Si alguien conocía y llevaba el hilo de las conversaciones de Job era Dios quien lo creó. Además, todos estos eventos habían estado sucediendo en la vida de este hombre justo desde que el enemigo el diablo le había pedido permiso a Dios para probarlo y atormentarlo. Así que, las guerras que están sucediendo en nuestras vidas, vienen cuando el adversario de nuestras vidas que es Satanás nos lanza sus ataques; y entendamos que es el Dios del Cielo que se lo permite, tal como le sucedió a Job. Permite Dios lo que es necesario para descubrir así lo que hay dentro de nuestras vidas.
Leemos en Job 37:1, 2 que Jehová se le aparece a Job en un torbellino. El corazón de Eliú, amigo de Job, se estremecía y se agitaba; le temblaba el ser por el temor que le producía la presencia de Dios. En aquella grande experiencia tan directa Job escucha atentamente el estrépito o ruido fuerte y prolongado de la voz de Dios. Este torbellino (movimiento rápido de aire que gira sobre sí mismo) ya desde antes se estaba formando para Job y venía de parte de Dios hacia él por la guerra que se buscó. Ese torbellino se preparaba para juicio debido a que Job había desafiado a Dios. El torbellino es símbolo de "juicio" (Salmos 50:3, 4 "…Y tempestad poderosa le rodeará…para juzgar a su pueblo…"). El hombre piensa que tiene la razón y argumenta (Job 38:2 "¿Quién es ése que oscurece el consejo con palabras sin sabiduría?"). Pero, lo grande de esto no es que el hombre piense que tiene la razón y lo diga, sino que está DESAFIANDO A Dios por la molestia que siente debido a su orgullo. Job había sido un hombre justo desde su juventud, lo hacía todo bien; en la oración, en pureza, era un dador y vivía en rectitud en todos sus actos. Pero, todas estas virtudes a él se le convirtieron ¡EN GRANDEZA!
Dios le dice ahora que se prepare para la contienda (Job 38:2,3 "¿Quién es ése que oscurece el consejo con palabras sin sabiduría? Ahora ciñe como varón tus lomos; Yo te preguntaré y tú me contestarás."). Job quedará pequeño en esa batalla, pero es la única forma para que él se vuelva a Dios en humildad. ¿Será que Job podrá explicar los fenómenos de la creación y del gobierno natural de Dios? (Job 38:21"… ¡Tú lo sabes!...") Dios confirma el sentimiento de Eliú de que la parte que le toca al hombre es "someterse" y no estar razonando y opinando sobre los caminos de Dios (Job 37:23-24 "Él es Todopoderoso, al cual no alcanzamos, grande en poder y en juicio y en multitud de justicia no afligirá. Lo temerán por tanto los hombres. El no estima a ninguno que cree "en su propio corazón" ser sabio."). ESTO Y EL DESIGNIO DISCIPLINARIO DE LAS PRUEBAS DE LOS PIADOSOS SON LA GRAN LECCIÓN DE ESTE LIBRO. Nos es necesario aprender la lección enseñada por Eliú y Dios en este libro de Job.
Job oscurece el consejo (Job 38:2). Es el que impugna, que niega la validez o legalidad de una opinión o decisión por considerarla falsa, injusta o ilegal. Al Job argumentar tanto parecía como si dijera: "¡Esta es MI SABIDURÍA sobre los arreglos providenciales del universo!" Sin embargo, Dios parece decir: "Ese Job que pone oscuro el consejo con palabras sin sabiduría." "Tales palabras de Job oscurecen más bien que iluminan mis caminos."
Por otro lado, los otros amigos de Job, Elifaz, Bildad y Zofar, lo estaban acusando injustamente y Dios estaba al punto de hacerse el Vindicador de Job, pero primero debía convertirlo al debido estado de mente para que recibiera el alivio.
Job 38:3 "Ahora ciñe como varón tus lomos; Yo te preguntaré y tú me contestarás." Como varón, como un héroe armado para la batalla a la que se enfrentaría con Dios. (I Co. 16:13 "Velad, estad firmes en la fe; portaos varonilmente y esforzaos.") No como los cobardes y los grandes en la traición. Al comienzo de la argumentación de Job vemos la forma en que Job veía a Dios (Job 9:35 "Entonces hablaré y no le temeré…"). Esa era la forma como Job había deseado hablar y enfrentar a Dios. Pero, ahora que Dios le habla desde el torbellino, todo cambia y Job se siente incapacitado para hablarle al Señor. No le podía responder. Antes Job creía que sí sabría responderle a Dios (pero sin sabiduría) (Job 13:17 "Oíd con atención mi razonamiento…", Vs. 13:22 "Llama luego, y yo responderé; O yo hablaré, y respóndeme tú."). Ahora todo le había cambiado. Dios le estaba diciendo de frente: "Ahora cíñete como varón (como hombre) y vamos a la batalla." ¡Pobre de Job! Dios hará guerra contra él debido a sus osadas palabras. Dios le está diciendo que ciña sus lomos: "Amarra bien tu túnica, tu manto para la pelea." El hombre debería estar al tanto de lo que le vendrá, no debiera nunca altercar con Dios, lo primero es callarse y humillarse. Job no estaba consiente de haberse hecho adversario de Dios argumentando y opinando. La finita criatura no puede profundizar en la infinita sabiduría del Creador (Job 28:12).
Job 38:4 "¿Dónde estabas tú cuando yo fundaba la tierra? Házmelo saber, si tienes inteligencia." "…si tienes inteligencia…", así empieza el confrontar de Dios por lo que Job pretendió saber. "¿Dónde estabas tú cuando "yo" fundaba la tierra? "Si tienes inteligencia, házmelo saber" ¿Sabría Job las medidas de la Tierra? La tierra está formada según un plan muy grande y fuera de lo común por El Gran Sabio. Así Dios va hablándole a Job en detalle y éste aceptará para siempre su equivocación y su saber "oscuro", su falta de sabiduría. Por eso, nunca nos atrevamos a desafiar a Dios con argumentos y razonamientos. Amén.
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
