Los temores nos hacen huir, preocuparnos, desesperarnos y provocan que se pierda la fe para continuar en aquello a lo que Dios nos llamó. Los temores nos hacen desfallecer. El temor paraliza al hombre o a la mujer que Dios escogió. Es la forma sutil que usa el enemigo para que no se cumpla lo que Dios quiere que uno haga. El salmista menciona la maldad de los que buscan hacerle daño al servidor de Dios. En el Salmos 35:7 dice: "…porque sin causa escondieron para mí su red en un hoyo, sin causa cavaron hoyo para mi alma." Es la forma que el enemigo utiliza para paralizar lo que Dios quiere hacer en la vida de los que lo aman. Quiere paralizar a todo aquel que es un instrumento de Dios en su obra. Y es que si eres paralizado, Dios queda estorbado. ¡LA GUERRA ES DEL DIABLO CONTRA Dios! La guerra del diablo no es contigo, porque tú eres hijo y Dios te cuida directamente. Además, tú eres como nada para el diablo, su gran guerra de envidia es contra el Dios grande. No tienes en ti absolutamente nada de poder que el diablo vaya a envidiar o a querer. Satanás lo que envidia es el poder, el trono y todo lo que es del Señor.
Es por eso que vemos que a Jesús el diablo quiso detenerlo y destruirlo. Todo el tiempo quería acorralarle para que no pudiera hablar la verdad. En Mateo 16:1 dice: "Vinieron los fariseos y los saduceos para tentarle y le pidieron que les mostrase señal del cielo." Aquellos hombres malvados querían que el Señor les hiciera señal, lo hacían para tentarle. Jesús les contesta en Mateo 16:4 "La generación mala y adúltera demanda señal; pero señal no le será dada, sino la señal del profeta Jonás. Y dejándolos, se fue." Ellos tenían la palabra, la predicación de Jesús y no la querían. En Juan 8:3-6 también leemos que le trajeron al Señor una mujer que había sido sorprendida en adulterio y le preguntaron: "Tú, pues, ¿qué dices? (Juan 8:5) Más esto decían tentándole, para poder acusarle (Juan 8:6). Querían dejar ver a Jesús como poca cosa, querían hacerlo quedar mal, le llevaron la adúltera para matarla. "Pero Jesús, inclinado hacia el suelo, escribía en tierra con el dedo." (Juan 8:6) Se equivocaron con el Señor, Él es la Roca y nunca tomó en cuenta lo que decían aquellos altos fariseos y saduceos, por tal razón no les temió. Ninguno pudo detener ni paralizar al Señor, ellos no pudieron ¡atraparlo en "la red" ni echarlo en "el hoyo"!
En todo el Capítulo 6 de Nehemías vemos la misma intención del diablo de querer amedrentar y atemorizar al hombre de Dios. Mediante diferentes personas quiso el diablo detener a Nehemías para que no reedificara el muro y restableciera el orden religioso en Jerusalén. Entre esas personas había un tal profeta llamado Semaías, quien era hijo de un sacerdote amigo íntimo de Nehemías. Este Semaías pretendía estar dotado del don de la profecía y le decía a Nehemías que se escondiera de sus enemigos en el templo de Dios. Nehemías sabía que el templo era para la adoración y no para un escondite. Nehemías 6:10, 11 "Vine luego a casa de Semaías hijo de Delaía, hijo de Mehetabel, porque él estaba encerrado; el cual me dijo: Reunámonos en la casa de Dios, dentro del templo, y cerremos las puertas del templo porque vienen para matarte; sí, esta noche vendrán a matarte. Entonces dije: ¿Un hombre como yo ha de huir? ¿Y quién, que fuera como yo, entraría al templo para salvarse la vida? No entraré." Tal profeta falso recibió sobornos de los que eran de la misma calaña que los fariseos y saduceos. Nehemías 6:12 "Y entendí que Dios no lo había enviado, sino que hablaba aquella profecía contra mí porque Tobías y Sanbalat lo habían sobornado." Igual es hoy día con los que andan maquinando males y no saben nada de Dios, el diablo los conoce de arriba a abajo. Son los mismos que caminan en odio, envidia, celos, iras, etc. La amenaza de Semaías a Nehemías fue de muerte; tal mentira era para atemorizarlo y eso sería "el hoyo" para el varón de Dios. Todo era un plan de maldad para llenarlo de temor y así entregarlo a los enemigos. ¡Cuidado a dónde vas y con quién y por qué! No te dejes amedrentar ni engañar, sus mentiras y amenazas son el lazo y la red para atraparte y lanzarte en el hoyo.
Sobornaron a alguien que debía haber tenido las fuerzas y el valor de confiar que Dios había enviado a Nehemías para reconstruir el muro y animar al pueblo. Pero, la envidia los llevaba a una batalla para destruir lo santo. Nehemías podría volver a su lugar de copero con su rey que lo amaba, pero, si temía y huía iba a pecar. Ellos tomarían la acción de huir para desacreditar la buena fama que tenía Nehemías delante del pueblo y el rey quedaría burlado por la deshonra de su enviado. Pero, ¡NEHEMÍAS NO IBA A HACER ALGO ASÍ NI POR NADIE QUE PARECIERA PROFETA O AMIGO!
El temor le quita mucho al que Dios llama; será burlado, desacreditado y quitado. Entonces, el que es como Sanbalat (Vs. 14) tomaría el lugar del que se llena de temor. "Sanbalat" está en cada esquina, quiere poder, quiere dejarse ver, no ama. Todos los "Sanbalat" le querían producir miedo a aquellos llamados profetas o los religiosos de su tiempo. Hoy día es igual.
Al no llenarse Nehemías de miedo terminó el muro en cincuenta y dos días (Vs. 15). Si Nehemías se llenaba de temor la obra se hubiese detenido; Nehemías quedaría burlado. Pero, sucedió lo contrario a lo que los malvados pretendían, pues el miedo y el temor invadieron al enemigo cuando vieron la obra de las manos de Nehemías (Vs. 16). ¡Ellos, los enemigos, se sintieron humillados! ¡NO NEHEMÍAS! Les atemorizó que en solo cincuenta y dos días hicieran tan grande obra. La razón: ¡que los edificadores trabajaban con el ardor de un celo religioso, como hombres empleados en la "obra de Dios"! Lo que quiere el diablo es detener a aquellos que han sido empleados en la obra de Dios trayéndoles temor. Los que son como "Sanbalat" nos quieren paralizar y detenernos en hacer el trabajo de Dios para luego, la honra que debiéramos tener, convertirla en burla. Eso, ¡JAMÁS!!!! Amén.
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
Quieren Hacerme Temer
Nehemías 6:11-17
“¿Un hombre como yo ha de huir? ¿Y quién, que fuera como yo, entraría al templo para salvarse la vida? No entraré.”
El temor paraliza al que Dios escogió: es la forma sutil que usa el enemigo para que no se cumpla lo que Dios quiere hacer. Nehemías no se dejó amedrentar, y el muro se terminó en cincuenta y dos días. Estos son los puntos del estudio para la semana.
- Los temores nos hacen huir, desesperarnos y perder la fe para seguir en aquello a lo que Dios nos llamó. Si eres paralizado, la obra de Dios queda estorbada.
- La guerra es del diablo contra Dios, no contigo: tú eres hijo y Dios te cuida directamente. Lo que Satanás envidia es el poder, el trono y todo lo que es del Señor.
- A Jesús quisieron acorralarlo pidiéndole señales y trayéndole a la mujer adúltera para acusarle. Él es la Roca: no les temió, y nadie pudo echarlo en el hoyo.
- Semaías, que decía ser profeta, le aconsejó a Nehemías esconderse en el templo porque vendrían a matarlo. Pero lo habían sobornado; el templo era para adorar, no para esconderse.
- Si Nehemías huía, pecaba, perdía su buena fama y el rey quedaba burlado. No se dejó engañar, ni por alguien que parecía profeta o amigo: cuidado a dónde vas y con quién.
- El que es como Sanbalat quiere poder, quiere dejarse ver y no ama. Busca llenarte de temor para tomar el lugar que Dios te dio.
- Nehemías no se llenó de miedo, y el temor cayó sobre sus enemigos, que se sintieron humillados y reconocieron que la obra la había hecho Dios.
Identifica una tarea que Dios te dio y que el miedo te ha hecho dejar a medias, y retómala esta semana sin esperar a que el temor se vaya.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
Monedas para un Falso Profeta
Nehemías 6:11-17
Para leer en voz alta con los niños
“¿Un hombre como yo ha de huir? ¿Y quién, que fuera como yo, entraría al templo para salvarse la vida? No entraré.”
Así lo dice la Biblia. En palabras sencillas: Nehemías dijo que él no iba a salir huyendo ni a esconderse, porque Dios lo había enviado. Unos enemigos le pagaron dinero a un hombre para que fingiera ser profeta y le dijera a Nehemías: «¡Escóndete, que vienen a matarte!».
- Nehemías estaba reconstruyendo el muro de Jerusalén. Los enemigos no querían que terminara, y trataron de asustarlo para que dejara la obra.
- El miedo hace que dejemos de hacer lo que Dios nos pidió. Por eso el enemigo trata de asustarte, para que te quedes quieto y no sigas adelante.
- Con Jesús hicieron lo mismo: le ponían trampas para hacerlo quedar mal. Pero Jesús no les tuvo miedo, y nadie lo pudo detener.
- Nehemías se dio cuenta de que aquel hombre no hablaba de parte de Dios, sino que le habían pagado. Aunque alguien parezca amigo, pregúntale a Dios antes de hacerle caso.
- Si Nehemías se escondía, iba a pecar y todos se burlarían de él. Esconderse por miedo, en vez de obedecer a Dios, también tiene consecuencias.
- Nehemías no huyó, y el muro se terminó en solo cincuenta y dos días. Entonces los que querían asustarlo fueron los que se asustaron.
¿Qué cosa buena has dejado de hacer por miedo?
Esta semana, haz esa cosa una vez, orando antes: «Dios, no voy a huir».
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
