"Y Jehová dijo a Moisés y a Aarón: Por cuanto NO CREÍSTEIS EN MÍ PARA SANTIFICARME…no meteréis esta congregación en la tierra que les he dado." Al no creerle a Dios, no se le puede dar honra. ¡No se le pone en alto al Dios que hace todo por uno! El hecho de que Moisés hirió (golpeó) dos veces la roca (Números 20:11 "Entonces alzó Moisés su mano y golpeó la peña con su vara dos veces...") reveló una duda, una duda no del poder de Dios para hacer brotar agua de la peña, sino duda de la voluntad de Dios para satisfacer a un pueblo tan rebelde. La fuerte exclamación de Moisés parece haber emanado de un espíritu de incredulidad (Números 20:10 ¡Oíd ahora, rebeldes! ¿Os hemos de hacer salir aguas de esta peña?) Estas circunstancias indican la influencia de la incredulidad, la cual los condujo a un castigo tan severo. ¡Honremos a Dios siempre!
Moisés era un hombre manso. Sin embargo, no hizo como debía en el ardor y en el sofocón de la intensa lucha que llevaba en su gran carrera. Por eso, ¡hay que cuidarse! ¡HAY QUE DARLE A Dios HONRA SIEMPRE Y EN TODO! Sabemos que se pasan problemas en el matrimonio, con los hijos, con los hermanos, en el trabajo del Señor, pero cuidémonos de no dejar de honrar al Señor en medio de cada una de estas circunstancias o luchas, no importando cuán difícil sean éstas. Quedó registrada en la Biblia esta triste escena de Moisés y Aarón para que hoy día nosotros nos cuidemos de nuestra reacción ante las situaciones difíciles y los problemas. Los humanos somos muchas veces severos, ásperos y groseros. Y si fuéramos honestos y sinceros nos examinaríamos para ver lo que hay bien adentro de nuestros corazones. ¡Mi amado hermano, cuan fácil nos puede visitar la incredulidad y no honrar a Dios! Y lo peor, luego nos desquitamos con Él. ¡Honremos a Dios en todo tiempo!
"Dad a Jehová la gloria debida a su nombre…" Salmos 29:2 El ser humano se resiste a glorificar a Dios y especialmente, lo hacen muy mal aquellos creyentes que deben darle honor por todo el bien, por el cuidado y el buen trato de Dios con sus vidas. Honor es un HOMENAJE que se le da a Dios. La razón de darle honra es porque Dios siempre sale a favor de uno. Cuando Dios no nos da lo que queremos ni lo que pretendemos debemos examinarnos para ver lo que en verdad hay en nosotros. Si no le damos honor al Dios Poderoso es que no creemos, quien hace en el humilde es Él. LA HUMILDAD es, precisamente, de lo que se carece. La incredulidad, la desconfianza, las quejas y las murmuraciones le roban a Dios su debido honor. Creámosle a Dios, honrémosle con nuestra fe y obediencia.
Un cristiano sincero tiene como objetivo glorificar a Dios, exaltar a Dios y elevar a Dios al exclusivo y máximo sitial que le pertenece en este mundo. El que pone la gloria de Dios como su meta principal hallará que ésta, su meta principal, gradualmente socavará todas las otras metas en su vida y verá que ellas son inferiores. Allí donde la gloria de Dios es tenida como el fin u objetivo más elevado todos los demás objetivos en la vida se mantendrán siempre por debajo. Exaltemos y honremos al que nos llamó.
"Bendeciré a Jehová en todo tiempo…" Salmos 34:1 El bendecir al Señor es siempre oportuno. El mártir Bradford, hablándole a la cruel reina Mary, en cuyo poder se hallaba su vida, le dijo: "Si la reina se complace en soltarme SE LO AGRADECERÉ; si me encarcela SE LO AGRADECERÉ; si me quema SE LO AGRADECERÉ." Esto dijo un alma creyente, es como si hubiera dicho: "Hágame Dios lo que me haga, estaré agradecido." ¿Pensarás tú igual con todo lo que vives? ¿O eres de los que con rabia azota la roca con la vara sin temer que a la vara se le puedan caer las almendras? La vara de Aarón floreció y le salieron las almendras milagrosamente porque la vara no tenía vida; la vida se la dio ¡el Dios Todopoderoso! ¡Honremos a Dios cuidando lo que con su poder y milagros nos ha dado!
Apocalipsis 19:7 "Gocémonos y alegrémonos Y DÉMOSLE GLORIA; porque han llegado las bodas del Cordero y su esposa se ha preparado." ¡Démosle gloria! Es como si la multitud de los redimidos lanzaran un grito de alabanza porque la promesa de Cristo sobre sus perseguidores se había cumplido. ¡Llegan las bodas del Cordero y su novia! Esa escena representa la unión final entre Jesucristo y su Iglesia. El simbolismo del matrimonio expresa la íntima comunión de Cristo con la comunidad de creyentes que Él ha comprado con su propia sangre. Se le da alabanzas al Todopoderoso, al que controla todas las cosas. El Todopoderoso es un título de Dios. También aquí en el Apocalipsis se habla de la derrota de la Bestia, del aprisionamiento de Satanás, del Reino Milenial, de la liberación de Satanás al final del Milenio y de su última derrota y luego del Juicio Final. Se habla de la perfecta unión con el Señor en su santidad, gozo, gloria y reino. ¡La esposa se ha preparado! ¡Démosle gloria! ¡Eso le toca a la novia: darle al Esposo gloria y honra! Lo hace creyéndole, obedeciéndole siempre para estar con Él por la eternidad. ¿Le das tú honra a Dios siempre? ¿En los buenos momentos y en las dificultades? ¡Honrémosle siempre! Amén.
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
Darle Honra A Dios
Números 20:12
“Y Jehová dijo a Moisés y a Aarón: Por cuanto no creísteis en mí, para santificarme delante de los hijos de Israel, por tanto, no meteréis esta congregación en la tierra que les he dado.”
Moisés golpeó la peña dos veces y gritó «¡Oíd ahora, rebeldes!», y Dios le dijo que, por no creerle para santificarlo delante del pueblo, no entraría con ellos a la tierra. El que no le cree a Dios no le puede dar honra. Estos son los puntos para la semana.
- Golpear la peña dos veces no reveló duda del poder de Dios para sacar agua, sino de su voluntad de saciar a un pueblo tan rebelde. Esa incredulidad los condujo a un castigo tan severo.
- Moisés era manso, pero en el sofocón de la lucha no hizo como debía. Quedó escrito para que nos cuidemos de cómo reaccionamos en el matrimonio, con los hijos y en el trabajo del Señor.
- La honra es un homenaje a Dios, porque Él siempre sale a favor de uno. La incredulidad, la desconfianza, las quejas y las murmuraciones le roban a Dios su debido honor.
- El que pone la gloria de Dios como su meta principal verá que todas las demás metas de su vida quedan siempre por debajo. Exaltemos y honremos al que nos llamó.
- Un mártir le dijo a la reina que tenía su vida en sus manos: si me suelta, se lo agradeceré; si me encarcela o me quema, también. Bendecir al Señor es siempre oportuno.
- ¿Eres de los que azotan la roca con rabia, sin temer que a la vara se le caigan las almendras? La vida de la vara de Aarón vino de Dios: honrémosle cuidando lo que nos ha dado.
- ¡Démosle gloria, que han llegado las bodas del Cordero y su esposa se ha preparado! A la novia le toca honrar al Esposo creyéndole y obedeciéndole, en lo bueno y en la dificultad.
Cuando esta semana te llegue un problema, antes de reaccionar detente y dale gracias a Dios en voz alta; que tu primera respuesta sea honrarlo.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
La Roca Golpeada Dos Veces
Números 20:12
Para leer en voz alta con los niños
“Y Jehová dijo a Moisés y a Aarón: Por cuanto no creísteis en mí, para santificarme delante de los hijos de Israel, por tanto, no meteréis esta congregación en la tierra que les he dado.”
Así lo dice la Biblia. En palabras sencillas: Dios le dijo a Moisés que, por no creerle ni honrarlo delante del pueblo, no entraría a la tierra prometida. Moisés estaba enojado y golpeó la roca dos veces con su vara, en vez de hacerlo como Dios quería.
- El pueblo tenía sed y se quejaba. Moisés perdió la paciencia, les gritó «¡rebeldes!» y le pegó a la roca con coraje.
- Dios sí sacó agua, porque Dios es bueno. Pero Moisés no le dio la honra a Dios, y eso tuvo una consecuencia muy seria: no pudo entrar a la tierra.
- Honrar a Dios es ponerlo en alto y darle las gracias, porque Él siempre nos ayuda. Las quejas y las murmuraciones le quitan la honra a Dios.
- Moisés era un hombre manso, y aun así se enojó. Por eso hay que cuidarse cuando las cosas se ponen difíciles, en casa o en la escuela.
- Un hombre que amaba a Dios dijo una vez: pase lo que pase, le daré gracias. Tú también puedes dar gracias en los días buenos y en los difíciles.
- Lo que Dios te da, como tu familia y tus cosas, cuídalo. Así también le das honra al Dios que te lo regaló.
¿Qué haces tú cuando algo te da coraje?
Esta semana, cuando te enojes, respira y di «gracias, Dios» antes de hablar.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
