Moisés sabía muy bien que él y el pueblo de Israel que tenían el Arca y la gloria de Dios que estaba en medio de ellos. Pero, dos de las tribus de Israel, Rubén y Gad que eran parte de aquella expedición, pidieron establecerse aparte y quedarse a vivir al lado este del Jordán. El propósito de andar con el Arca era que durante todo el trayecto fueran bendecidos con la presencia de Dios, que la gloria de Dios estuviera siempre en medio del pueblo. Fue por esta razón que a Moisés le desagradó mucho aquella petición, pues aquel reclamo significaba despreciar las solemnes seguridades ofrecidas por Dios en el camino a la Tierra Prometida. Números 32:16-18 "Entonces ellos vinieron a Moisés y dijeron: Edificaremos aquí majadas para nuestro ganado, y ciudades para nuestros niños; y nosotros nos armaremos e iremos con diligencia delante de los hijos de Israel hasta que los metamos en su lugar; y nuestros niños quedarán en ciudades fortificadas a causa de los moradores del país. No volveremos a nuestras casas hasta que los hijos de Israel posean cada uno su heredad." Pero una sospecha secreta de que ellos no cumplirían con aquella promesa parece haber quedado en la mente de Moisés, pues éste continuaba hablándoles en un tono de reproche, de amonestación y de amenaza y concluyó advirtiéndoles que en caso de que faltaran en cumplir su promesa los juicios de un Dios ofendido caerían sobre ellos. Números 32:23 "Más si así no lo hacéis, he aquí habréis pecado ante Jehová; y sabed que vuestro pecado os alcanzará." La forma de Moisés actuar ayudó a que fueran traídos a un mejor estado de sus mentes. Números 32:25 "Y hablaron los hijos de Gad y los hijos de Rubén a Moisés, diciendo: Tus siervos harán como mi señor ha mandado."
Había allí un cuadro de maldad. Ante Dios, nunca ningún mal justifica los medios. Se dan razones para hacer el mal y hasta se defiende. Yo, la Pastora, lucho contra el mal: no soy amiga del mal. (Job 20:27 "Los cielos descubrirán su iniquidad y la tierra se levantará contra él (el impío).") El cielo y la tierra conspirarán contra el impío y sus posesiones desaparecerán. Esta es la suerte que Dios reserva para el impío. Entendamos lo vano de ganar para esta tierra. Las riquezas se acumulan pero pronto desaparecerán sin dejar rastro. Hay un aliento de fuerza y vigor en el hombre, pero al fin y al cabo se regresa al polvo. El pecado siempre es expuesto a la luz y los cielos y la tierra se vuelven contra él.
Proverbios 26:26 "Aunque su odio se cubra con disimulo su maldad será descubierta en la congregación." El odio se encubre con disimulo. El amor se deja y llega el odio. Hay que medir lo que se siente por los otros. Los labios que arden al hablar aparentan amar, pretenden amar y esconden un corazón repleto de odio. El que odia intenta esconder su enemistad con palabras bonitas al mismo tiempo que en su interior maquina engaño. Aunque esa persona hable amigablemente no se puede confiar en él. En su corazón oculta siete abominaciones; o sea está lleno de perversidad y malicia. Aunque con mucho disimulo su odio esté oculto durante un tiempo al final su maldad será manifiesta ante todos. La maldad del hombre se vuelve contra sí mismo. Cuidemos nuestro corazón.
Eclesiastés 12:14 "Porque Dios traerá toda obra a juicio juntamente con toda cosa encubierta, sea buena o sea mala." Lo que es vanidad será quemado. Todo lo que se tiene en secreto recibirá su pago. Tenemos que temer a Dios y guardar sus mandamientos. Es que habrá un día para uno encontrarse con Dios y hablarle cara a cara. Se obtendrán las consecuencias de haber cumplido o no con el requisito de sus leyes, que es el objetivo total de la vida del hombre. Las consecuencias aún en este mundo se han de ver. Consideremos seriamente la cuenta que cada uno ha de rendir en breve a Dios de toda obra hecha en esta vida, juntamente con toda cosa secreta (solo conocida de Dios) sea buena o sea mala. ¡Cuán diligentes debemos ser en los caminos de Dios para poder rendirle con gozo nuestras cuentas al Señor!
Lucas 12:2, 3 "Porque nada hay encubierto que no haya de descubrirse; ni oculto que no haya de saberse. Por tanto, todo lo que habéis dicho en tinieblas a la luz se oirá; y lo que habéis hablado al oído en los aposentos se proclamará en las azoteas." Tarde o temprano todo lo encubierto se sabrá. Lo dicho en tinieblas es todo lo dicho en un rincón invisible del corazón, pero todo eso públicamente se oirá, siempre saldrá a la luz. Si la fe que un hombre profesa no tiene poder para dominar y curar la maldad de su corazón (pues no siempre le va a servir de capa con la cual cubrirse), le llegará el día en que al tal hipócrita se le despojará de sus "hojas de higuera." No pienses que puedes destrozar el tiempo de la gracia caminando como deseas. Moisés quedó claro con Rubén y Gad, diciéndoles que la gloria de Dios estaba en medio de ellos y si lo que querían era separarse de las demás tribus y no pasar el Jordán, pues recibirían de acuerdo a sus acciones. Midamos nuestras acciones, no sea que haya maldad oculta. Cuidemos nuestro corazón para que no haya nada oculto, ni odio, ni desprecio a lo de Dios. Seamos transparentes, honestos y cumplidores de la ley de Dios. Amén.
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
El Pecado Alcanza
Números 32:23
“Mas si así no lo hacéis, he aquí habréis pecado ante Jehová; y sabed que vuestro pecado os alcanzará.”
Rubén y Gad pidieron quedarse al este del Jordán, aparte del Arca y de la gloria de Dios que iba en medio del pueblo. Moisés les advirtió que si no cumplían su promesa, su pecado los alcanzaría. Nada encubierto dejará de descubrirse. Estos son los puntos para la semana.
- Andar con el Arca era tener la presencia de Dios todo el camino. Por eso a Moisés le desagradó la petición: significaba despreciar las seguridades que Dios había dado rumbo a la Tierra Prometida.
- Moisés les habló con reproche y advertencia, y eso los trajo a un mejor estado: «Tus siervos harán como mi señor ha mandado». Ante Dios, ningún mal justifica los medios.
- Los cielos descubrirán la iniquidad del impío y la tierra se levantará contra él. Las riquezas de esta tierra se acumulan, pero pronto desaparecen sin dejar rastro.
- El que odia esconde su enemistad con palabras bonitas mientras maquina engaño; aunque su odio se cubra con disimulo, su maldad será descubierta en la congregación. Hay que medir lo que se siente por los otros.
- Dios traerá toda obra a juicio, con toda cosa encubierta, sea buena o sea mala. Habrá un día para encontrarse con Dios cara a cara, y las consecuencias se ven aun en este mundo.
- Nada hay encubierto que no haya de descubrirse: lo dicho en tinieblas se oirá a la luz. Al hipócrita le llegará el día en que se le despojará de sus hojas de higuera.
- No pienses que puedes destrozar el tiempo de la gracia caminando como deseas. Cuidemos el corazón para que no haya nada oculto: ni odio, ni desprecio a lo de Dios.
Examina esta semana si guardas algo oculto contra alguien o contra lo de Dios, y confiésaselo al Señor antes del domingo.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
Gritado desde la Azotea
Números 32:23
Para leer en voz alta con los niños
“Mas si así no lo hacéis, he aquí habréis pecado ante Jehová; y sabed que vuestro pecado os alcanzará.”
Así lo dice la Biblia. En palabras sencillas: si no haces lo que le prometiste a Dios, eso es pecado, y el pecado tarde o temprano te alcanza. Jesús dijo que lo que se habla en secreto un día se va a proclamar desde las azoteas.
- Dos tribus de Israel querían quedarse a vivir lejos del resto del pueblo, lejos del Arca donde estaba la presencia de Dios. A Moisés no le gustó.
- Ellos prometieron ayudar a sus hermanos a conquistar la tierra. Moisés les avisó: si no cumplen, han pecado contra Dios, y su pecado los va a alcanzar.
- A veces alguien hace algo malo y piensa que nadie se enteró. Pero Dios lo ve todo, y lo escondido un día sale a la luz.
- Hay personas que hablan bonito por fuera, pero por dentro guardan coraje o envidia. Dios mira el corazón, no solo las palabras.
- Un día cada uno le dará cuentas a Dios de todo lo que hizo, lo bueno y lo malo, aunque haya sido en secreto.
- Por eso vale la pena vivir limpio por dentro: cumplir lo que prometes, decir la verdad y no guardarle coraje a nadie.
¿Por qué es mejor decir la verdad enseguida que esconder algo?
Esta semana, si haces algo malo, cuéntaselo a papá o a mamá ese mismo día.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
