Mega Zoé
Estudio #1430Iglesia en las casas

Un Hombre Como Yo

Un Hombre Como Yo enseña a perseverar en la oración y atender la Palabra de Dios.

Antiguo TestamentoNehemías4 min lectura

Mateo Henry comenta: "Al ver la malicia" y "el esfuerzo de sus enemigos" para atemorizarle (asustar, miedo, acobardar) y de este modo, debilitar sus manos, levanta su corazón al Cielo con esta breve oración: (Nehemías 6:9) "Oh Dios, fortalece tú, mis manos": Los verdaderos creyentes experimentan "un gran apoyo y alivio" al saber que en todos sus estrecheces y dificultades tienen a un Dios maravilloso al que pueden recurrir. A través de Él, "por la fe y la oración", pueden buscar la gracia para acallar "sus temores" y "fortalecer sus manos" cuando sus enemigos se esfuerzan en llenarles de temores y debilitarlos. Cuando en nuestra obra y lucha cristiana, se nos encomienda algún servicio o "nos vemos enfrentados por algún conflicto particular, es bueno que oremos así: "Tengo esta obligación que cumplir y esta tentación que enfrentar; por lo tanto, Oh Dios, fortalece Tú, mis manos".

El miedo es un sentimiento (sensación, emoción).

Un estado de ánimo (actitud, disposición, voluntad, valor).

El miedo se puede superar.

Se dice Nehemías para él mismo: ¿Un hombre como yo ha de huir?

Es muy evidente (indudable, obvio) para todos, que Nehemías era un "hombre" devoto (fervoroso) y que respetaba la Palabra del Señor.

Respeto, obediencia, atención, consideración y valoración especial, valor, seguir las reglas.

Cuando se respeta la Palabra de Dios, hay todo ese conjunto de significados: obediencia, atención, ese gran respeto por la voz de Dios y la obediencia.

¿Y quién, que fuera como yo, entraría al templo para salvarse la vida?

De manera que tomaron a sueldo a falsos profetas para inducirlo a pecar y hacerle incurrir (caer, cometer falta) en el disgusto de Dios.

Un judío llamado Semaías, que era un espía del enemigo (Tobías y Sanbalat) advirtió a Nehemías acerca de una supuesta conjura (complot) para tomar su vida y le sugirió que lo acompañara a "la casa de Dios" como medida de seguridad.

Cuidado con esos que parece que son amigos: características; a. vienen enviados por alguien, b. pareciera que tienen buena intención, pero es mentira vienen por algo o por alguien y traen la desgracia.

Nehemías pudo ver el ardid (astuto, mañoso, maña, se lleva a cabo para conseguir algún intento) del profeta.

La Palabra de Dios prohíbe a cualquiera, salvo a los sacerdotes, entrar al templo.

Nehemías prefería perder su vida que violar la ley.

Un hombre como lo era Nehemías había de huir.

Cualidades:

a. Había estado en cautiverio como un judío que era.

b. Era el copero del rey, por lo especial que le llevó al rey la confianza que era una persona fiel, limpia, transparente; nada de ostentar, orgullo, pretender;

c. Sencillo en pureza y fidelidad al rey.

d. No conocía el orgullo, ni la traición, aunque era esclavo;

e. Lo hermoso, amaba la ley, a su pueblo y con todo lo grande que tenía en Babilonia, quería regresar a aquel país derrotado, destruido, sin gloria, ni grandeza en pura ruina y abusos. Nada de la vanidad de la grandeza de Babilonia lo llenó de orgullo; (Nehemías 1:4) me senté y lloré e hice duelo por algunos días y ayuné y oré delante del Dios de los cielos.

¿Y quién, que fuera como yo, entraría al templo para salvarse la vida?

Entrado en tanto amor, entrega, pasión ahora iba a ser un mediocre y mentiroso, ambicioso, pues entonces se hubiese quedado en Babilonia.

El pueblo lo tenía frente a sus ojos y no lo podían ver tan puro, santo y de tanto bien, para dar al pueblo.

Su discernimiento, su juicio sabio: Y entendí que Dios no lo había enviado.

¿A una persona como Nehemías le podía engañar?

Nehemías, si de algo él estaba muy seguro (Nehemías 6:3) Yo hago una gran obra, y no puedo ir; porque cesaría la obra, "dejándola yo para ir a vosotros".

Frena los pies: Di como Nehemías; Yo hago una gran obra y no puedo ir.

Pues tú no tienes a Tobías y Sanbalat, pero tienes esposo(a), madre, padre, hijos, compañeros, la vida que te exige y pretende (querer ser o conseguir algo).

(Nehemías 6:14) Acuérdate Dios de los que procuraban infundirme miedo.

Lo que se quería (Nehemías 13) era que Nehemías tuviese terror, miedo, cobardía para que huyera de la obra, se quedara sin hacer.

Todos los perversos habían de humillar, pisotear y ellos enseñorearse con gran altivez.

El espíritu de Nehemías era fuerte, determinado para Dios la obra hacer.

Sin buscar lo suyo, contrario a Tobías y Sanbalat.

Nehemías tenía determinación, tal firmeza, seguridad, fe y buscaba el bien de Judá, la razón: él era el copero del reino más poderoso de la historia.

El pueblo trabaja: levantar los muros, las casas, las siembras para el pueblo prosperar; lo de Nehemías ya lo habían equipado por el rey.

El que viene a lo suyo, le toca ruina y lleva a los demás a la ruina. Amén

Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz