La Palabra dice: "…estas palabras son fieles y verdaderas." (Apocalipsis 19:9, 21:5) Somos tardos para creer que Dios es tan bueno, tan fiel y verdadero como es. La noticia nos parece a nosotros, que estamos tan habituados a la miseria del mundo caído, demasiado bueno para ser verdad. Aquí, en el pasaje del capítulo 22, vemos tres interlocutores, tres personas que toman parte en tan importante conversación. Primero: un ángel (Apocalipsis 21:9), luego el Señor Jesucristo (Apocalipsis 22:16) y Juan (Apocalipsis 22:8).
EL PRIMERO es uno de los varios ángeles que le han servido a Juan de intérpretes de las cosas divinas. Una vez más Juan escribe y hace resaltar la verdad de todo lo que ha visto y oído. "El Dios de los espíritus de los profetas…" Esto quiere decir, ¡el Dios que inspiró las mentes de los profetas! ("Y el Señor, el Dios de los espíritus de los profetas, ha enviado su ángel, para mostrar a sus siervos las cosas que deben suceder pronto." Apocalipsis 22:6) Por lo tanto, los mensajes que había recibido Juan procedían del mismo que inspiró a los grandes profetas del Antiguo Testamento y deben ser tratados con la misma seriedad.
EL SEGUNDO interlocutor es Jesucristo mismo. Reitera, vuelve a decir, que su regreso a esta tierra no se retrasará mucho ("¡He aquí, vengo pronto!" Apocalipsis 22:7). Y entonces pronuncia su bendición para con todos los que lean y obedezcan las palabras del libro de Juan ("Bienaventurado el que guarda las palabras de la profecía de este libro." Apocalipsis 22:7). Esta es: "la felicitación del devoto estudiante." El estudiante devoto, el que se dedica con fervor, es el mejor estudiante. Hay muchos creyentes que son devotos pero que no son estudiantes de la Palabra, que no aceptan entrar a la disciplina del aprendizaje pues miran con suspicacia o desconfianza el conocimiento que se adquiere de estudiar las Escrituras. Y también hay muchos estudiantes de la Biblia que no son devotos, que sí están demasiado interesados en el conocimiento intelectual pero que están bien poco interesados en la oración y en el servicio a sus semejantes.
EL TERCERO y último interlocutor es el mismo Juan. Él se identifica como el autor del libro. Sorprendentemente en Apocalipsis 22:9 Juan hace exactamente la misma advertencia contra el culto a los ángeles que hace en Apocalipsis 19:10 "Yo me postré a sus pies para adorarle. Y él me dijo: Mira, no lo hagas; yo soy consiervo tuyo, y de tus hermanos que retienen el testimonio de Jesús. Adora a Dios…" Juan deja ver el peligro de hacer culto a ángeles, solo se debe adorar a Dios.
El pasaje de Apocalipsis 22 insiste en que la venida de Cristo es inminente; del Cristo Resucitado, del que está hablando y vuelve por segunda vez. La visión de Juan era para no sellarla, "no selles" (Vs. 10). No es tiempo de sellar la profecía sino de "abrirla" y "leerla" porque la venida de Cristo puede tener lugar en cualquier momento. Dice que cada cual se quede como esté si no hay ningún deseo de cambiar (Vs. 11). Dice en Daniel 12:10 "…los impíos procederán impíamente…" Y dice en Ezequiel 3:27 ("El que oye, oiga; y el que no quiera oír, no oiga…") El que quiere oír que oiga y el que se niegue a oír allá él. Una persona puede rechazar el camino de Cristo vez tras vez hasta tal punto que acabará por no poder seguirlo. Ese es el pecado contra el Espíritu Santo. Entendamos que Dios en gran manera ama al hombre y dio en sacrificio a su Hijo amado para ofrecer la salvación gratuita al que le crea y se arrepienta, pero dice: "Que cada cual haga lo que le parezca; yo no obligo a nadie."
Aquí el mensaje es: ¡Atención que vengo pronto! Jesús trae consigo su recompensa para dar a cada persona, "conforme sea su obra." ("He aquí yo vengo pronto, y mi galardón conmigo, para recompensar a cada uno según sea su obra." Apocalipsis 22:12) Viene con recompensa para que así todos los "jornaleros" "a la caída de la tarde del mundo" "reciban su salario." Cristo es el Alfa y Omega; el primero y el último; el principio y el fin (Vs.13). Él es el todo, de la A hasta la Z. Jesús tiene en Sí mismo absolutamente todo y no necesita de nada de ninguna otra fuente, aquí está la idea de la autoridad. Es el primero y el último, aquí está la idea de la eternidad. Como Dios es el principio no recibe su poder de ningún otro; como es el fin no le pasa su poder a nadie.
Bienaventurados los que lavan sus ropas (Vs. 14). La razón para hacerlo es, ¡para tener derecho al árbol de la vida! Los que han lavado sus ropas son los que han recibido el perdón, que se obtiene solo por Jesucristo quien lo ha provisto en la cruz. ¡Cada cual tiene que apropiarse de ese sacrificio! Los que están excluidos del árbol de la vida son los "perros" que son símbolo de todo lo salvaje y sucio (Vs.15). Los perros simbolizan a los cristianos que "vuelven al vómito" (2 Pedro 2:22) que vuelven a la práctica del pecado después de haber sido bautizados. El que hace mentira también estará excluido (Salmos 101:7 "No habitará dentro de mi casa el que hace fraude; El que habla mentiras no se afirmará delante de mis ojos.").
Comienza así el libro que Juan escribe: "La revelación de Jesucristo…" Apocalipsis 1:1. Esta es la confirmación que da Jesús de que la visión procedía de Él. Sus credenciales son: "Yo soy la raíz y el linaje de David" (Apocalipsis 22:16). Nosotros ahora somos la novia y luego seremos la ESPOSA (Vs. 17); solo será cuando el pleno número de los que la constituyen se haya cumplido. La invitación a que vengan a Él a unírsele es para el tiempo mientras seamos la novia. El que quiera salvarse únase al Espíritu y a la novia y cual fiel creyente sea parte de ella, y así diga como ella a Jesús: ¡Ven! El que no haya obedecido al llamado no puede pedir a Jesús que venga. Digámoslo a otros para su salvación, digámoslo a los que tienen sed. ¡Ven, Señor Jesús! Amén.
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
La Novia Dice ¡Ven Señor Jesús!
Daniel 12:10
“Muchos serán limpios, y emblanquecidos y purificados; los impíos procederán impíamente, y ninguno de los impíos entenderá, pero los entendidos comprenderán.”
Somos tardos para creer que Dios es tan bueno, fiel y verdadero como es. En el último capítulo del Apocalipsis, un ángel, Jesucristo y Juan insisten en que la venida de Cristo es inminente, y la novia responde: ¡Ven! Estos son los puntos del estudio para la semana.
- El Dios que inspiró a los profetas del Antiguo Testamento envió su ángel a Juan. Por eso sus mensajes proceden del mismo Dios y deben tratarse con la misma seriedad.
- Jesús dice: «He aquí, vengo pronto», y bendice al que guarda la profecía. El mejor estudiante es el devoto: ni devoción sin estudiar la Palabra, ni estudio sin oración y servicio.
- Juan se postró ante el ángel y el ángel le dijo: «No lo hagas; adora a Dios». Solo se debe adorar a Dios, nunca a los ángeles.
- La profecía no se sella, porque Cristo puede venir en cualquier momento. Dios no obliga a nadie; pero quien rechaza el camino de Cristo vez tras vez acabará por no poder seguirlo.
- Jesús viene con su galardón para recompensar a cada uno según sea su obra. Él es el Alfa y la Omega: no recibe su poder de nadie ni se lo pasa a nadie.
- Bienaventurados los que lavan sus ropas en el perdón de la cruz, para tener derecho al árbol de la vida. Quedan fuera los que vuelven al pecado y el que hace mentira.
- Ahora somos la novia. El que quiera salvarse, únase al Espíritu y a la novia y diga: ¡Ven! El que no ha obedecido al llamado no puede pedirle a Jesús que venga.
Invita a una persona que tenga sed de Dios a venir a Cristo, para que ella también pueda decir: ¡Ven, Señor Jesús!
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
Ropas Lavadas para el Árbol
Daniel 12:10
Para leer en voz alta con los niños
“Muchos serán limpios, y emblanquecidos y purificados; los impíos procederán impíamente, y ninguno de los impíos entenderá, pero los entendidos comprenderán.”
Así lo dice la Biblia. En palabras sencillas: muchos quedarán limpios por dentro, los malos seguirán haciendo lo malo, y los que conocen a Dios van a entender. La Biblia dice que son felices los que lavan sus ropas, porque podrán comer del árbol de la vida.
- Jesús prometió: «Vengo pronto». No sabemos el día, pero puede ser en cualquier momento. Por eso vivimos listos, como quien espera una visita muy especial.
- Dios bendice al que lee la Biblia y la obedece. No basta con saber mucho: también hay que orar y ayudar a los demás.
- Juan se arrodilló delante de un ángel, y el ángel le dijo: «No lo hagas; adora a Dios». Solo Dios merece que lo adoremos.
- Jesús va a dar a cada uno según lo que hizo. Lo bueno tiene premio, y lo malo también tiene consecuencias, aunque nadie más lo haya visto.
- Lavar tus ropas es recibir el perdón de Jesús. Él murió en la cruz para limpiarte, pero tú tienes que pedírselo y apartarte de las mentiras.
- La iglesia es como una novia que espera a su novio. Por eso le decimos a Jesús: «¡Ven!», y les contamos a otros para que vengan también.
¿Qué cosa necesitas pedirle a Jesús que te perdone?
Esta semana, termina tu oración de la noche diciendo: «¡Ven, Señor Jesús!».
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
