Dios escogió hombres que le sirvieran en el ministerio del tabernáculo. Para aquel tiempo Aarón, sus hijos y los demás sacerdotes estaban en el ministerio al servicio de Dios y el pueblo. Al día de hoy no podemos olvidar esto. Fácil es pasar por la Iglesia y criticar a los que sirven en el ministerio del sacerdocio, del pastorado, misiones, etc. En Mateo 10:5-10 dice: "A éstos doce envió Jesús y les dio instrucciones diciendo: … no os proveáis de oro, ni plata, ni cobre,… ni de dos túnicas…porque el obrero es digno de su alimento." En I Corintios 9:14 también se nos dice que el que anuncia el evangelio que viva del evangelio. En Gálatas 6:6 dice: "El que es enseñado en la palabra haga partícipe de toda cosa buena al que lo instruye." También en Filipenses 4:14-17 dice, "…bien hicisteis en participar conmigo en mi tribulación…me enviasteis una y otra vez para mis necesidades…" En I Timoteo 5:18 dice: "No pondrás bozal al buey que trilla; y: Digno es el obrero de su salario." ¿Cómo se puede ser hijo de Dios nacido de nuevo y romper con todas las reglas y otras más, cuando se dice ser convertido? El que conoce las Escrituras, como pueblo de Dios que es, debe saber cómo conducirse en todo y cuál debe ser su actitud correcta y aprecio hacia el sacerdocio.
Por ejemplo, salen nuestros misioneros a lugares lejanos y difíciles, entonces deben recibir su pago. Dios es el que lo ordena de esa manera. Hay que conocer, hay que saber que los asuntos de Dios funcionan así. Desde el principio Dios llamó a Aarón y a sus hijos para el servicio. En Éxodo 28:1, 2 Dios llama a Aarón y los hijos de éste para que sean sus sacerdotes. Había un templo o tabernáculo en el desierto, pero antes que un templo había un pueblo que el mismo Dios había llamado y los quería guiar. El Señor les manda a preparar para los sacerdotes vestiduras sagradas para honra y hermosura. Dios los separaba para que fueran sus sacerdotes, para ser guiados y consagrados para Él. En estos versículos, es con mucho detalle que Dios deja ver que Él quería para el pueblo hombres separados. Para eso estarían Aarón y sus hijos y los levitas quienes cuidarían el templo, el tabernáculo de reunión.
En Deuteronomio 12:5-12 se le instruye al pueblo de Israel sobre el lugar que Jehová escogería de entre todas las tribus para poner el nombre de Dios en alto. Llegarían todos hasta donde Dios estaba para ser adorado y alabado. Nada de llegar con manos vacías ante la presencia de Dios mientras ministraban los sacerdotes, había que presentarse con lo necesario para los holocaustos y para las ofrendas y los sacrificios. Se llegaba al templo, con ofrendas, diezmos, votos, primicias de las vacas, etc. Dice el Versículo 12, "Y os alegrareis delante de Jehová vuestro Dios, vosotros, vuestros hijos… vuestros siervos… y el levita que habite en vuestras poblaciones; por cuanto no tiene parte ni heredad con vosotros."
En Números 18: 1-21 dice que el sacerdocio estaría a cargo de Aarón y de sus hijos y que el resto de la tribu de Leví estaría delante de Aarón para que le sirvieran. Fíjate el orden de Dios; ya no eran los primogénitos los más destacados como cuando salieron de Egipto, ahora serían los levitas. Ahora había deberes sacerdotales para Aarón y sus hijos. En Números 18:1 Dios le encargó el santuario a Aarón y a los levitas. Del pecado sacerdotal Aarón sería responsable, sería responsable de todo descuido al no cumplir con el cuidado santo. Por un deber mayor así también sería la responsabilidad y por ende las consecuencias. Los levitas eran ayudantes de los sacerdotes, pero no podían entrar al tabernáculo en el servicio propio del sacerdocio porque morirían. Al pastor que le llega este mensaje debe considerar el versículo 26 donde se le instruye cómo hacer cuando a los levitas se le llevaban los diezmos. A los levitas no se les dio tierras como a todo Israel. Si ellos eran muchos en alguna ciudad pues tenían derecho a mucho territorio y si eran pocos pues a poco territorio.
Números 35:2 Ahora no era alrededor del tabernáculo donde se establecerían los sacerdotes y levitas como se había hecho en el desierto. Les darían ciudades en los suburbios y lugares de pastos (pero no terrenos de labor). Les dieron ciudades para que pudiesen vivir cerca uno de otros, conversar juntos acerca de la ley y consultarse mutuamente en casos dudosos. Tendrían suficientes pastos para sus ganados Proveyendo el pueblo de esta manera para los levitas cada tribu manifestaría prácticamente su reconocimiento a Dios. Cada tribu podía así disfrutar del beneficio de tener habitando entre ellos a los levitas para que les enseñasen convenientemente sobre el conocimiento de Jehová.
En Deuteronomio 12:19 y 14:27 se nos enseña sobre el deber del pueblo de no desamparar al levita. En Nehemías 13:10 dice, "Encontré asimismo que las porciones para los levitas no les habían sido dadas, y que los levitas y cantores que hacían el servicio habían huido cada uno a su heredad." Las porciones de alimento y sustento para los levitas no les habían sido dadas. El pueblo, quienes tenían que darlo, lo tomaban para ellos. Olvidarse del levita era olvidarse de Dios. Cuando un pueblo quiere pecar se olvida de quién es el que lo puede llevar a Dios. Nadie puede decir que no depende del pastor para que le guie. Tengamos cuidado con esto, un día te faltan las fuerzas y verás que no puedes. El Diablo quiere que tengas el mismo pensamiento de aquel pueblo que se desviaba de Dios y de sus leyes yendo en pos de sus dioses, del Diablo, de lo feo. Cuando alguien se quiere apartar lo primero que hace es no mirar al pastor y salir huyendo. Seamos fieles a los que están puestos por Dios para el sacerdocio y agrademos así a Dios quien es el que los puso para nuestro cuidado y para nuestro bien y el de nuestros hijos e hijas. Amén.
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
Amar Lo Que Dios Escogió
Números 3:6-12
“He aquí, yo he tomado a los levitas de entre los hijos de Israel en lugar de todos los primogénitos, los primeros nacidos entre los hijos de Israel; serán, pues, míos los levitas.”
Dios escogió a Aarón, a sus hijos y a los levitas para servirle en el tabernáculo, y los apartó como suyos. Es fácil pasar por la iglesia y criticar a los que sirven en el ministerio, pero el pueblo que conoce las Escrituras sabe cuál debe ser su aprecio hacia el sacerdocio. Estos son los puntos para la semana.
- La Palabra enseña que el obrero es digno de su salario: el que anuncia el evangelio, que viva del evangelio, y el que es enseñado haga partícipe de toda cosa buena al que lo instruye.
- Dios llamó a Aarón y a sus hijos y mandó hacerles vestiduras sagradas para honra y hermosura. Antes que un tabernáculo había un pueblo que Dios quería guiar por medio de hombres separados para Él.
- Nadie llegaba con manos vacías a la presencia de Dios: se presentaban con ofrendas, diezmos, votos y primicias, y se alegraban delante de Jehová junto al levita, que no tenía parte ni heredad.
- Dios puso orden: el sacerdocio en Aarón y sus hijos, y los levitas delante de ellos para servir. A mayor deber, mayor responsabilidad, y también mayores consecuencias por descuidar lo santo.
- A los levitas se les dieron ciudades para vivir cerca unos de otros, conversar de la ley y consultarse. Cada tribu que los proveía reconocía a Dios y tenía entre ellos quien le enseñara.
- En tiempos de Nehemías no se les dieron sus porciones a los levitas, y huyeron a sus heredades. Olvidarse del levita era olvidarse de Dios; el que se quiere apartar, lo primero que hace es no mirar al pastor.
Esta semana, en vez de criticar a quienes Dios puso para servir en su obra, ora cada día por ellos, uno por uno.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
Los Levitas Cuidan la Tienda
Números 3:6-12
Para leer en voz alta con los niños
“He aquí, yo he tomado a los levitas de entre los hijos de Israel en lugar de todos los primogénitos, los primeros nacidos entre los hijos de Israel; serán, pues, míos los levitas.”
Así lo dice la Biblia. En palabras sencillas: Dios escogió a la familia de Leví para que fueran solamente suyos y le sirvieran. Imagina una gran tienda en el desierto, el tabernáculo, y a los levitas cuidando cada utensilio y ayudando al sacerdote Aarón.
- Dios mandó hacerles a Aarón y a sus hijos una ropa especial, para honra y hermosura. Así todo el pueblo sabía que ellos estaban apartados para servir a Dios.
- Los levitas no recibieron tierras como las demás familias. Por eso el pueblo tenía que sostenerlos con sus ofrendas y sus diezmos.
- Nadie llegaba con las manos vacías a adorar a Dios. Todos llevaban su ofrenda y se alegraban juntos, con sus hijos y con el levita.
- Una vez el pueblo se quedó con la porción de los levitas, y ellos tuvieron que irse cada uno a su campo. Olvidarse de los que sirven a Dios es olvidarse de Dios.
- Es fácil criticar a los que sirven en la iglesia. Pero Dios los escogió para cuidarte a ti y a tu familia, y Él ve cómo los tratas.
- Hoy también hay personas que Dios puso para enseñarte: tu pastora, tus maestros de escuela bíblica, los misioneros. Amar lo que Dios escogió es respetarlos y ayudarlos.
¿Quién te enseña de Dios en la iglesia?
Esta semana, hazle una tarjeta para darle las gracias.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
