Cuando naces ya vienes con la capacidad de tener conocimiento. Este conocimiento te traerá un orgullo humano, un orgullo que es carnal. El conocimiento adquirido trae consigo un sentimiento de autosuficiencia y de independencia obstinada. El conocimiento se va a ir superando y aumentando cada vez más con el estudio en las escuelas y con todo lo demás vivido. Pero, te aseguro que ESE CONOCIMIENTO HARÁ QUE NOS VOLVAMOS CADA VEZ MENOS Y MENOS INTERESADOS EN LA DIMENSIÓN ESPIRITUAL DE LA VIDA. ¡Cuidado con tu corazón, pues se endurece! Si se te endurece, lo más seguro es que te llegará el dolor para que despiertes y atiendas a lo espiritual; verás que el dolor y el quebranto servirán ¡para avivarte!
En este pasaje de la Biblia leemos que JESÚS LLEGA PARA PREGUNTARLE AL APOSTOL PEDRO: "SIMÓN, HIJO DE JONÁS, ¿ME AMAS MÁS QUE ÉSTOS? El Señor Jesús quiere que en cada uno de nosotros haya este amor que le pedía a Pedro. El Señor quiere ver en uno un amor "mayor que el de todos." Quiere ver en nosotros lo mismo que vio en María cuando estuvo dispuesta a lavar sus pies con lágrimas y a secarlos con sus cabellos. Juan 12:3 "Entonces María tomó una libra de perfume de nardo puro de mucho precio y ungió los pies de Jesús y los enjugó con sus cabellos; y la casa se llenó del olor del perfume."
La noche anterior Pedro le había dicho a Jesús que no lo dejaría nunca. (Mateo 26:33) "…Pedro, le dijo: Aunque todos se escandalicen de ti, yo nunca me escandalizaré." Le había dicho: "aunque todos te dejen, yo no." Pero, no cumplió y sí negó al Maestro, sí le falló igual que los demás. Ahora, al ser preguntado por Jesús sobre si le amaba, Pedro le responde diciendo: "Sí, Señor; tú sabes que te amo." Jesús tenía su razón de preguntar y de lo que quería que Pedro entendiera. El Señor sabía que Pedro necesitaba una restauración, un despertar. Jesús quería que el apóstol viera su naturaleza humana, por eso le llama: "Simón, hijo de Jonás…" Así de sencillo, que pudiera ver su humanidad. Pedro le negó tres veces, pues ahora tendría la oportunidad que le estaba dando Jesús para afirmar su amor. ¡ASÍ PEDRO LIBRARÍA DE SU MENTE LAS TRES VECES QUE LO NEGÓ!
Juan 21:17 "Jesús le dijo: Apacienta mis ovejas." Le dio un encargo, la tarea para el que lo ama: "Apacienta mis ovejas." La vida del creyente no es de vaguería, es mucho lo que hay que hacer, no es para demandar y reclamar, sino para trabajar y servir. Es como si el Señor le hubiera dicho: "Pedro, si me amas, dedica tu vida a pastorear las ovejas de mi rebaño." Fíjate y quiero que hoy entiendas, Iglesia, lo que el Señor quiere que sepas: ¡QUE SOLO PODEMOS DEMOSTRAR QUE AMAMOS A JESÚS AMANDO A LOS DEMÁS! Puedo escuchar a algunos, que por tener lo que tienen, creen que pueden burlarse de sus hermanos en la iglesia del Señor. Piensan que porque tienen un poco de conocimiento se pueden burlar de sus hermanos en la fe. El amor es el mayor privilegio del mundo, pero también conlleva la mayor responsabilidad. La responsabilidad es compromiso y obligación. La responsabilidad es el cumplimiento de las obligaciones. Si el amor y la responsabilidad no te han llegado a tu espíritu, porque lo que tienes es meramente tus conocimientos vanos y vives en el relajo y en el vacilón, entonces no puedes ser útil en nada. La responsabilidad es tanto en lo pequeño como en lo grande. Si amamos al Señor también amamos a los hermanos.
Jesús también le trae a Pedro "una cruz." Juan 21:18… "extenderás tus manos y te ceñirá otro y te llevará a donde no quieres." Es decir, extenderás tus brazos en una cruz y te llevarán a donde no quieres. A Pedro le llegó ese día en Roma cuando murió por su Señor; él también tuvo el fin de su vida en una cruz, fue crucificado con la cabeza hacia abajo porque no se consideraba digno de morir como su Señor.
Así que, el amor por su Señor le trajo a Pedro UNA TAREA y desde luego, UNA CRUZ. Tal vez, alguna vez, a ti también el amor a Jesús te trajo una tarea, pero cuando supiste de tu cruz, ella te pesó mucho. ¿Será que tu conocimiento de lo de la tierra llena tu vida más que la cruz que tienes que llevar? No olvides que EL AMOR a Dios siempre implica UNA RESPONSABILIDAD y siempre incluye UN SACRIFICIO. ¡NO AMAMOS A CRISTO DE VERAS A MENOS QUE ESTEMOS DISPUESTOS A ASUMIR SU OBRA Y SU CRUZ! Ningún cristiano verdadero que ama al Señor vive presumiendo, burlando y acorralando a los hermanos. El deber y la responsabilidad del que ama a Cristo es, ¡OBRA Y ES CRUZ! Amén.
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
Simón, Hijo De Jonás, ¿me amas más que éstos?
Juan 21:15-19
“Simón, hijo de Jonás, ¿me amas más que éstos? Le respondió: Sí, Señor; tú sabes que te amo. El le dijo: Apacienta mis corderos.”
Jesús le preguntó a Pedro si lo amaba más que los otros, y con cada respuesta le dio una tarea. El amor a Cristo siempre implica una responsabilidad y siempre incluye un sacrificio: obra y cruz. Estos son los puntos para la semana.
- El conocimiento que adquirimos trae orgullo carnal, autosuficiencia e independencia obstinada, y nos vuelve cada vez menos interesados en lo espiritual. ¡Cuidado con tu corazón, que se endurece! A veces el dolor llega para avivarte.
- El Señor quiere ver en nosotros un amor mayor que el de todos, como el de María cuando ungió sus pies con perfume de mucho precio y los enjugó con sus cabellos.
- La noche antes, Pedro había prometido que aunque todos lo dejaran, él no; pero lo negó igual que los demás. Por eso Jesús lo llama «Simón, hijo de Jonás»: para que viera su humanidad.
- Pedro lo negó tres veces, y tres veces Jesús le dio la oportunidad de afirmar su amor. Así Pedro libraría de su mente las tres veces que lo negó; así restaura el Señor al que cayó.
- El que ama recibe un encargo: «Apacienta mis ovejas». La vida del creyente no es de vaguería ni de reclamar, sino de trabajar y servir; solo podemos demostrar que amamos a Jesús amando a los demás.
- El amor es el mayor privilegio y también la mayor responsabilidad, en lo pequeño y en lo grande. El que vive en el relajo, burlándose de sus hermanos por lo que sabe o tiene, no puede ser útil.
- Jesús también le anunció a Pedro una cruz, y Pedro murió crucificado cabeza abajo. No amamos a Cristo de veras a menos que estemos dispuestos a asumir su obra y su cruz.
Responde esta semana a la pregunta de Jesús con hechos: escoge a un hermano de la iglesia que necesite cuidado y sírvele de una manera concreta.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
Jesús Pregunta Tres Veces
Juan 21:15-19
Para leer en voz alta con los niños
“Simón, hijo de Jonás, ¿me amas más que éstos? Le respondió: Sí, Señor; tú sabes que te amo. El le dijo: Apacienta mis corderos.”
Así lo dice la Biblia. En palabras sencillas: Jesús le preguntó a Pedro si lo amaba más que todos, y cuando Pedro dijo que sí, Jesús le dio un trabajo: cuidar a sus corderitos. Se lo preguntó tres veces, una por cada vez que Pedro había dicho que no lo conocía.
- Mientras más aprendemos, más fácil es creer que no necesitamos a Dios. Pero cuidado: el corazón orgulloso se pone duro como una piedra, y a veces tiene que llegar el dolor para despertarlo.
- Pedro había prometido que nunca dejaría a Jesús. Pero esa misma noche tuvo miedo y dijo tres veces que no lo conocía. Le falló a su mejor amigo.
- Jesús no se quedó enojado. Le dio a Pedro tres oportunidades para decir «te amo». Así Jesús lo perdonó y lo levantó de nuevo.
- Jesús le dijo: «Apacienta mis ovejas», que quiere decir cuídalas. Amar a Jesús no es solo decirlo: se demuestra cuidando y ayudando a los demás.
- Burlarse de otros porque sabes más o tienes más no es de alguien que ama a Jesús. El que ama a Jesús trata bien a sus hermanos.
- Amar a Jesús a veces cuesta. Pedro trabajó para Jesús toda su vida y al final dio su vida por Él. El amor verdadero trabaja y no se rinde.
¿Cómo le puedes decir a Jesús «te amo» con tus hechos?
Esta semana ayuda todos los días a un hermanito, un primo o un compañero que te necesite.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
