El carácter de uno se determina considerando el carácter del Dios a quien adoramos. Como hace Juan en estos versículos también a nosotros nos es necesario establecer la naturaleza de Dios el Padre y de Jesucristo. Si a ese Dios es el que adoramos pues consideremos lo que se nos dice: que Él es luz y que no hay tinieblas en Él. No hay nada más glorioso que el resplandor de la luz atravesando las tinieblas. Dice la Palabra que Dios es luz, podemos ver su inefable esplendor. Así que Dios se revela a sí mismo. La luz se ve por sobre todas las cosas iluminando las tinieblas a su alrededor. Decir que Dios es luz significa que no hay nada escondido ni furtivo (lo que se hace a escondidas) en Él. Dios quiere ser visto y conocido de los hombres. Su luz nos habla de pureza y santidad. No hay tinieblas que puedan disfrazar algún mal en Él. Su luz nos declara su pureza diáfana. La luz de Dios también es para que tengamos claridad en la dirección a tomar. Una de las grandes funciones de la luz es alumbrar el camino, como lo es en una carretera que está bien iluminada. Esa carretera es la más segura. Decir que Dios es luz es decir que ofrece su segura dirección a nuestros pasos. La luz también revela las imperfecciones de cualquier obra o material. Las fallas y manchas que estén ocultas por la sombra aparecen de inmediato con la luz. Así que las imperfecciones de la vida se hacen visibles en la presencia de nuestro Dios.
Las tinieblas son la vida sin Dios. Es la vida sin Dios que vivíamos antes de conocerle. También vienen las tinieblas cuando uno se separa de Él. Dios nos ha librado del poder de las tinieblas y nos ha trasladado al reino de su Amado Hijo. Colosenses 1:13 Los cristianos no están en tinieblas porque son hijos del día. I Tesalonicenses 5:4,8 La oscuridad y la luz son enemigas naturales. Las tinieblas nunca pueden eliminar la luz. El que está en tinieblas representa la ignorancia de la vida sin Cristo. Mi amigo que me escuchas, las tinieblas representan el caos de la vida sin Dios. Las tinieblas representan la inmoralidad y los pecados de la vida sin Cristo.
En Rom. 13:12 Pablo exhorta a los cristianos a que se despojen de las obras de las tinieblas. Nada espiritual puede crecer o darse en las tinieblas. En las tinieblas hay odio y desamor. Si alguien odia a su hermano eso es señal de que anda en tinieblas. I Juan 2:9-11 El odio es propio de la oscuridad. El amor es luminosidad. La oscuridad es la morada de los enemigos de Cristo y el destino final de los que se niegan a aceptarle. Es necesario andar en luz. Algunos se creen muy intelectuales y espirituales. Los que piensan que son intelectuales dicen para ellos mismos: "El pecado ha dejado de tener importancia para mí y las leyes ya no existen." Juan deja claro que para tener comunión con el Dios que es luz uno debe caminar en la luz.
En Levítico 19:2 se dice desde siglos antes de Cristo, "Santos seréis, porque santo soy yo Jehová vuestro Dios." Hay que ser santos como Él. Cuando alguien falla el tal se arrepiente, porque se está consciente que el pecado nos separa del amor de Dios. Mientras más cerca se encuentra uno de Dios más terrible le parecerá el pecado. La verdad es la vida completa en Dios. Hay que obedecer la verdad, seguir la verdad. Aquellos que dicen estar en Él y están en tinieblas son mentirosos. Alguien que se permite cosas que están completamente prohibidas diciendo que está en Cristo, es un mentiroso. Si alguien dice estar en Dios en el tal no puede haber ninguna cosa oculta de pecado.
La luz y las tinieblas no pueden existir simultáneamente en la vida de una persona. Alguien que dice que tiene comunión con Él y anda habitualmente en tinieblas nunca ha sido realmente salvado en lo absoluto. También nosotros debemos estar en comunión con el hermano. Si el hermano está en la luz es miembro de la familia de Dios. La naturaleza de pecado la tenemos todos, pero eran pecados que habíamos hecho en el pasado. Ahora hay una nueva naturaleza procedente de Dios con poder para vivir victoriosamente sobre el pecado que habita en nosotros. Por eso, vivimos en comunión con Dios y con nuestros hermanos aunque sabemos que el Diablo quiere la separación.
Así que es nuestro deber confesar nuestros pecados, los pensamientos de actos secretos y públicos. Confesamos todo pecado de comisión y de omisión. Pecados de comisión significa: todo lo malo que hemos hecho y los pecados de omisión son todo aquello bueno que no hemos hecho y que debíamos haberlo hecho. Hemos de arrastrar todos esos pecados a campo abierto delante de Dios, llamarlos por su nombre, ponernos de parte de Dios contra ellos y abandonarlos. Esto es así, porque necesitamos el perdón de nuestro Padre.
Proverbios 28:13 El que confiesa y se enmienda alcanzará misericordia de Dios. No debemos negar de ningún modo que hemos cometido actos de pecado. Dios es el que ha dicho en su Palabra que todos hemos pecado; negar esto es hacer mentiroso a Dios. Es como negar que Jesús viniera a padecer, derramar su sangre y morir. Todo pecado sea sacado a la luz delante de su presencia, sea confesado y abandonado con toda claridad y franqueza. Así haremos y viviremos siendo de la luz y no de las tinieblas. Y por eso somos compañeros. Amén.
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
Condiciones De Ser Compañero
1 Juan 1:5-10
“Si decimos que tenemos comunión con él, y andamos en tinieblas, mentimos, y no practicamos la verdad; pero si andamos en luz, como él está en luz, tenemos comunión unos con otros”
El carácter de uno se determina por el carácter del Dios que adoramos, y Dios es luz: en Él no hay ningunas tinieblas. Para tener comunión con Él hay que andar en la luz y sacar a la luz todo pecado, confesarlo y dejarlo. Estos son los puntos para la semana.
- Decir que Dios es luz significa que en Él no hay nada escondido ni hecho a escondidas. Su luz habla de pureza y santidad, y, como una carretera bien iluminada, nos da dirección segura.
- La luz también revela las imperfecciones: las fallas y manchas que la sombra ocultaba aparecen de inmediato. Así, en la presencia de Dios se hacen visibles las imperfecciones de nuestra vida.
- Las tinieblas son la vida sin Dios: ignorancia, caos, inmoralidad y pecado. Nada espiritual crece en ellas, y el que odia a su hermano anda en tinieblas, porque el odio es de la oscuridad y el amor es luz.
- Santos seréis, porque santo soy yo. Mientras más cerca está uno de Dios, más terrible le parece el pecado; el que dice estar en Él y se permite lo prohibido es un mentiroso.
- La luz y las tinieblas no pueden existir a la vez en una persona. Tenemos una nueva naturaleza con poder para vencer el pecado, y vivimos en comunión con Dios y con los hermanos, aunque el Diablo quiera separarnos.
- Es nuestro deber confesar los pecados de comisión, lo malo que hicimos, y los de omisión, lo bueno que debimos hacer y no hicimos. Hay que llamarlos por su nombre, ponerse de parte de Dios contra ellos y abandonarlos.
- Negar que hemos pecado es hacer mentiroso a Dios. El que confiesa y se enmienda alcanzará misericordia; así vivimos siendo de la luz y no de las tinieblas, y por eso somos compañeros.
Esta semana saca a la luz un pecado que has tenido escondido: llámalo por su nombre delante de Dios, confiésalo y déjalo.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
Una Carretera Bien Alumbrada
1 Juan 1:5-10
Para leer en voz alta con los niños
“Si decimos que tenemos comunión con él, y andamos en tinieblas, mentimos, y no practicamos la verdad; pero si andamos en luz, como él está en luz, tenemos comunión unos con otros”
Así lo dice la Biblia. En palabras sencillas: si decimos que somos amigos de Dios pero vivimos en lo oscuro, mentimos; pero si andamos en la luz, somos compañeros de Dios y de los hermanos. El estudio compara a Dios con una carretera bien alumbrada, donde se ve el camino y es seguro andar.
- Dios es luz. En Él no hay nada escondido ni nada malo. Por eso, andar con Dios es como caminar de noche por una carretera llena de luces.
- Cuando prendes la luz en un cuarto, se ven las manchas y el reguero que la oscuridad escondía. Así, cerca de Dios se ve lo malo que hay en nosotros.
- La oscuridad es vivir sin Dios. El que odia a su hermano está en la oscuridad; el que ama está en la luz.
- Si dices que eres de Dios pero haces a escondidas lo que sabes que está prohibido, eso es mentir. Delante de Dios no hay nada escondido.
- Pecar no es solo hacer lo malo; también es no hacer lo bueno que debías hacer, como no ayudar cuando podías.
- Cuando peques, no lo escondas ni digas que no fue nada. Díselo a Dios por su nombre, pídele perdón y déjalo. Él es fiel para perdonar y limpiar.
¿Hay algo que has hecho a escondidas?
Esta semana cuéntaselo a Dios en oración, pídele perdón y no lo vuelvas a hacer.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
