Mega Zoé
Estudio #0679Iglesia en las casas

Alma Mía Mira A Jehová

Alma Mía Mira A Jehová llama a recibir y extender el perdón y buscar la bendición de Dios.

Antiguo TestamentoSalmos4 min lectura

Aquí en este salmo podemos ver cuánto el alma se turba. Pero, aunque nuestra alma pase por las grandes turbaciones nosotros podremos saborear de las misericordias de Dios. Cuando el alma se turba por una gran preocupación sea ésta cual sea, así también se turba todo el cuerpo y se desprograma para que no se pueda seguir hacia adelante. El alma turbada hace que uno llore, que nos tiremos a la cama a sufrir y a no podamos razonar con inteligencia. El problema del alma turbada es que no te deja pensar. Cuando esto sucede el cuerpo, la carne, todo nuestro organismo material llega a estar oprimido. Lo que sucede es que el alma y el espíritu son nuestros elementos más elevados. El espíritu es el soplo de vida y principio vital dado al hombre por Dios y el alma es la vida misma que resultó de ahí. Ambas cosas van unidas entre sí y constituyen al individuo. Entonces el cuerpo viene a ser el organismo material animado por esa alma y el espíritu. Las emociones y los sentimientos del hombre se asocian con el alma. Vemos que Jesús dijo que su alma estaba muy triste.... Mateo 26:38 Es por eso que todos dependemos de Dios para ser consolados y animados. Por lo tanto, hay que estar siempre abiertos a la fuente de la misericordia de Jehová Dios.

El salmista dice: "Bendice alma mía a Jehová y bendiga todo mi ser su santo nombre." El salmista se exige a sí mismo dar lo mejor cuando va a alabar a Dios. Quiere que su alma y todo su ser bendigan a Jehová. En el no caben las alabanzas flojas y sin fuerza o sentido. Por eso, los que traen a Dios alabanzas desmayadas, alabanzas mal concebidas, aún hasta con burlas groseras y sin ninguna delicadeza no son agradables ante Dios. Ninguna de esas alabanzas debiéramos rendirla a nuestro Señor amado. Si la ley de la justicia exige de nuestro corazón, alma y mente lo mejor para Dios, mucho más entonces, la ley de la gratitud nos reclama que le demos homenaje y alabanza con todo nuestro ser al Dios de la gracia. Que tu corazón y todos tus afectos y sentimientos le alaben con todas las fuerzas. Que tus deseos sean tales que le bendigan buscando solo su Gloria. Que lo que sientes sea bueno para Él. Que le puedas alabar con todo eso que tú sientes. Si son feos tus deseos entonces nunca le podrás adorar con lo que tú sientes. Que en tu mente, por tal razón tus recuerdos, le bendigas a Él no olvidando ninguno de sus beneficios. Versículo 2

Fácil le es a muchos olvidarse de los beneficios que les da el Señor. No los olvides tú. Tus pensamientos le bendigan siempre meditando en sus excelencias y en sus grandezas. Tus esperanzas también le bendigan. Que sepa el Señor que confías y que te has llenado de esperanza por su fidelidad. Que al Señor nuestro Dios le bendigan todas nuestras palabras que salen por nuestras bocas. Le bendecimos con palabras buenas por su verdad que nos ha dado y enseñado. Que también todos nuestros actos lo bendigan a Él, que nos lo ha dado todo. No olvidemos ninguno de sus beneficios. No seamos malagradecidos ni olvidadizos. Pues, bastante olvidadizos que somos a veces con todos los beneficios que Jehová Dios nos da. Todo lo bueno y sus bendiciones parece que se nos olvidan cuando damos hacia atrás dando un paso hacia el mundo cruel, que es el territorio que domina en este mundo con sus rebeliones, sus lujurias y pecado, con todo lo feo y vergonzoso.

Entendamos claramente que el Señor nos ha salvado con una gran salvación. Entonces, ¿no vamos a rendirle recompensa y alabanza meritoria? Nos ha dado una salvación tan grande y a veces no le alabamos. No puede ser que seamos tan ingratos y desagradecidos. No darle gracias por lo recibido es muy dañino para aquel que ha recibido las bendiciones del Salvador. Vemos que poco se gratifica al Dios Todopoderoso y bondadoso cuando consideramos toda la atención y los favores recibidos y el tiempo que Dios nos dedica. Ciertamente, el esfuerzo y la atención que nosotros le dedicamos a Él es bien poco. ¿Y se le pueda dar a otro lo que a Dios le pertenece? ¡Cuidado! Que cuando no le bendecimos ni lo alabamos podemos correr el riesgo de que se nos llame con el adjetivo de "ingratos". Despertemos pues de todo eso y con entusiasmo bendigamos a Jehová. Al que hay que bendecir es al que perdonó todas tus iniquidades. Hay muchas razones para alabarle y bendecirlo. "Él es quien perdona todas tus iniquidades" En este salmo David empieza su lista de bendiciones las cuales repite como temas y argumentos para las alabanzas. Prepara tú también tu lista y alábale. Dios perdona todas las iniquidades, si así no fuera estaríamos en pésimas condiciones, alejados de Dios y no aptos para el cielo y sin la experiencia de bendecir su santo nombre. Gracias demos a Dios que Él nos rescató y nos puso en alto dándonos vida eterna. Que no falten nunca las buenas alabanzas de nuestra boca, de nuestra alma y de todo nuestro ser al que nos ha dado la vida, al que nos lo ha dado TODO! Amén.

Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz