Mega Zoé
Estudio #0726Iglesia en las casas

Nuestro Alimento Debe Ser Sobrenatural

Nuestro Alimento Debe Ser Sobrenatural enseña a buscar la bendición de Dios y cuidar la vida del hogar delante de Dios.

Antiguo Testamento1 Reyes6 min lectura

Los cuervos, aves tan impuras y voraces siempre han parecido ser tan extrañas, pero los que vemos y participamos de los milagros de Dios sabemos que Dios es poderoso para hacer milagros usando un cuervo, porque el asunto no es el cuervo, sino Dios. El cuervo es un ave que siempre busca una presa para comerla, en este caso la carne que llevaban en el pico para Elías también se la podían haber comido. Pero, Dios le quita el hambre y el olfato para que no lo hicieran y así le llevaran la carne al profeta. Ahora Elías debía comerse la comida que Dios le enviaba. Había una necesidad en el profeta y Dios se la estaba supliendo. Era por la mano de Dios que ahora estaba comiendo.

Los cuervos se alimentan de insectos, de gusanos y de carroña (carne descompuesta de otros animales muertos); no obstante aquellos cuervos le traen a Elías comida sana y abundante. Se dice que los cuervos aún descuidan a sus propios polluelos sin darles de comer, pero Dios quiso que esos animales que descuidan lo de ellos, fielmente alimentasen al profeta. De hecho, sabemos que los mismos cuervos son alimentados por Dios. Job 38:41 "¿Quién prepara al cuervo su alimento cuando sus polluelos claman a Dios y andan errantes por falta de comida?" Entonces, preguntémonos nosotros, ¿seremos menos que el cuervo, que Dios nos dejaría a un lado sin tener cuidado de nosotros?

Así que los cuervos alimentaron a Elías. Se le terminó a Elías la bebida del arroyo, que era algo NATURAL. Así que al profeta le faltó lo natural, el agua antes que el alimento, que fue algo SOBRENATURAL. Se cree que fue después de un año que se secó el arroyo, con lo que se ponía de manifiesto la falta de lluvia que había. De aquí vemos que los poderes de la naturaleza son limitados, pero nunca son nada limitados los poderes del AUTOR de la naturaleza. Es la fe lo que movía a Elías. La falta de fe trae la duda, las quejas, el lamento, la murmuración y las mentiras. ¡Huyamos de eso! ¡Buena y para bendición es la fe! Para donde Dios mandara a Elías él iba; no le preocupaba a donde ir porque no estaba atado ni amarrado absolutamente a nada sino a Dios. Sus pies no estaban atados aquí en la tierra a nada ni a nadie, por tal razón Dios sabía que Elías le pertenecía y que Él con su poder sería el que siempre lo cuidaría. Dios podía mandarlo al río Jordán, pues éste aún no se había secado por la sequía. Pero, Dios dispone de toda su gran variedad de medios para sostener a los suyos. Dios no está atado a ninguno en particular. Así que el Jordán no vería a Elías ir hacia él porque los arroyos se habían secado, sino que Dios lo enviaría a Sarepta, una ciudad de Sidón para Él dejar ver su poder en el hombre a quien había llamado.

Ahora Elías estaba lejos, en la costa oeste de Palestina. Sarepta era una ciudad pagana. Dios lo llevó a casa de una viuda muy pobre. Parece algo imposible para entenderlo, algunos pensarían que eso era un abuso departe de Elías. El agua, igual que en Israel también faltaba allí. No había harina, no había alimento; el alimento escaseaba pues la lluvia no caía. Dios escogió a una persona extremadamente pobre y necesitada para cuidar del profeta, una pobre viuda desolada. Alguien que no tenía apoyo absolutamente de nadie. ES COSTUMBRE DE Dios Y MUY EFICAZ PARA SU GLORIA ECHAR MANO DE LO DÉBIL. Primero, usó los cuervos, ahora se valía de una viuda pobre y tan escasa como los hijos de los cuervos que no tenían alimento. Esa pobre viuda solo tenía un puñado de harina para comer; esa era su condición. Y un poco de aceite para ella y para su hijo; nada más. ASÍ QUE NO FUE ESCOGIDA POR LO QUE TENÍA, GANABA O POSEÍA SINO POR LO ESCASA QUE ESTABA, PERO HABÍA EN ELLA OBEDIENCIA Y TEMOR. Mujer mansa; aquella mujer iba a ser pagada muy bien por el profeta. Mateo 10:41. "El que recibe a un profeta por cuanto es profeta, recompensa de profeta recibirá; y el que recibe a un justo por cuanto es justo, recompensa de justo recibirá."

Ella no sabía esto que Jesús dijo, pero tú y yo si lo sabemos; si no lo hacemos, no pasará nada, solo que no se tendrá el pago del profeta. Ella era humilde, laboriosa, estaba recogiendo leña; Elías le pide agua en un vaso para beber y ella sin preguntar, pues él era un extranjero para ella, de inmediato se fue a buscarlo. ¿Que significaba Jehová para una mujer de Sidón? No sé, pero si sé que Dios lo había hecho para bendecirla a ella. Lucas 4:25, 26 "Y en verdad os digo que muchas viudas había en Israel en los días de Elías, cuando el cielo fue cerrado por tres años y seis meses, y hubo una gran hambre en toda la tierra; pero a ninguna de ellas fue enviado Elías, sino a una mujer viuda en Sarepta de Sidón." Aquella mujer sí iba a recibir a Elías; lo más posible era que todas las otras viudas que había en Israel estaban endurecidas igual que lo estaba el pueblo. Esta mujer de Sidón aceptó a Elías como profeta. Aceptar implica no endurecer el corazón, viene la obediencia y así empezó a derramarse la bendición para aquella pobre viuda. No se puede prosperar si no hay esta obediencia. Conforme ella sacaba los recipientes para echar el aceite y la harina tanto más su fe iba añadiendo al poder divino. Nunca aumentó tanto el grano de trigo o la oliva en su crecimiento natural como aumentaron aquí en su consumo.

2 Corintios 9:10 "Y el que da semilla al que siembra, y pan al que come, proveerá y multiplicará vuestra sementera, y aumentará los frutos de vuestra justicia." (Sementera= hecho y resultado de sembrar, tierra sembrada) En el curso común de la providencia divina este caso es un ejemplo del poder y de la bondad de Dios que no debe ser pasado por alto. La harina y el aceite se multiplicaban no al ser almacenados sino al ser usados. Este alimento era lo que sostenía a Elías. Su alimento cotidiano seguía siendo milagroso. Pan y aceite ahora y antes carne, pan milagrosamente las dos veces. Ése fue el sustento del profeta, pero también la bendición del profeta (Mateo 10:41) fue para ella y su hijo, quienes fueron sustentados. Participemos de las bendiciones y milagros de Dios siendo hombres y mujeres de fe como aquella viuda, un pueblo fiel y creyente en las promesas y en los siervos de Dios, obedientes y hospedadores. Amén.

Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz