Mega Zoé
Estudio #0959Iglesia en las casas

El Llamado Divino

El Llamado Divino llama a servir con humildad.

Antiguo TestamentoSofonías4 min lectura

"Buscad a Jehová todos los humildes de la tierra, los que pusisteis por obra su juicio; buscad justicia, buscad mansedumbre; quizás seréis guardados en el día del enojo de Jehová." El llamado divino tiene una sola razón y es el arrepentimiento a una vida de justicia. No es para "grandezas" ni para disfrutar de las grandes ofertas que hoy día se mercadean en el evangelio. Veamos un ejemplo en Jeremías 35:1-19. Algo yo he conocido, así como Dios se agradó de los recabitas y los premió por su integridad, Él nos quiere también a nosotros para perdonarnos, salvarnos y que caminemos como los recabitas, siendo justos. Pero, diferente a la integridad de los recabitas vemos la gran disposición para la desobediencia en mucha gente. Desprecian los principios (normas, leyes) de Dios. Lo peor del ser humano es que "no inclinan los oídos" ni les gusta hacer caso (Jeremías 35:14 "…y no me habéis oído."). Se desafía al Dios infinito y tierno que tiene absoluta autoridad sobre el hombre en la tierra. Dios habla claro a nuestras vidas, pero es muy común que no se incline el oído para oírle, ¿te doblas tú para oírlo a Él? La mayoría no lo quiere hacer y no lo hacen; pero si es para el chisme o aquello que no nos debe importar, ¡rápido inclinamos no solo el oído sino hasta el cuerpo entero!

Ezequiel 33:11 "Diles: Vivo yo, dice Jehová el Señor, que no quiero la muerte del impío, sino que se vuelva el impío de su camino, y que viva. Volveos, volveos de vuestros malos caminos; ¿por qué moriréis, oh casa de Israel?" El Señor no quiere la muerte del que peca. ¡Dios le da esperanza al hombre pecador! No es la ruina lo que a Dios le place para el hombre. Dios le dice al malo que vivirá ¡SI SE VUELVE DE SU MAL CAMINO! De igual le pasara a todo aquel que se arrepiente y crea en Él (Juan 3:16). Dios quiere la conversión, es dar un giro y caminar para Él. ¡Qué difícil se les hace a muchos! Parece que les gusta más caminar hacia adelante ¡directo a la hoguera! No es la muerte el placer de Dios, sino ¡que los hombres se arrepientan y vivan! Una ternura compasiva se manifiesta aquí a pesar de todo el pecado del hombre en la tierra. Pero, junto con ese grande amor y ternura, también va una santidad que no rebaja nada de las exigencias de Dios en cuanto al honor de su autoridad. Acuérdate, que la justicia de Dios es siempre vindicada (defendida), sabiendo claro que cada uno será tratado con los ajustes necesarios según esa propia justicia de Dios.

2 Corintios 5:20 "Así que, somos embajadores en nombre de Cristo, como si Dios rogase por medio de nosotros; os rogamos en nombre de Cristo: Reconciliaos con Dios." Somos embajadores en nombre de Cristo. Representantes de Él, a nombre de Él comunicamos el mensaje de reconciliación y con la autoridad de Él. Un embajador es a un mismo tiempo mensajero y representante. Un embajador no actúa por su propia autoridad. Lo que comunico no son mis propias opiniones o demandas sino simplemente lo que se me ha ordenado que diga. Pero, al mismo tiempo, hablamos con autoridad, con la autoridad de Cristo mismo. Y al ser Cristo el Gran Enviado del Padre es como si Dios estuviese haciendo su invitación por medio de nosotros. Entonces, ¿qué es lo que tengo que decir a cada hombre y mujer? ¡Reconciliaos con Dios! No es que hayas perdido algo que tenías, es más sencillo, es ¡que te has alejado de Dios! Duro es aceptar que tus ojos y oídos están primero para ver y oír a otros ¡y no a Dios! Pero, ¿qué pide Dios hoy? ¡Reconciliaos! ¡Reconcíliate! ¡Lo que Dios quiere hacer es que tú y Él restablezcan la comunión! Si lo haces, ¡serás guardado en el día del enojo de Jehová!

Sofonías 2:3 "Buscad a Jehová todos los humildes de la tierra, los que pusisteis por obra su juicio; buscad justicia, buscad mansedumbre; quizás seréis guardados en el día del enojo de Jehová." Sé tú humilde y busca a Dios. ¡Conoce el carácter de Dios! Busquemos poner nuestra conducta en armonía (ajustamiento) con las responsabilidades derivadas del pacto que Jehová se dignó a concertar con su pueblo. ¡Camina como Él anduvo! (1 Juan 2:6 "El que dice que permanece en Él, debe andar como Él anduvo.") ¡Sé tú humilde y no altivo! Los humildes son los que carecen de fuerza, los que carecen de poder y de influencia social, son los que tienen pocos derechos que defender y no se sienten autosuficientes frente a Dios (Mateo 5:3-6). La mansedumbre, que viene por la humildad, lo que hace es resaltar la fuerza de una fe que se entrega en manos de Dios sin confiar para nada en las propias fuerzas. Amemos justicia, amemos la mansedumbre, busquemos que ambas estén en nuestras vidas para que en el día del enojo de Jehová ¡seamos guardados! Amén.

Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz