El carácter es algo que NO viene con la persona desde que ella nace, sino que el carácter va tomando forma gradualmente. El carácter se ve afectado rotundamente por el medio ambiente, por la cultura y por el entorno social en el que vivimos y estamos expuestos. Es aquello que nos diferencia de nuestros semejantes y que es el resultado del aprendizaje social. El carácter está relacionado con los hábitos de cada individuo y con la forma en la que se reacciona frente a las experiencias. El carácter no termina de formarse sino hasta el final de la adolescencia. También se puede decir que es el conjunto de aspectos psicológicos que se moldean con la educación, mediante el trabajo de la voluntad y de los hábitos y que permiten una reacción particular del individuo frente a las experiencias. Sin embargo, el carácter también está íntimamente ligado al temperamento. El temperamento reúne los aspectos biológicos del carácter y está vinculado con el proceso fisiológico y aquellos factores genéticos que influyen en las conductas sociales de los individuos.
Así que actuaremos de acuerdo a cómo hemos vivido. PERO, NOSOTROS HEMOS CREIDO Y JESÚS NOS HA TRANSFORMADO, ASÍ QUE Él QUIERE QUE VIVAMOS CONFORME A SUS MANDAMIENTOS Y ENSEÑANZAS.
Eliseo era profeta. Se conocía el carácter santo de aquel hombre de Dios. Se conocía de su amor y de su servicio al pueblo. Tenía una entrega para vivir lo de Dios, una entrega total y absoluta. No había ambición egoísta en el profeta Eliseo, pues no buscaba lo suyo. El obtener poder y grandeza no estaban en él, por tal razón había en su persona servicio a los demás. Por otro lado, estaba Hazael o Jasael quien sí era un hombre ambicioso y que buscaba todo solo para sí mismo. El carácter de Hazael se había preparado y moldeado de acuerdo a lo que le había rodeado su vida. Su vida a escondidas había estado llena de intrigas, de odio y de astucia para conseguir un determinado fin: SER REY DE SIRIA. Vivía planificando, preparando en secreto y con astucia el conseguir el reino; Hazael era todo lo contrario al profeta Eliseo. Lo de él no era el servicio; en aquel hombre no había amor ni entrega; lo que había era una gran ambición para desplegar su mal, su odio y envidia. Quería dejarse ver grande porque todos los que estaban a su alrededor eran para él como nada.
La Biblia dice que Eliseo se fue camino a Damasco, capital de Siria. Anteriormente, ya Dios le había hablado a Elías para que separara a Hazael como rey de Siria. (I Reyes 19:15 "Y le dio Jehová: Ve, vuélvete por tu camino, por el desierto de Damasco; y llegarás y ungirás a Hazael por rey de Siria.") Su ungimiento como rey de Siria era debido a que Israel había pecado contra Dios y Hazael tendría que ejecutar el castigo de Dios sobre la nación. A Hazael nunca se le ungió con aceite, no obstante, la comisión que recibió Elías para que lo ungiera la cumplió el profeta Eliseo, su sucesor. Esto sucedió cuando Eliseo salió para Damasco, fuera su viaje con el propósito que fuera, pues solo Dios guía a los suyos. ¿De qué forma fue su unción? No fue con aceite. Más que un ungimiento o separación lo que recibió fue la palabra estremecedora del profeta Eliseo conforme a su carácter ambicioso y a su perverso deseo de grandeza.
Eliseo había sido dirigido a Damasco por el Espíritu de Dios. Al saberse en Siria de la llegada del profeta, el rey Ben-adad quien estaba muy enfermo, envió a preguntarle a Eliseo acerca del resultado de su enfermedad. El rey hizo según la práctica de los paganos cuando consultaban a sus adivinos, le mandó un buen presente en paga del servicio. El regalo o presente debía consistir de los productos del país más raros y valiosos, debía haber sido liberal y magnífico. El rey de Siria quería saber si viviría. Eliseo le manda a decir: "Seguramente sanarás." (Vs. 10). Esa era la contestación del profeta al rey Ben-adad. Las demás palabras que habló el profeta eran destinadas a Hazael, el cortesano absoluto y ambicioso a quien el rey había enviado a preguntar. "Y Eliseo le dijo: Ve, dile: Seguramente sanarás. Sin embargo, Jehová me ha mostrado que él morirá ciertamente." (2 Reyes 8:10) "Y el varón de Dios le miró fijamente, y estuvo así hasta hacerlo ruborizarse; luego lloró el varón de Dios." (2 Reyes 8:11) Vemos que Eliseo le miró fijamente hasta hacerlo ruborizarse. El profeta lloró cuando Dios le dejó ver todo el mal que le acontecería a Israel por manos de ese hombre que tenía frente a él. Habría castigo para Israel por la mano de Hazael, pero para hacer algo así debía tener Hazael un carácter malo, tenía que ser un vaso sucio, pues a un vaso limpio Dios nunca lo escogería para la paga del mal. Eliseo lo miró fijamente hasta avergonzar a Hazael. La mirada firme y penetrante del profeta parece haber convencido a Hazael de que sus propósitos secretos eran conocidos. Las profundas emociones de Eliseo eran justificadas por las horribles atrocidades que aquel usurpador había de cometer en Israel ("…a sus fortalezas pegarás fuego, a sus jóvenes matarás a espada, y estrellarás a sus niños, y abrirás el vientre a sus mujeres que estén encintas." 2 Reyes 8:12).
El día siguiente, luego de que Hazael no durmiera maquinando lo que iba a hacer, tomó un paño (un cubrecama, una gruesa colcha de lana o algodón con gran peso) el cual estando mojado usó como fatal instrumento para su propósito homicida sin dejar señales de violencia (2 Reyes 8:15 "El día siguiente, tomó un paño y lo metió en agua, y lo puso sobre el rostro de Ben-adad, y murió; y reinó Hazael en su lugar."). Era tanta la maldad que había en Hazael, la cual Dios se la había dejado ver al profeta Eliseo, que no podríamos pensar que tuviera alguna buena intensión con aquel paño mojado como para hacerle bajar alguna fiebre que pudiera tener el rey en su enfermedad. El acontecimiento rápido de la muerte del rey y el entierro inmediato serían favorables al malvado Hazael para su pronta elevación al trono. El carácter malvado que ya se había forjado en Hazael le llevó a cometer tan grande maldad. Luego, aquel hombre, tal como profetizó Eliseo continuó haciendo mucho mal donde quiera que fue.
¡MALDAD PRODUCE MALDAD! Que esto nos haga velar y cuidar con todo empeño nuestro camino y carácter para que vivamos en justicia, rectitud y amor todos los días de nuestras vidas. Nada de maldad. ¡Andemos como Jesús anduvo! En nuestra total entrega al Señor y Salvador y con la ayuda del amado Espíritu Santo es que lo haremos. Amén.
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
Maldad Produce Maldad
2 Reyes 8:7-15
“Y el varón de Dios le miró fijamente, y estuvo así hasta hacerlo ruborizarse; luego lloró el varón de Dios.”
El carácter no viene con uno al nacer: se va formando con lo que se vive, con los hábitos y con lo que se alimenta en secreto. Hazael cultivó por años la ambición y la intriga, y esa maldad terminó en asesinato. ¡Maldad produce maldad! Estos son los puntos para la semana.
- El carácter se forma poco a poco con el ambiente, los hábitos y la manera de reaccionar, y actuamos de acuerdo a cómo hemos vivido. Pero Jesús nos transformó y quiere que vivamos conforme a sus mandamientos.
- Eliseo tenía un carácter santo: entrega total, servicio al pueblo y ninguna ambición egoísta. Hazael era todo lo contrario: ambicioso, lo buscaba todo para sí, y los que le rodeaban eran para él como nada.
- La vida a escondidas de Hazael estaba llena de intrigas, de odio y de astucia. Vivía planificando en secreto cómo llegar a ser rey de Siria, y en él no había amor ni entrega.
- Dios usaría a Hazael para ejecutar su castigo sobre Israel por su pecado. Pero para algo así tenía que ser un vaso sucio: a un vaso limpio Dios nunca lo escogería para la paga del mal.
- Eliseo lo miró fijamente hasta avergonzarlo, y lloró por el mal que haría a Israel. Aquella mirada firme parece haberle mostrado a Hazael que sus propósitos secretos eran conocidos.
- Hazael no durmió maquinando, y al día siguiente ahogó al rey con un paño mojado. El carácter malvado que ya se había forjado en él lo llevó a esa maldad, y siguió haciendo mal dondequiera que fue.
- ¡Maldad produce maldad! Velemos y cuidemos con empeño nuestro camino y nuestro carácter, para vivir en justicia, rectitud y amor. Andemos como Jesús anduvo, con la ayuda del Espíritu Santo.
Pídele al Espíritu Santo que te muestre una ambición o un rencor que estés alimentando en secreto, y entrégaselo al Señor esta semana antes de que crezca.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
El Profeta que Lloró
2 Reyes 8:7-15
Para leer en voz alta con los niños
“Y el varón de Dios le miró fijamente, y estuvo así hasta hacerlo ruborizarse; luego lloró el varón de Dios.”
Así lo dice la Biblia. En palabras sencillas: el profeta Eliseo se quedó mirando a Hazael a los ojos hasta que Hazael se puso colorado de vergüenza, y luego Eliseo lloró. Dios le había mostrado a Eliseo todo lo malo que Hazael planeaba en secreto.
- Tu manera de ser se va formando poquito a poco, con lo que haces todos los días. Lo que practicas hoy, eso vas a ser mañana.
- Eliseo era un hombre de Dios: servía a los demás y no buscaba nada para sí. Hazael, en cambio, solo pensaba en él mismo y quería ser rey a cualquier costo.
- Hazael planeaba cosas malas a escondidas, donde nadie lo veía. Pero Dios sí lo veía todo, y se lo mostró a Eliseo.
- Por eso Eliseo lo miró fijo hasta hacerlo sentir vergüenza. Hazael se dio cuenta de que sus planes secretos no estaban tan escondidos.
- Cuidado: lo malo que se guarda en el corazón crece. Hazael terminó haciéndole un daño terrible a su propio rey, y después siguió haciendo mal. Maldad produce maldad.
- Con la ayuda del Espíritu Santo, tú puedes formar un corazón bueno como el de Jesús. Cada día escoge lo bueno, aunque nadie te esté mirando.
¿Hay algo que haces a escondidas porque sabes que no está bien?
Esta semana cuéntaselo a Dios en oración y pídele ayuda para dejarlo.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
