Este hombre era un escogido del Cielo para guiarlo Dios en todo su caminar. Cornelio era un centurión, un oficial del ejército romano quien estaba a cargo de unos 100 soldados (de ahí viene la palabra centurión). Aún más notable que su importancia como militar de alto rango era su piedad. A pesar de no ser judío sino un gentil Cornelio era un hombre piadoso, reverente para con Dios y que hacía muchas limosnas al empobrecido pueblo judío. Este hombre abnegado oraba a Dios continuamente. Cornelio creía en el Dios del judaísmo pues aún no había oído la predicación del evangelio, así que todavía no había dado ningún paso para convertirse a Cristo. Pero, aunque no había encontrado ni recibido a Jesús en su caminar, Jesús sí lo había encontrado a él y lo preparaba para su conversión. Con la visión que tuvo Dios lo quiso alcanzar y acomodarlo en el servicio que era necesario que él hiciera. Él era alguien de mucho bien y con un corazón grande, pero aquello que es perfecto todavía no lo había llevado a su vida, al Salvador.
Algunos discuten si Cornelio era salvo antes o después de esta visión y experiencia, pero ahora lo que debemos nosotros saber es como es que Dios toma las vidas y como va obrando en su ser para que lo conozcan a Él en toda su esencia, no en algunas áreas solamente. Dios quería que Pedro le enseñase a este hombre lo que había aprendido directamente del mismo Jesús. Cornelio es para nosotros un ejemplo de un hombre que vivía conforme a una medida de luz que Dios le había dado. Aunque esa luz no era suficiente para salvarle Dios se aseguró que recibiese la luz adicional del evangelio. Antes de la visita de Pedro Cornelio no tenía la certidumbre de la salvación, pero sí sentía una identificación con los que adoraban al verdadero Dios.
Por eso, vemos que un buen día como a las tres de la tarde Cornelio tuvo una clara visión en la que un ángel de Dios se le apareció llamándole por su nombre. Sabemos que él era un gentil desconocedor de los ángeles; eran los judíos quienes eran conocedores del ministerio de los ángeles y por eso Cornelio confundió al ángel por el mismo Señor. El ángel se dirigió a él con palabras tranquilizadoras acerca del aprecio que Dios le tenía por sus oraciones y limosnas y luego le dijo que enviase a buscar al apóstol Pedro que se encontraba en Jope. Allí en Jope estaba Pedro alojándose en casa de un cierto Simón curtidor, junto al mar. Obedeciendo en el acto a lo dicho por el ángel el centurión envió a dos de sus criados y a un militar, que era también temeroso de Dios, a buscar a Pedro.
En Jope ya Dios estaba trabajando con Pedro para que ayudara a Cornelio a que conociera al Señor en espíritu y en verdad. Cerca del mediodía Pedro subió a la azotea de la casa del tal Simón para orar. La oración es esa conversación con Dios, es cuando Dios también conversa con el hombre en la tierra, es el cielo y la tierra en comunicación. Tal vez Pedro hubiese querido comer algo, pero la comida todavía no estaba lista. Su hambre naturalmente resultó en una adecuada preparación para lo que le iba a venir. En un éxtasis que le sobrevino vio un gran lienzo que descendía hacia él conteniendo todo tipo de animales cuadrúpedos y reptiles y oía a Dios que le decía que matara de ellos y comiera. Pedro se acordó de la ley de Moisés y dice: "De ningún modo Señor." Ahora venía la enseñanza sobre lo que era inmundo para el entender de Pedro. Lo importante era lo que el Espíritu Santo quería dejarle ver y entender sobre la inclusión y salvación de los gentiles. Dirigido por el Espíritu Santo bajó el apóstol de los altos de la casa donde estaba para ver a los tres hombres que lo buscaban. Pedro les siguió y fue a visitar a Cornelio tal como le fue indicado por el Espíritu. Y esto era lo que Dios quería; ese es el mover del Espíritu para guiar y juntar a estos hombres para hacer cumplir su plan perfecto y maravilloso.
El Espíritu Santo es el que a través de Pedro le revela a Cornelio todas las cosas que debía saber del evangelio y lo llena. Cornelio conoce al Señor y junto con él todos sus amados, familiares y amigos. (Vers. 44-48) Recibieron el perdón de sus pecados (43). Entonces todos ellos recibieron las lenguas magnificando a Dios. Esto era testimonio, para todos los que los vieron, de que Cornelio y toda su casa habían ciertamente recibido al Espíritu Santo. Allí se decide que todos en la casa de Cornelio se bautizaran en las aguas ante los ojos atónitos de los judíos que estaban con Pedro. Aquellos gentiles habían oído la palabra y creyeron, recibieron al Espíritu Santo y entonces fueron bautizados. ¡Cuán maravilloso el plan de Dios para la salvación, tanto de judíos como de gentiles!
Antes, Cornelio era conocido por Dios, pero ahora es alcanzado para que sea ¡HIJO! Ahora Cornelio podía saber con exactitud lo que le era necesario conocer y experimentar para su plenitud. Así es como Dios trabaja con las vidas. Seamos también nosotros dóciles al Espíritu Santo. ¡Gloria damos a Dios por su amor y misericordia! Amén.
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
Lo Que Es Necesario Que Hagas Para Lo Que Dios Tiene Para Ti
Hechos 10:1-20
“Este posa en casa de cierto Simón curtidor, que tiene su casa junto al mar; él te dirá lo que es necesario que hagas.”
Cornelio era piadoso, oraba siempre y daba muchas limosnas, pero todavía no había llegado a su vida lo perfecto: el Salvador. Aunque él no había encontrado a Jesús, Jesús sí lo había encontrado a él, y Dios movió cielo y tierra para darle la luz que le faltaba. Estos son los puntos para la semana.
- Cornelio era un centurión romano, un gentil, y aun así era reverente, oraba a Dios continuamente y ayudaba al pueblo pobre. Tenía un corazón grande, pero todavía no conocía al Salvador.
- Cornelio vivía conforme a una medida de luz que Dios le había dado. Esa luz no bastaba para salvarle, y Dios se aseguró de que recibiera la luz adicional del evangelio.
- El ángel le dijo que sus oraciones y limosnas habían subido para memoria delante de Dios, y le mandó buscar a Pedro. Cornelio obedeció en el acto y envió a sus hombres a Jope.
- Mientras tanto, Dios trabajaba con Pedro en la azotea. La oración es el cielo y la tierra en comunicación: allí Dios le enseñó con el lienzo que no llamara común lo que Él limpió.
- Pedro dijo «Señor, no», acordándose de la ley, pero el Espíritu Santo le mostró la salvación de los gentiles. Bajó, no dudó y fue con los hombres, porque el Espíritu los había enviado.
- Por medio de Pedro, Cornelio y toda su casa oyeron la palabra, creyeron, recibieron el perdón de sus pecados y el Espíritu Santo, hablaron en lenguas y fueron bautizados en las aguas.
- Antes Cornelio era conocido por Dios; ahora fue alcanzado para ser hijo. Así trabaja Dios con las vidas: para que lo conozcan en toda su esencia, no en algunas áreas solamente.
Sé dócil al Espíritu Santo como Pedro y Cornelio: cuando Él te indique algo, obedece en el acto, sin discutir ni dudar.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
Un Lienzo Bajando del Cielo
Hechos 10:1-20
Para leer en voz alta con los niños
“Este posa en casa de cierto Simón curtidor, que tiene su casa junto al mar; él te dirá lo que es necesario que hagas.”
Así lo dice la Biblia. En palabras sencillas: el ángel le dijo a Cornelio dónde encontrar a Pedro, que le iba a enseñar lo que necesitaba hacer. Mientras tanto, Pedro oraba en un techo y vio un lienzo enorme bajar del cielo, lleno de animales.
- Cornelio era un soldado importante que oraba siempre y ayudaba a los pobres. Era bueno, pero todavía no conocía a Jesús. Ser bueno no es lo mismo que conocer al Salvador.
- Un ángel lo visitó y le dijo que Dios había visto sus oraciones. Cornelio obedeció enseguida y mandó a buscar a Pedro. No lo dejó para después.
- Pedro subió al techo a orar. Orar es hablar con Dios, y Dios también nos habla. Allí Dios le enseñó, con el lienzo, que Él quiere salvar a gente de todos los pueblos.
- Al principio Pedro dijo: «Señor, no». Pero el Espíritu Santo le dijo que bajara y fuera sin dudar. Cuando Dios te habla, no se discute: se obedece.
- Pedro le habló de Jesús a Cornelio, y toda su familia creyó, recibió el Espíritu Santo y se bautizó. Dios no se olvidó de ninguno en esa casa.
¿Qué te pide Dios que hagas y a veces dejas para después?
Esta semana, cuando papá o mamá te pidan algo, obedece enseguida, como Cornelio.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
