Cada paso que uno da es para bien o para destrucción de la vida. Abraham había dejado a Lot que escogiera y tomara lo que él quisiera de las tierras de Canaán, pues ya no podían estar más juntos (Génesis 13:5, 6 "También Lot, que andaba con Abram, tenía ovejas, vacas y tiendas. Y la tierra no era suficiente para que habitasen juntos, pues sus posesiones eran muchas y no podían morar en un mismo lugar."). Ni la pobreza, ni los esfuerzos, ni la escasez, ni el caminar de un lugar a otro en sus tareas los pudieron separar. Pero, las riquezas ¡sí pudieron separar a Abraham y a Lot! Sucedía que los siervos de éstos luchaban entre sí para conseguir los mejores pastos y aguas para los rebaños. Y antes de que se quebrase la paz entre Abraham y Lot, decidieron mejor separarse. Pero, aun así, Abraham seguiría siendo para Lot como su hermano mayor.
Lot se marchó en dirección de Sodoma y se quedó a vivir allí entre gente muy pecadora, PERO ABRAHAM SE MANTUVO CON Dios NO JUNTÁNDOSE CON NADIE. Sucedió que luego, Dios decidió destruir a la ciudad de Sodoma debido a sus abominables y múltiples pecados. Y allí estaba Lot con los suyos en aquella ciudad llena de maldad que estaba a punto de ser destruida por Dios. Lot se había descuidado él y a los suyos decidiendo vivir entre impíos, cosa que no hizo Abraham. Si los nuestros han de ser para el Señor deben ser cuidadosamente alimentados y criados procurando uno que sea en el mejor entorno espiritual. Si nuestros hijos o nietos tienen sus cosas del diario vivir, visten sus uniformes, tienen sus libros, etc. es por la bendición de Dios. Así que deben entenderlo bien conociendo al Señor, siendo enseñados y entrenados en todo lo que es "Su obra." Lo que Lot ¡no hizo! Abraham enseñó y guió a su familia en sus creencias en Dios.
Abraham se enteró de los planes de Dios de juzgar y destruir a Sodoma (Génesis 18: 17, 20, 21). Así que Abraham, queriendo librar de la muerte a Lot y a su la familia, le suplicó a Dios. Hace su súplica a Dios de la siguiente manera: Génesis 18:23, 24 "Y se acercó Abraham y dijo: ¿Destruirás también al justo con el impío? Quizá haya CINCUENTA JUSTOS dentro de la ciudad: ¿destruirás también y no perdonarás al lugar por amor a los CINCUENTA JUSTOS que estén dentro de él? Y Dios le aceptó el pedido. Pero, Abraham insiste bajando el número hasta DIEZ. Génesis 18:32 "Y volvió a decir: No se enoje ahora mi Señor, si hablare solamente una vez: quizá se hallarán allí DIEZ." Podía pensar Abraham que fueran diez lo que Lot tuviese de familia. Entendamos que no era que Lot no fuese un justo, lo que sucedió fue que dejó de enseñar del Dios que Abraham conocía muy bien y que también él conocía. ¡SE ACONDICIONÓ A LA MANERA DEL MUNDO!
Enseñar no fue lo duro en su vida para con los suyos. Lot dejó pasar y pasar y fueron más fuertes los de Sodoma influenciando en los suyos que lo que él logró con sus creencias religiosas. Aquella generación de los de Sodoma eran malos y pecadores contra Dios (Génesis 13:13) Eran viles, pero para la mujer de Lot esto se le hizo familiar, aun las prácticas de ellos le fueron aceptables. Ella no aborrecía todo aquel mal que había en Sodoma. Génesis 19:24 "Entonces Jehová hizo llover sobre Sodoma y sobre Gomorra azufre y fuego de parte de Jehová desde los cielos." Cuando Dios finalmente envió el castigo, Sodoma fue quemada y arruinada. El humo subía al cielo y cuando la mujer escapaba corriendo de la ciudad junto con Lot tuvo en ella como un "lamento escondido." ¡Y MIRÓ ATRÁS! Génesis 19:26 "Entonces la mujer de Lot miró atrás, a espaldas de él, y se volvió estatua de sal." Era el pecado oculto que había en ella; mientras estuvo antes en Sodoma no quería que nadie se enterara para no tener problemas. ¡Qué silencio hizo en su corazón! ¡Qué escondido tenía lo que ella deseaba! Claro, que Lot fue muy poco batallador como para dejarle ver a ella y a su familia su aborrecer por aquel pueblo lleno de pecado; los de Sodoma eran malos y pecadores contra Dios. (Génesis 13:13).
"Acordaos de la mujer de Lot. Todo el que procure salvar su vida, la perderá; y todo el que la pierda, la salvará." (Lucas 17:32, 33) Hay que disponer el corazón para perder la vida (la terrenal, la de este mundo pecador) para poder ganarla (la vida de Dios y eterna), porque el que la gane (la del mundo) la perderá (la de Dios y eterna). No se puede virar para buscar lo que hay en el mundo; los del mundo son malos y pecadores contra Dios. ¿Por qué ríes lo de ellos cuando debe haber distancia? Se le advierte al justo a que no se vuelva atrás de su justicia. La mujer de Lot miró atrás a espalda de él. Así desobedeció un mandamiento expreso (dicho de forma clara y abierta) Génesis 19:17 "Y cuando los hubieron llevado fuera, dijeron: Escapa por tu vida; NO MIRES TRAS TI, ni pares en toda esta llanura; escapa al monte, no sea que perezcas." ¿Qué dejaba? ¿Sus bienes? El mirar atrás dejaba ver claro UNA INCLINACIÓN A VOLVERSE ATRÁS y por eso nuestro Salvador usa a la mujer de Lot como una ilustración que nos amonesta contra la apostasía de nuestra profesión cristiana.
En lo que a nosotros toca, hemos renunciado al mundo y a la carne y hemos "afirmado nuestro rostro hacia el Cielo." Estamos como Lot y los suyos "en la llanura", en estado de prueba. Si nos volvemos atrás hacia los intereses que profesamos ya haber abandonado nos enfrentaremos a un gran peligro. ¡HAY CASTIGO PARA AQUELLOS QUE MIRAN ATRÁS! El castigo para la mujer de Lot: ¡SE VOLVIÓ ESTATUA DE SAL! El Señor no se hizo de la vista gorda ante su pecado de desobediencia sino que la convirtió en "un monumento de amonestación para todos los que se vuelven a las cosas de atrás, a las cosas de este mundo." ¡Mirar atrás es algo tan peligroso! Extendámonos a lo que está delante, prosiguiendo hacia la meta. Queda claro en Filipenses 3:13, 14. "Hermanos, yo mismo no pretendo haberlo ya alcanzado; pero una cosa hago: olvidando ciertamente lo que queda atrás, y extendiéndome a lo que está delante, prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús." ¿Qué quedó atrás sino el pecado, la vergüenza y todo lo que era pérdida? No se compara en nada el mundo a ¡UN LLAMADO TAN SUPREMO DE Dios EN CRISTO! ¡Yo respondo a Su llamamiento para vivir mi vida santa! ¡No voy a ser una estatua de sal jamás! Amén.
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
