Mega Zoé
Estudio #0932Iglesia en las casas

Someteos, Pues, A Dios; Resistid Al Diablo y Huirá De Vosotros

Este estudio enseña a atender la Palabra de Dios y perseverar en la oración.

Antiguo TestamentoSalmos5 min lectura

Salmos 21:11, Santiago 4:7

Cuando renunciamos voluntariamente al control de nuestra vida para que sea el Señor quien nos dirija, todo cambia. Esa es la llave que abre la puerta de las bendiciones de Dios. Entendamos que el diablo es cobarde con la Palabra de Dios. Si abiertamente te enfrentas contra él usando la Palabra de Dios, éste te dejará porque es cobarde. Puede pelear contra ti, pero no te puede tumbar, pues cuando se le enfrenta con la Palabra tiene que huir. Lo que sucede es que cuando vamos en su contra con la Palabra lo que hacemos es citar el poder de Dios y el diablo huye (Lucas 4:1-13). Tenemos que pelear nuestras batallas contra el tentador no con nuestro propio poder sino con el poder de Dios.

Salmos 21:11 "Porque intentaron el mal contra ti; fraguaron maquinaciones, mas no prevalecerán." Fraguar maquinaciones es idear o preparar cuidadosamente la ejecución de un plan sin ninguna consideración, lo hacen con gran maldad. El mal intencional tiene un virus en sí mismo que no se encuentra en los pecados de ignorancia. Cuando los impíos atacan con malicia su crimen es mayor y su castigo será proporcional a ese mal. El que quiere mal para ti quiere mal contra el mismo Señor; ¡que tengan cuidado los perseguidores! El señor lo dice en Su Palabra, que LOS QUE FRAGUAN MAQUINACIONES, NO PREVALECERÁN. Pero, es bueno saber que la falta de poder es lo que, como el fango, detiene el pie de los que odian al Señor Jesús. Tienen la maldad de imaginar cosas malas y tenebrosas y también tienen la astucia de como intentar ejecutarlas; pero lo logren o no, siempre serán juzgados por lo que tienen en su corazón; ciertamente la mala voluntad de ellos será tomada como un hecho en el gran día en que se pasarán cuentas a todos los hombres.

Efesios 6:10-12 "Por lo demás, hermanos míos, fortaleceos en el Señor y en el poder de su fuerza. Vestíos de toda la armadura de Dios, para que podáis estar firmes contra las asechanzas del diablo. Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes." Dice fortaleceos en el Señor, ahí están las fuerzas, ahí está el poder; Su poder es el que en verdad nos da fuerzas. Y hay que ponerse fuerte, no débil. ¡Qué cada día nos pongamos más fuertes! Se convierte uno de niño a guerrero; para ser un buen luchador, uno que lucha sin temor enfrentando todo lo que sigua llegando. Nosotros somos guerreros, grupo valiente con cicatrices de heridas en batallas, con callos en las manos por el mucho uso de nuestra espada, con un carácter formado, los que nos paramos firmes, derechos y siempre prestos a la lucha, hombres y mujeres de una sola pieza, sin temores, seguros de que ¡EL PODER DE Dios MORA EN UNO! ¡Nuestro enemigo no nos puede abatir! ¡Tenemos nuestras fuerzas en el Señor y en el poder de su fuerza! Al diablo Jesús lo ha vencido y tú eres hijo del que tiene el poder: ¡Jesús! (2 Corintios 5:17 "De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas.")

Efesios 6:12-18 "Por tanto, tomad toda la armadura de Dios, para que podáis resistir en el día malo, y habiendo acabado todo, estar firmes. Estad, pues, firmes, ceñidos vuestros lomos con la verdad y vestidos con la coraza de justicia y calzados los pies con el apresto del evangelio de la paz. Sobre todo tomad el escudo de la fe con que podáis apagar todos los dardos de fuego del maligno. Y tomad el yelmo de la salvación y la espada del Espíritu que es la palabra de Dios; orando en todo tiempo con toda oración y súplica en el Espíritu…" Tenemos que vestirnos, hermanos, con las armaduras que fueron preparadas para nosotros. Ceñidos con LA VERDAD como lo haces con una correa. Con LA JUSTICIA en ti como una coraza, que es una armadura rígida que cubre el pecho. Calzados tus pies con unos zapatos que son el apresto del EVANGELIO DE LA PAZ (la preparación para una mejor consistencia y conocimiento del evangelio para ti mismo y para que lo lleves a otros). Al aprender del evangelio conoces la paz. Usando el escudo de LA FE para apagar los dardos de fuego del maligno, disipando por medio de una fe firme toda duda. Poniendo en tu cabeza un protector que es el yelmo de LA SALVACIÓN, esa seguridad y convicción de que eres salvo y por tal razón, hijo con promesas, eso llena y colma tu cabeza de seguridad. Usando la espada del Espíritu, que es LA PALABRA; nunca podremos ganar las batallas de Dios sin el Libro de Dios, hay que vencer a todos nuestros enemigos con este conocimiento de la fe que se nos ha dado, sabiendo que es Dios quien pelea y nos guarda y que el diablo no nos puede abatir.

¡Hagamos pues, callos en nuestras rodillas, callos en nuestras bocas y callos en nuestras manos por la gran guerra que llevamos cada día! ¡Nos enfrentamos al enemigo con las fuerzas de Dios, resistimos al diablo y nos vestimos con TODA la armadura de Dios reconociendo que los que fraguan maquinaciones contra nosotros NO PREVALECERAN! Amén.

Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz