1. (Vs.21 "…y mediante el cual creéis en Dios, quien le resucitó de los muertos y le ha dado gloria, para que vuestra fe y esperanza sean en Dios.") La lealtad al Señor Jesús es además exigida por el hecho de que ¡es por medio de Él que hemos llegado a creer en Dios! ¡Hermoso!
2. ¿Qué sería yo sin Él? ¿Qué seríamos sin Jesús?
3. Estaría yo destruida, en vergüenza, con muchos dolores, devastada, en ruinas, en tristezas, en agonía, etc.
4. ¡Él es quien nos ha revelado el corazón del Padre!
5. ¡Él es el perfecto Hijo que habla de Su buen Padre!
6. Un tal Wolston dijo: ¡No es por la creación, ni por la providencia, ni por la Ley que el hombre conoce a Dios sino ¡por medio de Cristo!
7. El Padre indicó Su total satisfacción con la obra redentora de Cristo ¡resucitándolo de entre los
muertos y honrándole con el puesto de la mayor gloria en el cielo!
8. El resultado de todo ello es que nuestra "…fe y esperanza sean en Dios." ¡No hay nada que temer ni nada que dudar, porque nuestra esperanza está exclusivamente en Dios! ¡Nadie Le puede derrotar! ¡Como hijos hemos vencido! Porque Él resucitó a Jesús de los muertos para que hoy seamos ¡Sus hijos vencedores!
9. Mi esperanza es Dios, porque ¡por Jesús he obtenido tal privilegio!
10. Es en Él que vivimos y nos movemos y somos, no es en el presente sistema malo del mundo (Hechos 17:28).
11. "Habiendo purificado vuestras almas por la obediencia a la verdad…" (Vs.22)
12. En nuestras vidas debe estar la obediencia.
13. OBEDIENCIA es respetar, acatar, tolerar, aceptar, realizar aquello que se nos indica, cumplir la voluntad de la autoridad o de quien manda.
14. Nadie puede ser hijo de Dios si se subleva (si se rebela, se alza, se amotina o se levanta).
15. Fíjate, ¡los hijos del Señor SON OBEDIENTES!
16. Podemos examinarnos a ver si lo somos, ¡no estaría mal!
17. El nuevo nacimiento nos señala que uno de los cambios que éste produce es "…el amor fraternal…" El amor entre los hermanos. ¡Es un amor desinteresado! ¡Un amor que invita a cuidarse el uno al otro!
18. ¡Sabemos de la obligación de amar!
19. Hoy en día se pide mucho perdón porque no se quiere entender que amar es NUESTRA OBLIGACIÓN.
20. "Habiendo purificado vuestras almas." Hemos nacido de nuevo, debemos tener vidas purificadas.
21. PURIFICACIÓN es el proceso que elimina imperfecciones y lo extraño, para que se recupere la esencia.
22. Cuando creemos en Dios comienza nuestra purificación.
23. El medio que es empleado en esta purificación ¡es la obediencia a la verdad!
24. Hermano, ¡no hay otro evangelio! ¡Así es como funciona!
25. ¡Cuídate tú de rebelarte, sería sublevarte (harías un motín) contra el Creador, como lo hizo el diablo!
26. Esta es la segunda vez que Pedro describe la fe que salva como un acto de obediencia (I Pedro 1:2)
27. La verdadera fe es ¡UNA FE QUE OBEDECE!
28. (Juan 9:6-7) ¡El ciego obedeció! ¡Sencillo! Y entonces ¡fue sano! ¡Qué fácil es obedecer! ¡Rebelarse es odio, es contienda, discusión, orgullo! Todo esto es el producto de rebelarse.
29. Esto sólo puede hacerse "…mediante el Espíritu…"
30. Ahí está el asunto, cuando no hay obediencia a la verdad ¡no se está en el Espíritu!
31. Uno de los objetivos del nuevo nacimiento es un "…amor fraternal no fingido."
32. Fácil es fingir, difícil es amar, porque hay que purificar el alma y la obediencia a la verdad no se quiere.
33. En sentido muy real, ¡somos salvados para amar a todos nuestros hermanos cristianos!
34. ¡NO PODEMOS VIVIR EN GUERRA!
35. Mediante este amor, sabemos que ¡hemos pasado de la muerte a la vida (1 Juan 3:14)! Y por él, el mundo
sabe que somos discípulos del Señor (Juan 13:35). ¡Porque es un amor puro!
36. (Vs.23) "…siendo renacidos, no de simiente corruptible…" La simiente (semilla) de nuestro nacimiento es "…la palabra de Dios…" Quedemos claros, no es del mismo modo que el nacimiento natural.
37. La vida humana natural llega por una simiente que obedece a las leyes físicas del deterioro y de la muerte.
38. Pero, tu nuevo nacimiento es producido ¡por medio de la palabra de Dios!
39. Esto es el asunto de la palabra, "…que vive y permanece para siempre…"
40. Aunque el cielo y la tierra pasen, ella ¡nunca pasará!
41. La palabra es la verdad absoluta, está para siempre establecida en el cielo y produce "vida" que es eterna.
42. (Vs.24) La vida humana es tan poco permanente, es "…como hierba…" ¡Qué mucho se aferran las personas a lo que pronto se termina y qué poco se busca lo eterno! ¿Cuánto buscas tú lo eterno? Mira de lo que hablas, mira como aparentas, ¿sabrás qué es lo que en verdad anhela tu corazón?
43. La hermosura física es tan efímera como las flores del campo y la atiendes como si fuera eterna. ¡Fácil se
cambia lo eterno por la efímero! ¡No lo hagas!
44. "La hierba se seca, y la flor se cae…" ¡muere!
45. (Vs.25) ¡Qué contraste! Pero, la palabra del Señor permanece para siempre.
46. Debes pensar entonces, que ¡tu nueva vida es igualmente incorruptible!
47. ¡Esta palabra incorruptible es la palabra de las buenas nuevas que ha sido anunciada a los lectores de Pedro y la cual logró que naciesen de nuevo! ¡Tú también!
48. LA PALABRA ES, ERA Y SERÁ, ¡LA FUENTE DE LA VIDA ETERNA! ¡Aquí se enseña, apréndela!
49. Ella es la fuente para ¡TU PERFECCIÓN HACIA TU ETERNIDAD Y PARA VERTE CON Dios! Amén.
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
Palabra de Dios
1 Pedro 1:1-25
“siendo renacidos, no de simiente corruptible, sino de incorruptible, por la palabra de Dios que vive y permanece para siempre.”
Por medio de Jesucristo hemos llegado a creer en Dios, y por la palabra de Dios hemos nacido de nuevo. Esa palabra es la simiente incorruptible que vive y permanece para siempre, mientras toda la gloria del hombre se seca como la hierba. Estos son los puntos para la semana.
- Es por medio de Cristo que hemos llegado a creer en Dios. No es por la creación, ni por la providencia, ni por la Ley que el hombre conoce a Dios: Jesús nos ha revelado el corazón del Padre.
- El Padre mostró Su total satisfacción con la obra de Cristo resucitándolo y dándole gloria. Por eso nuestra fe y esperanza están en Dios, y no hay nada que temer ni nada que dudar.
- Los hijos del Señor son obedientes. Nadie puede ser hijo de Dios si se subleva; la verdadera fe es una fe que obedece, y rebelarse es odio, contienda y orgullo, como lo hizo el diablo.
- El alma se purifica por la obediencia a la verdad, mediante el Espíritu. Purificar es eliminar lo extraño para que se recupere la esencia, y cuando no hay obediencia a la verdad no se está en el Espíritu.
- El nuevo nacimiento produce un amor fraternal no fingido. Fácil es fingir y difícil es amar, pero amar a los hermanos es nuestra obligación: somos salvados para amar, y no podemos vivir en guerra.
- La vida humana es como hierba, y la hermosura física, tan pasajera como la flor del campo. Qué mucho se aferran las personas a lo que pronto termina, y qué fácil cambian lo eterno por lo efímero.
- Nacimos de nuevo por la palabra de Dios, que vive y permanece para siempre. Aunque el cielo y la tierra pasen, ella nunca pasará: es, era y será la fuente de la vida eterna.
Aparta cada día de esta semana un tiempo para leer y aprender la Palabra, la simiente que no se corrompe y que permanece para siempre.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
La Flor que se Cae
1 Pedro 1:1-25
Para leer en voz alta con los niños
“siendo renacidos, no de simiente corruptible, sino de incorruptible, por la palabra de Dios que vive y permanece para siempre.”
Así lo dice la Biblia. En palabras sencillas: nacimos de nuevo gracias a la Palabra de Dios, que es como una semilla que nunca se daña ni se muere. Las flores bonitas del campo se secan y se caen, pero la Palabra de Dios dura para siempre.
- Conocemos a Dios gracias a Jesús. Él nos enseñó cómo es el corazón del Padre, y Dios lo resucitó de los muertos para que confiemos en Él sin miedo.
- Los hijos de Dios obedecen. El ciego que Jesús sanó hizo lo que Jesús le dijo, fue a lavarse, ¡y vio! Obedecer es sencillo.
- Pero cuidado: rebelarse contra Dios es lo que hizo el diablo. Cuando uno no quiere obedecer, salen las peleas, el orgullo y el coraje.
- Dios quiere que ames de verdad a tus hermanos en la iglesia y en tu casa. Fingir que quieres a alguien es fácil; amar de verdad es lo que Dios pide.
- Las flores del campo son bonitas, pero se secan. Mucha gente cuida demasiado lo que se acaba, como la ropa o verse bien, y se olvida de lo que dura para siempre.
- La Palabra de Dios nunca se seca. Aunque el cielo y la tierra pasen, ella se queda. Por eso vale la pena aprenderla desde pequeño.
¿Qué cosa bonita que tienes se va a acabar algún día, y qué cosa dura para siempre?
Esta semana aprende de memoria, con tu familia, un versículo de la Biblia.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
