Culto del domingo, 15 de junio de 2025
El mensaje empieza en el minuto 34:08.
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Introducción
A la gente le encanta que le hablen del Señor; siempre hay un aceptar y siempre hay un deseo. Lo que cuesta es permanecer hasta el final, porque viene la prueba y viene la circunstancia; y si vienen momentos demasiado espléndidos, también hay que cuidar la vida. Siempre hay que estar alerta, porque nosotros servimos a un Dios que tiene majestad. Le es muy fácil al ser humano decir Diosito, y eso es una falta de las más grandes, porque Dios es Dios. Isaías pide que se rompan los cielos y que Dios descienda; y si Dios es majestad, nosotros somos sus hijos y Él es nuestro Rey.
I.¡Oh, si rompieses los cielos, y descendieras... para que hicieras notorio tu nombre a tus enemigos! (Isaías 64:1-2).
A. La petición es que Dios se manifieste de forma maravillosa a favor de su pueblo.
- 1.Cuando Dios lleva a cabo alguna extraordinaria liberación, resplandece para mostrarse a sí mismo fuerte. Porque Dios es fuerte, Dios no conoce lástima, Dios es sí o no.
- 2.¿Qué quiere Dios siempre? Resplandecer. Porque si Dios resplandece, Él mismo se está dejando conocer; no como si estuviera opacado, ni como si no fuera el dueño del universo.
- 3.Mientras más usted sepa, más fe, porque ha adquirido más fe; y entonces usted es un guerrero y ninguna espada puede permanecer para liquidarlo.
- 4.Porque el enemigo siempre lo que quiere es liquidar: si no es de una forma, es de una bobada; y después de la bobada, el atrevimiento. Siempre para querer destruir.
- 5.Y si Dios es majestad, nosotros somos sus hijos, Él es nuestro Rey, y ha puesto estatutos y reglas espectaculares a favor nuestro. En esta tierra meramente somos pasajeros.
B. Isaías escribió desde la pérdida.
- 1.Escribió en parte viviendo aún en su nación, y luego llevado por todo el proceso del pueblo en el cautiverio: fueron lágrimas, desvelo y necesidad de alimento.
- 2.Para escribir así tendría que haber sido desde un sentimiento hondo: no era cualquier momento, era un momento difícil, desangrante, de pérdida tras pérdida.
- 3.Y aun así deja ver claro que hay esperanza: cielos nuevos y tierra nueva, ya en el capítulo 65.
- 4.Cada palabra que él escribió Dios se la conservó a través del Espíritu Santo, y le cuidó ese libro para que tú y yo lo conociésemos.
- 5.Nosotros, en cambio, somos favorecidos porque la gracia nos alcanzó; y la gracia es todo lo que se nos da de gratis. Nada nos hace difícil venir a la iglesia.
II.Tuya es, oh Jehová, la magnificencia y el poder, la gloria, la victoria y el honor (1 Crónicas 29:11).
A. David adora a Dios y le tributa la gloria debida.
- 1.¿A usted le gusta estar metido en su problema veinticuatro horas, repetirlo y volverlo a decir, hasta que la angustia se nos convierte en todo?
- 2.Lo que hay que hacer es adorar a Dios, ir en oración y darle tributo y gloria a este Dios a quien servimos, que es bendito desde el siglo hasta el siglo.
- 3.Cuando el día se hace complicado y la mente sugiere mil cosas, vienen los ataques de ansiedad, de desespero y de no saber para dónde correr. Pues uno pone los pies derechitos y dice: aquí estoy en pie.
- 4.Suya es la magnificencia: su grandeza es inmensa e incomprensible. Tú no la vas a comprender; pero tienes que decir: yo no puedo seguir viviendo así, yo tengo que ver a Dios y lo que Él es como una realidad en mi vida.
- 5.Suyo es el poder, y esa grandeza es absoluta, total e íntegra: Dios es de una sola pieza. Y si Dios es de una sola pieza, tú y yo debemos ser de una sola pieza.
- 6.Tuyo, oh Jehová, es el reino, y tú eres excelso sobre todos. Todos los reyes son súbditos: todos están debajo y todos dependen de Él. Un día esta tierra se deja; más tarde o más temprano, un día.
B. Verdadera alabanza de Dios con santo pavor.
- 1.Llega el momento en que nos acostumbramos a ver a Dios: tenemos el desliz, nos caemos y no pasó nada; hablamos, hicimos aquello y no pasó nada.
- 2.Cuando vamos a adorarlo, cuando escuchamos la Palabra y cuando estamos a solas y nadie nos ve, siempre hay que tener ese pavor de quién es Dios; porque Él nos ve cada segundo y Él lo sabe todo.
- 3.¿Tú crees que tu corazón no lo lee Dios? Tu astucia Dios la ha visto y la ha conocido mucho antes de que tú la hicieras manifiesta.
- 4.¿Y a qué nos lleva ese temor? A demostrarle que somos hijos. Ni contra el padre carnal uno se rebelaría.
- 5.Reconozcamos sus infinitas perfecciones. Cuando uno lloró por las circunstancias y ve que Dios salió, tiene que ver cuán excelente es Dios con sus hijos, cómo nos cuida y cómo se nos revela.
- 6.No hay nada mejor que llevar oración en la mañana. El día es ligerito y tú crees que tú compones tu día; pero nosotros nunca tenemos nada en el puño: lo que pretendes tener, mañana no está bajo tu control.
III.En Dios hay una majestad terrible (Job 37:22); voz de Jehová con potencia, voz de Jehová con gloria (Salmo 29:3-4).
A. La nube densa y la claridad que viene del norte.
- 1.Al principio impresiona desfavorablemente la visión de la densa nube que impide ver la luz y amenaza con un tremendo aguacero; pero al mirar al norte se presiente que el viento va a barrer las nubes.
- 2.En muchas ocasiones esa nube impide que uno vea lo que debe ver para luchar y para prepararse. Pero de acuerdo a cómo buscas a Dios, todo marchará bien.
- 3.Dios no guarda para siempre su enojo. Si tú sientes que Dios se enojó contigo, Él está presto a mostrar su grande misericordia.
- 4.Eliú concluye diciendo que Dios está rodeado de una majestad que impone pavor por la trascendencia infinita de sus perfecciones; y que al hablar del Todopoderoso hemos de reconocer que nuestra mente limitada no puede comprender sus perfecciones ilimitadas.
- 5.No es algo de religión, ni de si me gusta la iglesia o no me gustan los coros: es que Dios es majestuoso, y nosotros lo necesitamos para respirar y para vivir.
B. La voz de Jehová quebranta y desgaja.
- 1.Todo el que oye el trueno debe reconocer que es la voz de Jehová con majestad. Si su voz es tan terrible, ¿qué será su brazo?
- 2.Esa voz es tan fuerte que quebranta y desgaja los cedros del Líbano, que son altísimos.
- 3.Cuando tú lees la Biblia, es la voz de Dios la que te quebranta. Si lees la Biblia y escuchas las predicaciones, tendrías esa voz como un trueno dentro de todo tu ser.
- 4.¿Y qué desgarra? Lo que hay que quitar y no acabamos de quitar.
C. Una mezcla que no sirve.
- 1.En un momento la vida se pone lenta, porque te quedaste lento en la comunión con la majestad de Dios y comenzaste a mezclar tu vida con Dios.
- 2.A Dios no se le da mezcla: a Dios se le da el cien. Esa mezcla es que el setenta por ciento eres tú y el resto pareciera que está Dios; pero llega un momento en que Dios sale, y el cien eres tú.
- 3.Ni un granito de arena del mundo se lo va a permitir Dios en su santidad y en su deidad. Sácate los granitos, porque son los que hacen que no puedas escuchar el mensaje y son un tormento dentro de tu ser.
- 4.No podemos vivir a flor de piel, ni seguir siendo hoy igual que hace diez años buscando al Señor; eso es plena crisis espiritual. Pero uno va a Dios, Dios nos escucha, Dios nos perdona y nos levanta.
IV.Jehová reina; se vistió de magnificencia (Salmo 93:1); y Jehová solo será exaltado en aquel día (Isaías 2:10-11).
A. Se ciñó a sí mismo de poder.
- 1.Este es el cántico de la iglesia glorificada, ya citado en Apocalipsis 19:1. Dios reina gloriosamente, vistiéndose de majestad; y Dios reina poderosamente.
- 2.No solo se viste de majestad como un príncipe en su corte, sino también de poder como un general en el campo de batalla. A ese Dios es al que servimos.
- 3.Se ciñó a sí mismo; no lo ciñó otra persona, ya que ni su fuerza ni su poder para administrarla se derivan de otro. Esa es la esencia magnífica de Dios.
- 4.Y aun siendo tan glorioso, condesciende a cuidar de este mundo y de sus asuntos.
- 5.Alabanza y magnificencia delante de Él, poder y gloria en su santuario (Salmo 96:6): en su presencia los serafines se cubren el rostro, incapaces de soportar su resplandor.
- 6.Si de verlo uno podría morirse, piensa qué pasa al fallarle. Dar coces contra el aguijón es la rebelión; es venir y golpear a Dios. Hay que tener temor a Dios.
B. La altivez será abatida; aprendamos la humillación.
- 1.El profeta amonesta a buscar un lugar donde refugiarse del terror de la ira de Jehová que se aproxima, y a que el pueblo se humille de su altivez.
- 2.Si algo debemos aprender es la humillación; es el mejor plato que debemos desear en nuestra vida. El problema es que lo que mucho conocemos es la altivez, la arrogancia y lo altanero.
- 3.En una conversación de adultos no pasan cinco palabras sin que se presuman tres. De tanto hablar se presume, y del presumir uno se hunde: todo lo que es presumir es hundirnos.
- 4.Y el que te está escuchando va anotando; cuando se anota en la mente y en el corazón, ahí está la vida, y ese corazón se quedó con el que presumió la altivez.
- 5.Tú no estás en tres familias: tú estás en el cuerpo de Cristo. Si no aprendemos lo de Cristo, ¿para qué una iglesia que solo nos lleva a la exigencia, al reclamo y a una mueca de molestia?
C. Tu morada será conforme a lo que hiciste aquí.
- 1.En el cielo se dice que hay moradas. Pues entonces tú estás construyendo la tuya, y será conforme a cómo lo buscaste aquí, cómo te santificaste aquí y cómo escuchaste el mensaje aquí.
- 2.Tus hechos, y lo que le has creído al Dios que te llamó: Él será el que te recompense. Por eso, lo que toque vivir en las pruebas y en las circunstancias, no importa.
- 3.Por larga que nos parezca la vida, aunque vivas cien años, la eternidad es la larga, porque es perpetua. Lo que hemos hecho aquí en la tierra será nuestra recompensa.
- 4.En tu vida tú haces lo que bien quieres: la llenas de bien o la llenas de dolor. Deja aquí las amarguras, las inseguridades y los complejos, y disfruta la vida que Cristo te ha dado.
- 5.Nunca vas a encontrar a alguien tan maravilloso como Él, tan tierno y tan lleno de santidad, y que nos mira aún con la crueldad que podemos tener. Él es el que ama mi alma, y se dio en la cruz por ella. Amén.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
God Is Majesty
Isaiah 64:1-2
Introduction
People love to be spoken to about the Lord; there is always an acceptance and always a desire. What costs is to remain to the end, because the trial comes and the circumstance comes; and if seasons that are too splendid come, our lives must be guarded then as well. We must always be alert, because we serve a God who has majesty. It is very easy for a human being to say "little God," and that is one of the greatest disrespects, for God is God. Isaiah asks that the heavens be rent and that God come down; and if God is majesty, we are His children and He is our King.
I.Oh that thou wouldest rend the heavens, that thou wouldest come down... to make thy name known to thine adversaries (Isaiah 64:1-2).
A. The petition is that God show Himself wonderfully on behalf of His people.
- 1.When God carries out some extraordinary deliverance, He shines forth to show Himself strong. For God is strong, God knows no pity, God is yes or no.
- 2.What does God always want? To shine forth. For if God shines forth, He is making Himself known; not as though He were dimmed, nor as though He were not the owner of the universe.
- 3.The more you know, the more faith, because you have acquired more faith; and then you are a warrior, and no weapon can prosper to destroy you.
- 4.For what the enemy always wants is to destroy: if not one way, then through some foolish thing; and after the foolish thing, the brazenness. Always to destroy.
- 5.And if God is majesty, we are His children, He is our King, and He has set statutes and rules that are spectacular in our favor. On this earth we are merely passing through.
B. Isaiah wrote out of loss.
- 1.He wrote partly while still living in his nation, and then carried through the whole ordeal of a people in captivity: it was tears, sleeplessness, and want of food.
- 2.To write like that it would have had to come from a deep feeling: it was no ordinary moment, it was a hard moment, a bleeding one, of loss upon loss.
- 3.And even so he lets it be seen plainly that there is hope: new heavens and a new earth, in chapter 65.
- 4.Every word he wrote God preserved for him through the Holy Spirit, and He guarded that book so that you and I might know it.
- 5.We, on the other hand, are favored because grace reached us; and grace is everything that is given to us freely. Nothing makes it hard for us to come to church.
II.Thine, O Lord, is the greatness, and the power, and the glory, and the victory, and the majesty (1 Chronicles 29:11).
A. David worships God and renders Him the glory that is due.
- 1.Do you like being inside your problem twenty-four hours, repeating it and saying it again, until the anguish becomes everything to us?
- 2.What must be done is to worship God, to go in prayer, and to render tribute and glory to this God whom we serve, who is blessed from everlasting to everlasting.
- 3.When the day turns hard and the mind suggests a thousand things, the attacks of anxiety come, the attacks of despair, and of not knowing which way to run. Then one sets his feet straight and says: here I stand.
- 4.His is the greatness: His vastness is immense and incomprehensible. You will not comprehend it; but you must say: I cannot go on living this way, I have to see God and what He is as a reality in my life.
- 5.His is the power, and that greatness is absolute, total, and whole: God is of one piece. And if God is of one piece, you and I ought to be of one piece.
- 6.Thine, O Lord, is the kingdom, and thou art exalted as head above all. Every king is a subject: all are underneath and all depend on Him. One day this earth is left behind; sooner or later, one day.
B. True praise of God with holy dread.
- 1.A moment comes when we grow used to seeing God: we slip, we fall, and nothing happened; we spoke, we did that other thing, and nothing happened.
- 2.When we go to worship Him, when we hear the Word, and when we are alone and no one sees us, we must always have that dread of who God is; for He sees us every second and He knows everything.
- 3.Do you think God does not read your heart? God has seen and known your cunning long before you made it plain.
- 4.And where does that fear lead us? To show Him that we are children. Not even against an earthly father would one rebel.
- 5.Let us acknowledge His infinite perfections. When one has wept over the circumstances and sees that God came through, one has to see how excellent God is with His children, how He guards us and how He reveals Himself to us.
- 6.There is nothing better than carrying prayer in the morning. The day is swift and you think you arrange your day; but we never hold anything in our fist: what you claim to hold, tomorrow is not under your control.
III.With God is terrible majesty (Job 37:22); the voice of the Lord is powerful, the voice of the Lord is full of majesty (Psalm 29:3-4).
A. The dense cloud and the brightness that comes out of the north.
- 1.At first the sight of the dense cloud that hides the light and threatens a tremendous downpour makes an unfavorable impression; but looking to the north one senses that the wind will sweep the clouds away.
- 2.Many times that cloud keeps one from seeing what must be seen in order to fight and to prepare. But according to how you seek God, all will go well.
- 3.God does not keep His anger forever. If you feel God grew angry with you, He is ready to show His great mercy.
- 4.Elihu concludes by saying that God is surrounded by a majesty that inspires dread through the infinite transcendence of His perfections; and that in speaking of the Almighty we must acknowledge that our limited mind cannot comprehend His unlimited perfections.
- 5.It is not a matter of religion, nor of whether I like the church or do not like the songs: it is that God is majestic, and we need Him in order to breathe and to live.
B. The voice of the Lord breaks and splits.
- 1.Everyone who hears the thunder ought to recognize that it is the voice of the Lord in majesty. If His voice is so terrible, what will His arm be?
- 2.That voice is so strong that it breaks and splits the cedars of Lebanon, which are exceedingly tall.
- 3.When you read the Bible, it is the voice of God that breaks you. If you read the Bible and hear the preaching, you would have that voice like thunder within your whole being.
- 4.And what does it tear away? What must be removed and we never finish removing.
C. A mixture that is no use.
- 1.At some point life slows down, because you grew slow in this communion with the majesty of God and began to mix your life with God.
- 2.God is not given a mixture: God is given the hundred. That mixture is that seventy percent is you and the rest seems to be God; but a moment comes when God withdraws, and the hundred is you.
- 3.Not one grain of the world's sand will God permit within His holiness and His deity. Shake out the grains, for they are what keep you from hearing the message and are a torment within your being.
- 4.We cannot live skin-deep, nor go on being today as we were ten years ago in seeking the Lord; that is full spiritual crisis. But one goes to God, God hears us, God forgives us and raises us up.
IV.The Lord reigneth, he is clothed with majesty (Psalm 93:1); and the Lord alone shall be exalted in that day (Isaiah 2:10-11).
A. He girded Himself with strength.
- 1.This is the song of the glorified church, already quoted in Revelation 19:1. God reigns gloriously, clothing Himself with majesty; and God reigns powerfully.
- 2.He clothes Himself not only with majesty as a prince in his court, but also with power as a general on the field of battle. That is the God we serve.
- 3.He girded Himself; no one else girded Him, since neither His strength nor His power to administer it derive from another. That is the magnificent essence of God.
- 4.And being so glorious, He condescends to care for this world and its affairs.
- 5.Honour and majesty are before him: strength and beauty are in his sanctuary (Psalm 96:6). In His presence the seraphim cover their faces, unable to bear His brightness.
- 6.If merely seeing Him could kill a person, consider what it is to fail Him. To kick against the pricks is rebellion; it is to come and strike at God. We must fear God.
B. Loftiness shall be brought low; let us learn humbling.
- 1.The prophet warns us to seek a place of refuge from the terror of the Lord's wrath that draws near, and that the people humble themselves from their loftiness.
- 2.If there is anything we must learn, it is humbling; it is the finest dish we ought to desire. The trouble is that what we know well is loftiness, arrogance, and haughtiness.
- 3.In a grown-up conversation, five words do not pass without three of them boasting. From much talking comes boasting, and from boasting one sinks: all boasting is our sinking.
- 4.And the one listening to you is taking notes; when it is written on the mind and on the heart, there is the life, and that heart kept what the boaster showed of loftiness.
- 5.You are not in three families: you are in the body of Christ. If we do not learn what is Christ's, what is a church for, if it leads us only to demands, to complaints, and to a look of annoyance?
C. Your dwelling will be according to what you did here.
- 1.In heaven it is said that there are mansions. Then you are building yours, and it will be according to how you sought Him here, how you sanctified yourself here, and how you listened to the message here.
- 2.Your deeds, and what you have believed of the God who called you: He will be the one to reward you. Therefore whatever must be lived in trials and in circumstances does not matter.
- 3.However long life may seem, even if you live a hundred years, eternity is the long one, for it is perpetual. What we have done here on the earth will be our reward.
- 4.In your life you do as you please: you fill it with good or you fill it with pain. Leave your bitterness here, your insecurities and your complexes, and enjoy the life Christ has given you.
- 5.You will never find anyone as wonderful as He is, as tender and as full of holiness, who looks on us even with the cruelty we can carry at times. He is the one who loves my soul, and He gave Himself on the cross for it. Amen.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
Dios es Majestad
Isaías 64:1-2
“¡Oh, si rompieses los cielos, y descendieras, y a tu presencia se escurriesen los montes, como fuego abrasador de fundiciones, fuego que hace hervir las aguas, para que hicieras notorio tu nombre a tus enemigos, y las naciones temblasen a tu presencia!”
A la gente le encanta que le hablen del Señor, pero servimos a un Dios que tiene majestad: decirle «Diosito» es una falta de las más grandes, porque Dios es Dios. Estos son los puntos del domingo, para llevarlos toda la semana.
- Isaías pide que se rompan los cielos y Dios descienda. Cuando Dios libera, resplandece para mostrarse fuerte; Dios no conoce lástima, Dios es sí o no. Y si Dios es majestad, somos sus hijos y Él es nuestro Rey.
- En vez de estar metido en el problema veinticuatro horas, adora a Dios, pon los pies derechitos y di «aquí estoy en pie». Dios es de una sola pieza, y nosotros también.
- Verdadera alabanza es con santo pavor: nos acostumbramos a ver a Dios, pero Él nos ve cada segundo y lee el corazón. No hay nada mejor que llevar oración en la mañana: nunca tenemos nada en el puño.
- En Dios hay una majestad terrible: la nube densa impide ver la luz, pero al mirar al norte se presiente que el viento la va a barrer. Dios no guarda para siempre su enojo; está presto a mostrar su misericordia.
- La voz de Jehová es trueno que quebranta: cuando lees la Biblia, es la voz de Dios la que te quebranta. A Dios no se le da mezcla, se le da el cien: sácate los granitos de arena.
- Jehová reina y se ciñó de poder: majestad como un príncipe en su corte y poder como un general en batalla. Los serafines se cubren el rostro; si de verlo uno podría morirse, piensa qué pasa al fallarle.
- Lo que hay que aprender es la humillación. En una conversación de adultos no pasan cinco palabras sin que se presuman tres, y presumir es hundirse. Tu morada será conforme a lo que hiciste aquí.
Lleva oración en la mañana, antes de que el día se te comprometa: háblale a Dios lo que te es necesario, rogando misericordia.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
Los Granitos de Arena
Isaías 64:1-2
Para leer en voz alta con los niños
“¡Oh, si rompieses los cielos, y descendieras, y a tu presencia se escurriesen los montes, como fuego abrasador de fundiciones, fuego que hace hervir las aguas, para que hicieras notorio tu nombre a tus enemigos, y las naciones temblasen a tu presencia!”
Así lo dice la Biblia. En palabras sencillas: el profeta le pide a Dios que rompa el cielo y baje, para que todos sepan quién es. La pastora dijo que a Dios no se le dice «Diosito», porque Dios es Dios.
- Dios es majestad: es el Rey, el dueño de todo. Todos los reyes del mundo están debajo de Él. Y si Él es el Rey, tú eres su hijo.
- Cuando tengas un problema, no te lo pases repitiendo todo el día. Haz como David: adora a Dios, pon los pies derechitos y di: «aquí estoy en pie».
- A Dios hay que tenerle respeto, aunque estés solo y nadie te vea. Él te ve cada segundo y lee tu corazón; hasta los ángeles apuntan todo. No digas «no pasó nada».
- Cuando truena, acuérdate: la voz de Dios es tan fuerte que parte los cedros más altos. Cuando lees la Biblia, esa misma voz te habla y te quita lo que sobra.
- A Dios no se le da una mezcla: se le da el cien. Ni un granito de arena del mundo le sirve. Sácate los granitos, porque no te dejan escuchar a Dios.
- Los que presumen se hunden; lo que hay que aprender es a ser humilde. Tu casa en el cielo será según cómo buscaste a Dios aquí.
¿Por qué a Dios no se le dice «Diosito»?
Habla con Dios cada mañana al levantarte, antes de todo lo demás, todos los días hasta el próximo domingo.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz

