Mega Zoé
Estudio #0752Iglesia en las casas

Hagamos Memoria De Dios

Hagamos Memoria De Dios enseña a perseverar en la oración y cuidar la vida del hogar delante de Dios.

Antiguo TestamentoIsaías4 min lectura

El nombre de Dios nos sirva de continuo memorial o recordatorio para estímulo en nuestro fiel desempeño de nuestras obligaciones y para gran consuelo en medio de nuestras aflicciones. Aquí en este pasaje bíblico el profeta Isaías tenía una mezcla de oración y expresión de confianza. Esa confianza que en muchos momentos nos quiere dejar y que si nos abandona se nos van las fuerzas y desmayamos. El profeta, como parte del pueblo fiel de Dios, expresa su confianza inconmovible en Jehová y su deseo de que Dios siga manifestándose a ellos de forma benévola. Ese deseo se agudiza en la noche, es decir en medio de la aflicción y de la perplejidad. Nombre y memorial, esa es la manifestación de Dios según es experimentada por el hombre y recordada de generación en generación.

Nuestro deber es el de esperar a Dios. Nehemías 4:14 "Después miré, y me levanté y dije a los nobles y a los oficiales, y al resto del pueblo: No temáis delante de ellos; ACORDAOS DEL SEÑOR, GRANDE Y TEMIBLE, y pelead por vuestros hermanos, por vuestros hijos y por vuestras hijas, por vuestras mujeres y por vuestras casas." Es no temer en medio de lo que vemos. Nunca se nos olvide EL NOMBRE DE Dios. Cuando no hacemos memoria de todo lo que Él ha hecho viene la falta de fe, la pérdida del entusiasmo, se pierden las fuerzas, las esperanzas y hay una continua queja en nuestras bocas. Es un ejercicio para que nuestra memoria esté ejercitada en el poderoso nombre de Dios. Decía Nehemías al pueblo: "No temáis delante de ellos" Portaos valientemente y tened en cuenta a Aquel con quien a favor ¡lucháis! ¡Acordaos del Señor grande y temible!

Se piensa y se llega a creer que nuestros enemigos son grandes y de temer, pero ¿qué son en comparación de nuestro Dios, especialmente cuando se oponen a Él? El Señor es grande sobre todos ellos para dominarlos y terrible contra todos ellos cuando El venga a pedirles cuenta. ¿Por quién lucháis? ¿Por vuestros hermanos, por vuestros hijos y por vuestras hijas, por vuestras mujeres y por vuestras casas? ¡Debes pensar que eres más que vencedor! Romanos 8:37 "Antes, en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó." No luchas por una sola cosa, es ¡por mucho que se lucha! Que el nombre de Dios esté y haya memoria de todo lo que Dios ha hecho a favor de uno día tras día. Él nunca se olvida de uno y en su memoria estamos desde la eternidad hasta la eternidad.

Veamos como ejemplo el caso de Jonás. Jonás 2:7 Jonás estaba enterrado en el vientre de la ballena. Era un pez gigantesco que lo podía comer, destrozarlo. Jonás era presa justa para el gran pez. Pero, era Jehová el que había tenido el pez preparado para Jonás. Un pez como aquel no obedece a los hombres, pero Dios lo llevaba con su poderosa mano. Cuando el alma de Jonás desfallecía en él, hizo memoria de Jehová quien lo había llamado y cuidado por años. Reflexionó y entendió que él era profeta y que Dios le hablaba. Tenía que pasar por aquello y desfallecer para que él muriera a su yo, entonces moría a todas sus opiniones y a la forma de él ver como había que hacer las cosas. Era necesario que en Jonás hubiese silencio, entonces Dios iba a ser el grande en medio de aquel gran pez. Y Dios escuchó su oración, esa oración llegó a Su santo templo, llegó al cielo. Jonás había reconocido la mano de Dios en la tormenta, dijo: "…yo sé que por mi causa ha venido esta gran tempestad sobre vosotros…" (Jonás 1:12) Sabía Jonás que a Dios se debía. Aun estando Jonás mal en su gran desobediencia Dios no lo iba a abandonar. Sabía Jonás que estaba en un lugar que jamás pensó él ni nadie que se pudiera estar ahí con conciencia. Allí lo que había para Jonás era una muerte segura, pero allí mismo Dios le conservaba la vida.

Así es cuando Dios escoge, no se puede uno olvidar de Dios y de su poder, no se puede perder memoria de que somos hijos desde la eternidad. Jonás cantó en el pez porque sabía que Dios lo seguía donde él estuviere; así confió en Dios y no se olvidó del nombre de Dios y ¡salió triunfante! ¡Glorifícalo, santifícalo, llega donde está Su trono! No te encierres en el pez sin hacer nada, ¡HAS MEMORIA DE SU NOMBRE! Amén.

Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz