Lot fue acompañado por su esposa y dos hijas cuando fueron sacados de Sodoma por medio de ángeles (Génesis 19:16). Los ángeles les habían advertido que no miraran hacia atrás cuando escaparan de la pecadora ciudad. Génesis 19:17 "Y cuando los hubieron llevado fuera, dijeron: Escapa por tu vida; no mires tras ti, ni pares en toda esta llanura; escapa al monte, no sea que perezcas." Pero, en el versículo 26 leemos que la mujer de Lot desobedeció el mandato y miró atrás hacia Sodoma a espaldas de Lot. Si fue por una curiosidad irresistible o por perturbación de sus sentidos o si estaba por volver para salvar algo, la esposa de Lot se detuvo y mientras así desobedecía el consejo final del ángel de no mirar para atrás ni parar en todo la llanura, el torrente de lava líquida la envolvió de suerte que ella vino a ser víctima de su exclusiva suprema indolencia o de su osadía temeraria. Alguien temerario es uno que es imprudente, arrojado, muy atrevido, es el que hace cosas o las piensa sin ninguna razón ni fundamento.
En Lucas 17:32 Jesús nos deja dicho a los que le seguimos que nos acordemos de la mujer de Lot. En aquellos momentos, Jesús le estaba hablando a sus discípulos de los días malos que vendrían para el pueblo suyo al final de los tiempos. Advierte al pueblo de Dios que lo dejen todo y huyan al monte para escapar de la persecución que vendrá. El problema está cuando a uno le cuesta mucho dejarlo todo y huir del mundo de maldad del que fue sacado. Ahí está el gran problema, apegarse al mundo. Se cae en la trampa de los deseos y se es preso de la perversa carne que arrastra y saca a la persona del camino del Señor. Así que el Señor hablaba de esto comparándolo con lo que le había pasado a la esposa de Lot. A aquella mujer le preocupó más lo que poseía en Sodoma que obedecer el mandato del ángel enviado por Dios.
¡Cuántas cosas hay que apasionan y por las cuales se desobedece al mandato de Dios! Lucas 17: 26-29 "Como fue en los días de Noé, así también será en los días del Hijo del Hombre. Comían, bebían, se casaban y se daban en casamiento, hasta el día en que entró Noé en el arca, y vino el diluvio y los destruyó a todos. Asimismo como sucedió en los días de Lot; comían, bebían, compraban, vendían, plantaban, edificaban; mas el día en que Lot salió de Sodoma, llovió del cielo fuego y azufre, y los destruyó a todos." No volvamos a mirar a donde Dios nos sacó por sus grandes misericordias. Por esto la esposa de Lot cayó bajo el juicio de Dios. Desobedecer acarrea el mal, el obedecer es para bien de uno. Aquellas ciudades de Sodoma y Gomorra eran pecadoras en extremo, eran ciudades para condenar; no había nada que desear de ellas. Pero, al hombre se le hace costumbre vivir en el pecado aun cuando sabe que a Dios le desagrada tanto.
En Deuteronomio 11: 26-28 vemos que Dios le presenta al pueblo de Israel dos alternativas de vida, la bendición si obedecen sus mandamientos o la maldición si no los obedecen. Todo está en la atención que pongamos al escuchar los mandamientos del Señor. Delante de uno está la bendición y la maldición. Uno escoge; si es sabio atiende, presta atención y hace, pues allí es donde está el bien para uno. Al no oír los mandamientos de Dios, que es lo que muchos hacen, se apartan del camino de vida para irse en pos de aquello que les llena, y eso no es Dios. Muchos no quieren servirle y no quieren congregarse en la casa de Dios. Por eso les vendrá la maldición.
En I Samuel 12: 14,15 vemos que el pueblo de Israel quiso tener rey así como lo tenían los demás pueblos. A ellos Dios también les advirtió de la bendición de la obediencia y del mal que les vendría por la desobediencia. No era lo que Dios quería que tuvieran rey sobre ellos. El hombre en la tierra no quiere escuchar la voz de Dios. Prefirieron escuchar a un hombre que a Dios. Sabemos que a nadie le gusta escuchar lo que otro tiene para decirle. La rebeldía se hace manifiesta cuando se cierran los oídos a Dios. Ese coraje, el odio a aquello que se debe amar, esa maldad la produce la rebeldía. La rebeldía es oponerse, levantarse contra la autoridad o el orden establecido. El rebelde es un desobediente. 1 Samuel 12: 15 "Mas si no oyereis la voz de Jehová, y si fuereis rebeldes a las palabras de Jehová, la mano de Jehová estará contra vosotros."
La esposa de Lot no escuchó la voz de los ángeles; fue rebelde aún cual haya sido su deseo o motivo de mirar atrás al lugar de donde Dios la estaba librando. Por eso Dios estuvo en contra de ella. Dios le había dado un mandamiento muy claro: "…no mires tras ti ni pares en toda esta llanura…" Por eso, cayó maldición sobre ella. 2 Tesalonicenses. 1:7-9 "…cuando se manifieste el Señor Jesús desde el cielo con los ángeles de su poder, en llama de fuego, para dar retribución a los que no conocieron a Dios, NI OBEDECEN AL EVANGELIO DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO;" Estos son los que escuchan el evangelio y lo rechazan por no obedecerlo. El evangelio no es simplemente una declaración de hechos para creer, sino que es una persona a la que hay que obedecer, Cristo. La obediencia se la debemos a esa persona. En llama de fuego vendrá para dar su pago a los que no quisieron conocer a Dios ni obedecer lo enseñado por Jesús.
En Hebreos 2:1-3 podemos ver claro lo que sucede con los que no escuchan y son desobedientes; no podrán escapar del gran castigo. ¿Cómo escaparemos nosotros si descuidamos una salvación tan grande? ¿Has pensado que en tus descuidos puedas perder la salvación? Si los que quebrantaban la ley en la antigüedad eran castigados, ¿cuál será la suerte de los que ahora descuidan el evangelio? La ley decía a los hombres lo que debían hacer para Dios, el evangelio les dice a los hombres lo que Dios ha hecho para ellos. Por la ley es el conocimiento del pecado; por el evangelio es el conocimiento de la salvación. Descuidar una salvación tan grande es más grave que transgredir la ley. El evangelio con sus mandamientos fue traído directamente por el mismo Señor Jesús. Y no quedó ahí; fue confirmado por los primitivos cristianos, por los apóstoles y por muchos otros que oyeron y obedecieron al Salvador. Desde entonces ha sido predicado y enseñado a todos. El castigo será mayor por la desobediencia a lo mandado por Jesús. El que busque huir y desobedecer sabrá lo que le espera, peor que a la mujer de Lot. Cuidemos lo que tenemos, lo que hemos recibido y seamos valientes como para seguir adelante en obediencia y sin mirar atrás. Amén.
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
