LA JUSTICIA es un principio moral que inclina a obrar y a juzgar conforme a la verdad y a dar a cada uno lo que corresponde. La justicia humana depende de los valores de una sociedad y de las creencias de cada persona; cada cual actúa de acuerdo a lo que hay en sí mismo. La excelente y pura Justicia es la de Dios, la Justicia que es según la verdad del Señor. El versículo 17 nos dice que el reino de Dios no es comida ni bebida sino justicia, paz y gozo en el Espíritu Santo. Es decir, los súbditos del reino deberían caracterizarse por vivir sus vidas acompañadas de UNA JUSTICIA PRÁCTICA, de una disposición continua hacia LA PAZ Y ARMONÍA y tener una mentalidad de GOZO EN EL ESPÍRITU SANTO.
EL REINO DE Dios está en la persona que reconoce a Dios como el Supremo Gobernante; por eso a Él nos sometemos. En el reino de Dios no se vive de acuerdo a lo que uno quiere ni mucho menos a lo que uno piensa, porque nosotros los humanos vivimos muy lejos de la justicia, pues estamos muy envueltos en un mar de sentimientos. El reino de Dios del que Pablo habla aquí es para los que han nacido de nuevo. Dice en Oseas 10:12 "Sembrad para vosotros EN JUSTICIA, segad para vosotros en misericordia; haced para vosotros barbecho; porque es el tiempo de buscar a Jehová, hasta que venga y OS ENSEÑE JUSTICIA." Hay que sembrar bien para cosechar bien. Para cosechar amor y misericordia es menester sembrar justicia (la rectitud moral). Hay que sembrar en justicia para recoger en amor. Hay que vivir constantemente sembrando en justicia.
No podemos vivir como un barco a la deriva según nos llevan nuestras ambiciones, lo que creemos, ni conforme a lo que hay en nuestras mentes muy bien organizadas y preparadas. Si en verdad nuestro amo es Dios no vivimos como se nos antoja. No pueden esperarse frutos buenos de la religiosidad si no se aplica ninguna disciplina religiosa, si no se rompen los hábitos antiguos (que están muy arraigados) y si el corazón y el carácter no se forman a fondo. Dice Oseas: "…haced para vosotros barbecho…" En realidad el barbecho (terreno de cultivo que permanece sin sembrar uno o más años para que se regenere) tiene que dar paso a una vida nueva. Para dar frutos de justicia es necesario andar en vida nueva.
Mateo 5:20 "Porque os digo que SI VUESTRA JUSTICIA no fuere mayor que la de los escribas y fariseos, no entraréis en el reino de los cielos." Para conseguir la entrada en el reino hay que andar en justicia. Nuestra justicia ha de superar la de los escribas y fariseos. Se contentaban ellos con hacer sus ceremonias religiosas; actos que les hacían presumir de una pureza externa y ritual, pero que nunca movía sus corazones. La única justicia que Dios acepta es la de la perfección que Él imputa (otorga, atribuye) a aquellos que aceptan a su Hijo como Salvador.
Efesios 6:14 "...vestidos con la CORAZA DE JUSTICIA." Cada creyente está revestido de la justicia de Dios. 2 Corintios 5:21 "Al que no conoció pecado, por nosotros lo hizo pecado, para que nosotros fuésemos hechos JUSTICIA de Dios en Él." ¡Cristo fue hecho pecado por nosotros! Nuestros pecados fueron puestos sobre Él, pero no estuvieron en Él. Lo que sucedió es que Dios hizo de Él una ofrenda por el pecado a nuestro favor. Cuando creemos y confiamos en Cristo como nuestra ofrenda por el pecado entonces somos considerados justos por Dios. Las demandas de la ley han quedado plenamente satisfechas por Cristo, nuestro Sustituto. Dios el Padre lo hizo así por amor y para nosotros que no conocíamos justicia para que fuésemos hechos justicia de Dios en su Hijo Jesucristo. ¡Ninguna lengua mortal podrá jamás agradecer a Dios de forma suficiente por una gracia tan grande y tan extraordinaria! Por estar revestido el creyente de la justicia de Dios también ha de manifestar integridad y rectitud en su vida personal.
Filipenses 1:11 "…llenos de FRUTOS DE JUSTICIA que son por medio de Jesucristo, para gloria y alabanza de Dios." La última petición de la oración del apóstol Pablo es que los cristianos sean llenos de frutos de justicia; son los frutos que la justicia produce, todas las virtudes cristianas que constituyen una vida recta. La fuente de estas virtudes es Jesucristo y su objeto es la gloria y alabanza de Dios. Esta petición de Pablo es exactamente paralela con las palabras en Isaías 61:3 "Serán llamados árboles de justicia (llenos de frutos de justicia), plantío de Jehová (que son por medio de Jesucristo), para gloria suya (para gloria y alabanza de Dios)." Las expectativas de Cristo de nosotros es que llevemos los frutos de justicia. Que cada uno de nosotros vivamos siempre en justicia como el Señor Jesucristo quiere. Amén.
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
Frutos De Justicia
Romanos 14:17
“porque el reino de Dios no es comida ni bebida, sino justicia, paz y gozo en el Espíritu Santo.”
El reino de Dios no es comida ni bebida, sino justicia, paz y gozo en el Espíritu Santo. Los súbditos del reino se caracterizan por una justicia práctica, que viene de Cristo y se ve en frutos. Estos son los puntos para la semana.
- La justicia humana depende de los valores de cada sociedad y de lo que cada cual lleva dentro. La excelente y pura justicia es la de Dios, la que es según la verdad del Señor.
- El reino de Dios está en quien lo reconoce como Supremo Gobernante y se somete a Él. En su reino no se vive según lo que uno quiere o piensa, envuelto en un mar de sentimientos.
- «Sembrad para vosotros en justicia, segad para vosotros en misericordia.» Hay que sembrar bien para cosechar bien: para recoger amor y misericordia, hay que vivir constantemente sembrando en justicia.
- No podemos vivir como un barco a la deriva, llevados por nuestras ambiciones. No se esperan buenos frutos si no hay disciplina, si no se rompen los hábitos antiguos y si el carácter no se forma a fondo.
- Nuestra justicia ha de ser mayor que la de los escribas y fariseos, que se contentaban con ceremonias que nunca movían el corazón. La única justicia que Dios acepta es la que Él imputa al que recibe a su Hijo.
- Cristo, que no conoció pecado, fue hecho pecado por nosotros, para que fuésemos hechos justicia de Dios en Él. Revestido de esa justicia, el creyente ha de manifestar integridad y rectitud en su vida.
- Pablo pidió que fuéramos llenos de frutos de justicia, que son por medio de Jesucristo, para gloria y alabanza de Dios: árboles de justicia, plantío de Jehová. Eso es lo que Cristo espera de nosotros.
Escoge un hábito antiguo que todavía te arrastra como barco a la deriva, y rómpelo esta semana para que tu vida dé frutos de justicia.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
Árboles Cargados de Fruto
Romanos 14:17
Para leer en voz alta con los niños
“porque el reino de Dios no es comida ni bebida, sino justicia, paz y gozo en el Espíritu Santo.”
Así lo dice la Biblia. En palabras sencillas: ser del reino de Dios no se trata de lo que comes o bebes, sino de hacer lo correcto, vivir en paz y estar alegre con el Espíritu Santo. La Biblia dice que los hijos de Dios son como árboles que Él plantó, llenos de frutos buenos.
- Ser justo es hacer lo correcto y tratar bien a cada persona, según lo que Dios dice, y no según lo que a ti se te antoje.
- En el reino de Dios, Dios es el Rey. Por eso no hacemos lo que queremos, sino lo que Él manda, aunque tengamos ganas de otra cosa.
- Lo que siembras, eso cosechas. Si siembras cosas buenas y justas, vas a recoger amor. Si siembras cosas malas, eso también lo vas a recoger.
- No seas como un barco sin timón que el viento lleva para cualquier lado. Deja las malas costumbres, aunque te cueste, y sigue a Jesús.
- Unos hombres llamados fariseos hacían cosas religiosas para que los vieran, pero su corazón no cambiaba. A Dios le importa tu corazón, no solo lo de afuera.
- Jesús nunca pecó, pero cargó nuestros pecados para hacernos justos. Por eso tu vida puede dar frutos buenos, como un árbol que Dios plantó.
¿Qué fruto bueno puede ver tu familia en ti esta semana?
Escoge uno solo —obedecer, compartir o decir la verdad— y practícalo cada día.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
