tu vida, porque eso lo hizo Judas y fracasó. Tú no puedes decir: "Voy para allá o para acá.", cuando ves que Jesús se santificó, que se separó para la obra del Padre. Y tú fuiste elegido. Pero, algunos caminan como quieren, entonces se hacen unos Judas. Tales, que de elegidos brincan a ser unos traicioneros.

En I Corintios 1:2 se habla de los que invocan el nombre de nuestro Señor Jesucristo. Aquella iglesia era separada a Dios del mundo. Si eres separado para Dios, estás a gran distancia de todo lo que es mundo. Aquel o el otro te aconseja, te dice, te opina, pero ya tú eres separado para Dios. Por tal razón, ya te separaste de este mundo pecador y sucio. Ahora se deja ver tu pasión, se deja ver cuánto en verdad has hecho esa separación. Te vas separando para tu Dios en una vida santa de día a día. Algunos pretenden que la santificación sea una obra concreta y final de la gracia. Una transformación instantánea mediante la que una persona obtenga la total erradicación de la naturaleza pecaminosa. Pero, no es así de fácil. Cualquiera persona dice que puede invocar el nombre del Señor y lo hará, pero no será oído por Dios si no tiene santificación en su vida. La santificación del día a día con su Dios.

En 2 Timoteo 2:21 dice: "Así que, si alguno se limpia de estas cosas, será instrumento para honra, santificado, útil al Señor, y dispuesto para toda buena obra." En el versículo 19 dice: "…Apártese de iniquidad todo aquel que invoque el nombre de Cristo." Hay que vivir en santidad, ¡Cuidado! No se juega con esto, pues la caída llega. Hay que tener separación de los malos hombres, de los falsos maestros, de los vasos de deshonra. 2 Timoteo 2: 17,18 Dos individuos, Himeneo y Fileto no eran de la fe y tampoco de la iglesia, eran falsos maestros. Hay que tener separación para cuidarnos de la contaminación de las malas doctrinas. Hay que estar separados del mal para el servicio de Dios, que era lo que Jesús le decía a sus discípulos. Para estar dispuestos para toda buena obra.

I Pedro 1:2 En la elección se deja ver que Dios eligió en santificación del Espíritu. En la eternidad Dios conoció anticipadamente y eligió al hombre. En el tiempo, el Espíritu Santo opera para hacer esta elección real en las vidas de las personas. Mediante la santificación del Espíritu Santo en tu vida, eso te coloca a ti en la santa posición de ser apartado para Dios. Así que tú no perteneces a la carne ni al diablo. Bueno, eso espero yo. Serás participante de su gloria, así que no puede ser en ninguna mundanalidad. Todo ésto tan grandioso es tu separación mediante el Espíritu. Demos gracias a Dios por su don inefable. Amén.

Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz