La JUSTICIA es un atributo (una cualidad) de Dios necesario, ya que tiene ¡total relación con la SANTIDAD de Dios! Nos es necesario, como creyentes, saber que existe una JUSTICIA ABSOLUTA (total, entera, completa) de Dios. La justicia del Señor es aquella RECTITUD de la divina naturaleza, en la que Dios es INFINITAMENTE JUSTO en Sí mismo. Y debido a que Su justicia está vinculada (unida) con Su perfección Dios se mantiene en contra de todo lo que viola su santidad y deja ver que Él es completamente santo.
I. En 2 Corintios 10:12, por medio de Pablo, Dios nos habla de LOS QUE SE ALABAN A SÍ MISMOS.
A. Dios es justicia, Él es nuestro Juez
Pablo no era tan atrevido como para contarse entre aquellos que se alaban a sí mismos.
Aquellos cuyo único modelo o ejemplo de comparación era su propia vida.
Nuestro problema en la vida es cuando llegamos a hacer y a deshacer, como que no pasa nada. Pero, Dios es Juez justo y todo lo mide por Su persona, no por la vida tuya.
Según nosotros mismos tendremos siempre razón, pero no somos razonables como para pensar que tenemos sobre nuestra cabeza ¡A UN Dios QUE ES JUEZ!
Aquellos hermanos hablaban mal de Pablo ante los corintios, de tal manera, que lo convertían en objeto ridículo.
Midiéndose a sí mismos por sí mismos, y comparándose consigo mismo, no eran juiciosos (cuerdos, prudentes).
Si para ellos las cosas eran así, entonces, según ellos no había nada que cambiar en sus vidas.
Debemos conocer al Dios nuestro; Su justicia es un atributo de Él necesario ya que tiene total relación con la santidad de Dios.
LA JUSTICIA ESTÁ ENVUELTA EN LA SANTIDAD DE Dios.
Cuando no hay justicia en una vida no hay santificación, no hay santidad, NO HAY PUREZA PARA PODER CONVIVIR BIEN CON OTROS EN LA VIDA.
B. Proverbios 20:6 "Muchos hombres proclaman cada uno su propia bondad, pero hombre de verdad,
¿Quién lo hallará?" ¡La propia bondad!
Hombre de verdad, ¿quién lo hallará?
¡Qué gran agonía! ¿Dónde están los hombres de verdad? ¡Escasean!
Muchos parecen generosos (ahí es la confusión) y hasta prometen ser generosos, pero cuando llega la hora de la verdad, se echan para atrás.
Aquellos que se "llaman amigos del hombre", en verdad se interesan ¡MUY POCO EN EL BIENESTAR DE LOS DEMÁS!
Dios vive pendiente de uno, porque vive en lo que Él es, ¡en Su justicia porque tiene total relación con Su santidad!
¡O la Justicia o la carne!
C. Proverbios 12:15 El necio piensa que tiene razón en todo lo que dice y hace.
No puede recibir, ni busca buenos consejos.
El prudente desea que se le aconseje y corrija, pues desconfía de sí mismo y tiene interés en aprender.
El mayor defecto de muchos que se tienen y que son tenidos por sabios es que se obstinan en sus opiniones y se niegan a escuchar las razones de otros; con ello, se privan del mejor medio de aprender más y más.
D. Proverbios 30:12 Hay que dejar nuestra justicia, mejor para tu vida es la justicia de Dios.
Que se creen limpios cuando están llenos de inmundicia por dentro.
Orgullosos, altivos.
En tu propia opinión, así es que haces tu propia justicia.
¡Cuando no te has limpiado de la inmundicia!
HACES AGONIZAR A AQUELLOS QUE ESTÁN A TU ALCANCE.
E. Jeremías 2:35 Dijiste: "No he pecado"
Uno se niega a confesarse culpable.
Dios deja ver Su justicia: les asegura que las excusas y razones no valen de nada para Dios.
Si se piensa que con la hipócrita confesión de inocencia, la ira de Dios se apartará ¡se equivocan!
En la santificación de Dios la justicia es un atributo.
Dios llama a juicio para convencer al hombre de que no es inocente, SINO CULPABLE.
Hay que cambiar los caminos, ¡Y ESO CUESTA! Fíjate: Se puede hablar si hay frutos de arrepentimiento, no silencio, sino confesión.
Dios perdona, pero, puede que hayas llevado a algunos a la agonía. Es lamentable el resultado del pecado y la justicia propia. Amén.
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
Justicia Propia
2 Corintios 10:12
“pero ellos, midiéndose a sí mismos por sí mismos, y comparándose consigo mismos, no son juiciosos.”
La justicia es un atributo de Dios que tiene total relación con su santidad: Dios es infinitamente justo y se mantiene en contra de todo lo que viola su santidad. Él es nuestro Juez, y lo mide todo por su persona, no por tu vida. Estos son los puntos para esta semana.
- Pablo no se atrevía a contarse entre los que se alaban a sí mismos, cuyo único modelo de comparación era su propia vida. Midiéndose por sí mismos, no eran juiciosos, y creían no tener nada que cambiar.
- Según nosotros mismos siempre tendremos razón, pero no somos razonables si olvidamos que sobre nuestra cabeza hay un Dios que es Juez. Donde no hay justicia no hay santidad ni pureza para convivir bien con otros.
- Muchos proclaman su propia bondad, pero hombre de verdad, ¿quién lo hallará? Muchos parecen generosos y lo prometen, pero cuando llega la hora de la verdad se echan para atrás.
- El necio piensa que tiene razón en todo y no busca consejo. El prudente desea que se le aconseje y corrija, porque desconfía de sí mismo y tiene interés en aprender.
- Hay quienes se creen limpios estando llenos de inmundicia por dentro. Así se hace la propia justicia, y con ella se hace agonizar a los que están a nuestro alcance.
- Decir «no he pecado» no aparta la ira de Dios: las excusas no valen. Dios llama a juicio para convencernos de que somos culpables; hay que cambiar los caminos, aunque cueste, con confesión y frutos de arrepentimiento.
Deja de medirte contigo mismo: pídele a alguien maduro en la fe que te aconseje en un área de tu vida, y recibe la corrección sin excusas.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
Limpio por Fuera, Sucio por Dentro
2 Corintios 10:12
Para leer en voz alta con los niños
“pero ellos, midiéndose a sí mismos por sí mismos, y comparándose consigo mismos, no son juiciosos.”
Así lo dice la Biblia. En palabras sencillas: el que se mide solo con su propia vara y dice «yo estoy bien» no está pensando con cuidado. La Biblia habla de gente que se creía limpia, pero por dentro estaba llena de suciedad.
- Unas personas se alababan a sí mismas y hablaban mal de Pablo. Como se comparaban solo con ellas mismas, creían que no tenían nada que cambiar.
- Dios es un Juez justo. Él no nos mide con lo que nosotros pensamos, sino con lo que Él es: santo y bueno.
- Es fácil decir «yo soy bueno». Pero ser bueno de verdad se ve cuando llega el momento de ayudar, compartir o cumplir lo que prometiste.
- El que cree que siempre tiene la razón no escucha a nadie. El sabio deja que papá, mamá y sus maestros lo corrijan, porque quiere aprender.
- Decir «yo no hice nada» cuando sí lo hiciste no te limpia. Dios lo ve todo, y las excusas no sirven con Él.
- Cuando te equivocas, lo que sirve es decir la verdad, pedir perdón y cambiar. Cuesta, pero Dios perdona al que se arrepiente de corazón.
¿Por qué es difícil aceptar que nos equivocamos?
Esta semana, cuando alguien te corrija, en vez de dar una excusa responde: «Tienes razón, voy a cambiar».
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
