Mega Zoé
Estudio #0835Iglesia en las casas

Dios es Quien Pelea Por Vosotros

Dios es Quien Pelea Por Vosotros llama a buscar la bendición de Dios.

Antiguo TestamentoJosuéSEMANA DEL 4 @ 10 NOVIEMBRE DE 20144 min lectura

"Un varón de vosotros perseguirá a mil; porque Jehová vuestro Dios ES QUIEN PELEA POR VOSOTROS, como Él os dijo. Guardad, pues, con diligencia vuestras almas para que améis a Jehová vuestro Dios." Dios es siempre nuestro Dios de promesas. A su pueblo le ofreció una tierra, sería Canaán, la misma que todos llamamos la Tierra Prometida. Abraham tenía sobre su vida la promesa de aquella tierra. Aquel pueblo de Israel se levantó y fue guiado por Moisés a lo prometido, la tierra de Canaán. También Dios les había prometido tener paz. 1 Reyes 8:56 "Bendito sea Jehová que ha dado paz a su pueblo Israel conforme a todo lo que Él había dicho; ninguna palabra de todas sus promesas que expresó por Moisés su siervo ha faltado." El Señor les dio paz tal como les había prometido, así también lo había entendido Salomón. Cuando los israelitas eran fieles al Señor Él les daba lo prometido. Ninguna palabra que Dios haya dado la dejará de cumplir, a menos que el pueblo rompa con Dios y camine conforme le plazca.

Abraham es conocido como el padre de la FE. (Romanos 4:20, 21 "Tampoco dudó por incredulidad de la promesa de Dios, sino que SE FORTALECIÓ EN FE, dando gloria a Dios, plenamente convencido de que era también poderoso para hacer todo lo que había prometido…") Por su FE Abraham también fue puesto como padre de las naciones. En Abraham se comenzó a expresar lo que era la existencia de la FE. Hasta él, esa palabra era desconocida. Entonces, vino a la luz la FE con alguien llamado Abraham. Llega a ser el hombre que le ha creído a Dios y mediante él se usa la palabra FE que es "la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve." (Hebreos 11:1) Actúa en Abraham EL CREER lo que Dios le promete. Dios le cumpliría a aquel hombre de FE y recibiría lo prometido, entre otras cosas aquella tierra de Canaán, aunque no fue de inmediato. Claro, que él caminó y se movió bastante por aquella hermosa tierra. Abraham no dudó de Dios porque sabía que Dios era poderoso para hacer. "Se fortaleció en FE." Su fortaleza era la FE, que lo hacía esperar tales promesas. Eso lo llevaba a darle gloria a Dios. Estaba plenamente, enteramente convencido; en él no había duda ni reservas. Dios le había prometido; Él lo haría. ¡Hay que saber cuán grande es Él!

También podemos hablar de Moisés como otro hombre de fe. Moisés conoció a Dios. Al conocerlo sabía quién era Él. Si hay falta de conocer a Dios falta entonces el creerle. Mientras más uno se acerca a Dios más le conoce y no nos es extraño, sino que es un Dios real. Entonces, se sabe de Su poder, se le cree y Él cumple sus promesas para nuestras vidas. Las primeras tierras que el pueblo de Israel había logrado poseer se las había dado Dios como una prenda o anticipo del completo cumplimiento de la promesa. Luego, les daría todas las partes del país que aún faltaban por conquistar. Pero, el cumplimiento de la promesa divina dependería de la "fidelidad" inviolable de ellos a la ley de Dios. La ley les demandaba que con determinación se guardasen para estar libres de todo trato familiar o íntimo con los cananeos y de no participar de manera alguna en sus pecados idolátricos. Dios sabía que ellos se irían detrás de los falsos dioses. ¡Cuando Dios nos dice huye, mejor es huir! Porque, Dios sabe dónde es que tropezamos cada uno. El tener bendiciones y victorias brillantes y fáciles, de la única forma que se obtienen, es estando apegados a Dios. Manteniendo una fiel adherencia a la causa de Dios, como felizmente así se distinguía la nación de Israel en aquel momento.

Josué había conquistado las tierras para Israel. Dios le dice o mejor le advierte: "Guardad, pues, con diligencia vuestras almas…" Guardar el alma con diligencia. Diligencia es la rapidez, el cuidado, esmero y prontitud. Tu alma la tienes que atender. Tu cuerpo se pudre y por eso ¡mira cómo lo atiendes! Al cuerpo se le da más tiempo y satisfacción que al alma. Es más, el gran porciento de las personas no saben que tienen alma. Hay personas que yo les digo: ¡no tienen alma! ¡No tienen ningún sentimiento! El alma es inmortal. El alma siente y piensa. Con el cuerpo el alma constituye la esencia humana, allí están los sentimientos y los afectos que se mueven por lo moral. Guarden y cuiden sus almas, "…para que améis a Jehová vuestro Dios." La exhortación de Josué era a que el pueblo amara a Dios, lo cual es el fin y el cumplimiento de la ley (Mateo 22:37 "Jesús le dijo: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma y con toda tu mente."). ¡Así lo dijo Jesús! Y con este amor en nuestras vidas ¡NO PECAREMOS! Amén.

Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz