Este salmo pudo haber sido escrito cuando se trasladaba el Arca del Pacto al santo monte de Sion. ¿Quiénes están preparados para estar donde está Dios? Son los que se han llenado del fruto del Espíritu: de amor, gozo, paz, paciencia, fe, bondad, mansedumbre, etc. (Gálatas 5:22-23) De otro lado, ¿quién no estará preparado para habitar donde está Dios? No habitará con Dios el que lleva en su vida la obra de la carne: la fornicación, los pleitos, celos, iras, contiendas, envidias, etc. (Gálatas 5:19-21) Porque si vivimos por el Espíritu, andemos también por el Espíritu (Gálatas 5:25). Eso es cuando queremos la dirección y fuerzas del Espíritu Santo. LOS FRUTOS DEL ESPÍRITU SON LOS QUE MUESTRAN CLARAMENTE CUANDO UNA PERSONA ES GUIADA POR EL ESPÍRITU DE Dios. Debemos fijarnos en esto seriamente para morir a las obras de la carne, y para andar en novedad de vida. Así es como podremos prepararnos para habitar en su Tabernáculo.
El salmista le hace esta pregunta a Jehová: ¿Quién habitará en tu tabernáculo? No es para todos el poder habitar en el lugar donde está Dios, para poder estar allí hay más reglas que para estar en cualquier otro lugar. Se refiere a la morada de Dios por el Espíritu Santo, no es cualquier lugar de entrar y salir.
La respuesta a la pregunta llega y comienza así, "El que anda en integridad y hace justicia y habla verdad en su corazón." Salmos 15:2 Entendamos bien quienes son los aceptados. Miremos el andar, obrar y el hablar del hombre que es aceptado ante Dios. Se dice que el andar es de más importancia que el hablar. ¡Mucho se gusta hablar y poco obrar! Solo es justo "…el que anda en integridad y hace justicia…" La fe del justo se deja ver cuando hay buenas obras y por tanto ¡no es una fe muerta! En la Casa de Dios se trabaja como en una colmena donde constantemente están trabajando las abejas obreras. Lo contrario a esas abejas trabajadoras son los zánganos, que son los machos que no trabajan. Es la diferencia entre el que obra y el que no, entre el que hace justicia y el que no. Cuando el corazón de un hombre es sano en su conversión, entonces la vida será hermosa en su profesión: sus obras, su justicia, su testimonio en esta tierra. "…hace justicia…" Alguien dijo una vez que un justo puede hacer obras justas, pero al hombre injusto sus obras justas no lo pueden hacer justo. Otro predicador también dijo: La escalera de Jacob tenía peldaños en los cuales NO VIO A NADIE QUE ESTUVIERA QUIETO, todos ascendían o descendían por ella. Si asciendes tú de la misma manera al extremo de la escalera al cielo, allí oirás a uno que dice: "Mi Padre está TRABAJANDO ahora y yo también TRABAJO." (Juan 5:17) El que habitará en el Tabernáculo de Dios es el que "…hace justicia." El que hace la justicia no habla sobre ella, ni piensa, ni oye sobre ella, sino que ¡LA HACE! Porque no son los OIDORES DE LA LEY sino los OBRADORES DE LA LEY los que son justificados (Romanos 2:13). "Y habla verdad en su corazón." "Los anatomistas (son los que estudian la estructura de los seres vivos) han observado que la lengua del hombre está relacionada con una doble cuerda al corazón. Estoy agradecido por la convicción y sentimiento que tengo de la maldad de mentir; el Señor aumente mi aborrecimiento a la mentira. Me esforzaré por limpiarme de toda inmundicia; nunca habrá una lengua mortificada cuando haya un corazón sin mortificar." (Benjamín Bennet).
Salmos 15:3 "El que no calumnia con su lengua…" La calumnia es una acusación falsa hecha contra alguien con la intención de causarle daño; es como el fuelle (aparato que sirve para soplar y avivar el fuego de un horno) del diablo para aumentar la contienda. Son de lo peor los que se prestan para soplar con ese fuelle. Se dice que el chismoso lleva al diablo en su lengua y los que le escuchan llevan al diablo en su oído. No es de un justo la calumnia.
Salmos 15:4 "Aquel a cuyos ojos el vil es menospreciado, pero honra a los que temen a Jehová…" Cuando eres capaz de menospreciar al vil (al que actúa con gran maldad) agradarás a Dios.
Salmos 15:5 "Quien su dinero no dio a usura." El que presta y exige un interés excesivo comete un pecado detestable porque eso es contrario a la ley del amor. "…ni contra el inocente admitió cohecho." Cohecho es el soborno para corromper a alguien y obtener un favor de su parte; el que tal haga ya destrozó la ley del amor. Quien no abusa del que necesita será agradable al Señor.
En resumen, "El que hace estas cosas, no resbalará jamás." No será aquel que habla mucho de religión, ni el que discute mucho pintándose de perfeccionista, no será el que habla sin cesar, ni el maestro laborioso, ni el hermano "dotado y brillante", sino EL QUE ES HONRADO Y JUSTO, ese será firme en la prueba y no resbalará. No es decir que somos, es que nos dejaremos ver: ¡POR NUESTROS FRUTOS!
Jehová, ¿Quién Habitará En Tu Tabernáculo? Caminemos en el Espíritu y dando sus frutos, fieles y justos en nuestro andar por el Camino y llegaremos a habitar con Dios. Amén.
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
