La oración es sin hipocresía, orando no se tiene una máscara para ocultar nuestro interior (Vs.5). La oración es sencilla, porque ella no debe tener dificultades, ni complicaciones, porque sencillamente es derramarle todo lo que tenemos dentro a nuestro Dios. Oramos para que Dios nos ayude y nos libre de lo que nos preocupa, de lo que nos desespera y nos angustia, de los peligros y de lo desconocido. ¡Es el Señor el que puede hacer a nuestras vidas lo que nadie puede hacer por uno! La oración es lo privado de la vida de uno (Vs.6). Ora y ayuna "…a tu Padre que está en secreto; y tu Padre que ve en lo secreto te recompensará en público." (Vs.18)
I. Lamentablemente, se busca más la oración que se hace EN PÚBLICO, delante de la gente (Vs.5).
A. Es que se piensa que en la oración en público está la solución. Pero, Jesús nos enseña a orar cada uno en privado al Padre.
1. Cada día se debe tener la frescura de la oración personal. Esa es la razón por la que tú vas conociéndola cada vez más. ¡Y mientras más la conoces más sabes cómo hablar con Él!
2. Él es nuestro Padre y como tal ¡merece que Le confiemos todo!
3. ¡No hagamos oraciones para los oídos de otro! La razón es, porque nuestro Padre es quien mejor sabe de qué cosas tenemos necesidad (Vs.8). Si oramos con sentimiento por un sufrir o porque estamos afectados por algo, pues nuestro Padre sabe muy bien, mejor que nadie, la raíz de eso que nos tiene así.
4. Hagamos oración en secreto y digámosle todo a Dios con sinceridad, porqué Él sabe en verdad nuestra intención.
5. ¡SEPAMOS, CLARAMENTE, QUE ÉL SABE NUESTRA NECESIDAD, QUE PODRÁ SUPLIR LO QUE EN REALIDAD NECESITAMOS Y QUE NOS PODRÁ LIBERAR DE LO QUE NOS ATORMENTA!
6. Así que Jesús nos enseña aquí a orar COMO CONVIENE.
7. La oración más completa y apropiada que Jesús nos da como ejemplo para que la hagamos comienza con: (Vs.9) "Padre nuestro que estás en los cielos…" Es una exclamación dirigida a Dios Padre en reconocimiento de Su soberanía sobre el universo. Podemos maravillarnos aquí con los nombres de Dios: Abba, que es Padre; Rafá, que es Sanador; Shalom, que es Paz; Rohi, que es Pastor; Jireh, que es Proveedor y Adonai, que es Amo. ¡Gloria a Su nombre!
8. "…santificado sea tu nombre." Esta frase implica que le demos adoración, alabanza, que Le expresemos nuestra gratitud, amor a Él y le demos honra porque Él es digno.
9. "Venga TU REINO." (Vs.10) Esto es que deseamos Su reino, que vivimos en lo de Dios. ¡Seamos capaces de poner en primer lugar Sus intereses! (Romanos 14:17 "…porque el REINO DE Dios no es comida ni bebida, sino justicia, paz y gozo en el Espíritu Santo.") Debemos vivir conforme al reino de Dios que es justicia, paz y gozo en el Espíritu Santo.
10. Continúa, el Señor enseñándonos esta oración guía, para que digamos: "Hágase Tu voluntad…" Y es porque Dios sabe qué es lo mejor que nos conviene. Seamos capaces de rendir nuestra voluntad ante Él.
11. Sabrás que has rendido tu voluntad a Dios cuando disfrutes de ser manso, cuando seas suave para Dios y así estés dando frutos.
12. Pero, si nunca oras para que se haga la voluntad de Dios en tu vida, aunque lleves muchos años, el hacer Su voluntad ¡no lo habrás encontrado!
13. "…como en el Cielo, así también en la tierra." Nos insta Jesús a seguir en nuestra oración con la adoración a Dios, con Su voluntad, con el gobierno soberano de Dios en tu vida, esa es la realidad de lo que es "como en el Cielo así en la tierra."
14. La oración es para que estas condiciones puedan existir sobre la tierra, así como ya suceden en el Cielo, es buscar lograrlo en la oración para ver el bien en la tierra. Será así ¡POR TU ORACIÓN!
15. (Vs.11) "El pan nuestro de cada día, dánoslo hoy." Ya le hemos puesto en oración los intereses de Dios. Ahora vamos a nuestras propias necesidades. Tenemos Su reino y por eso siempre veremos a Dios haciéndonos bien para el alimento diario.
16. (Vs.12) "Y perdónanos nuestras deudas, como también nosotros perdonamos a nuestros deudores." Si no estás dispuesto a perdonar a los que te ofenden, ¿cómo puedes esperar tener comunión con tu Padre, que te ha perdonado de gratis tus ofensas? Aquí perdonamos a los que nos han hecho mal.
17. "Y no nos metas en tentación…" (Vs.13) Dios sí permite que Su pueblo sea puesto a prueba. Esta petición expresa una sana desconfianza de nosotros los humanos de enfrentarnos a las tentaciones y pruebas. En esta parte de la oración al Señor ¡reconocemos la total dependencia que tenemos de Él cuando hay que enfrentarse a una tentación o prueba!
18. "…más líbranos del mal…" Esta es la parte de la oración en la que deseamos desesperadamente ser guardados del pecado por ¡el poder de Dios! ¡Es el clamor del corazón para la diaria salvación en nuestra propia vida! Clamamos para que ¡Él nos libre del poder del pecado y de Satanás!
19. "…porque tuyo es el reino, el poder y la gloria, por todos los siglos. Amén" La oración que hemos estado desarrollando aquí, tal como Jesús nos la enseña, debería no sólo darnos calor a nuestros corazones para paso a paso seguir escalando hacia la gloria de Dios, sino que al finalizar reconocemos que todas las partes de la oración que hemos desarrollado NO TIENEN MÁS FUNDAMENTO ¡QUE Dios SOLO! ¡De Él y solo de Él son el reino, el poder y la gloria por siempre!!! Amén.
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
Oración
Mateo 6:5-15
“Mas tú, cuando ores, entra en tu aposento, y cerrada la puerta, ora a tu Padre que está en secreto; y tu Padre que ve en lo secreto te recompensará en público.”
La oración es sin hipocresía y sin máscara, y es sencilla: es derramarle a Dios todo lo que tenemos dentro. Es lo privado de la vida de uno, y Jesús nos enseña a orar como conviene. Estos son los puntos para la semana.
- Se busca más la oración en público, delante de la gente, como si ahí estuviera la solución. Pero Jesús nos enseña a orar cada uno en privado, a nuestro Padre que está en secreto.
- No hagamos oraciones para los oídos de otro. Nuestro Padre sabe de qué cosas tenemos necesidad y conoce la raíz de lo que nos tiene así; digámosle todo con sinceridad.
- «Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre» reconoce Su soberanía y nos lleva a darle adoración, alabanza, gratitud y honra, porque Él es digno.
- «Venga tu reino. Hágase tu voluntad» es poner Sus intereses en primer lugar y rendir nuestra voluntad. Si nunca oras para que se haga Su voluntad en tu vida, aunque lleves muchos años, no la habrás encontrado.
- Después de los intereses de Dios vienen nuestras necesidades: el pan de cada día. Y el perdón: si no perdonas a los que te ofenden, ¿cómo esperas comunión con el Padre que te perdonó de gratis?
- «No nos metas en tentación, mas líbranos del mal» reconoce nuestra total dependencia de Dios ante la prueba, y clama para que Él nos libre del poder del pecado y de Satanás.
- La oración termina reconociendo que nada de lo pedido tiene más fundamento que Dios solo: de Él y solo de Él son el reino, el poder y la gloria por siempre.
Esta semana entra cada día a un lugar a solas, cierra la puerta y ora el Padre nuestro despacio, parte por parte, diciéndole a Dios todo con sinceridad.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
A Solas en el Cuarto
Mateo 6:5-15
Para leer en voz alta con los niños
“Mas tú, cuando ores, entra en tu aposento, y cerrada la puerta, ora a tu Padre que está en secreto; y tu Padre que ve en lo secreto te recompensará en público.”
Así lo dice la Biblia. En palabras sencillas: cuando ores, busca un lugar a solas y háblale a Dios, que te ve aunque nadie más te vea. Jesús nos enseñó a entrar en un cuarto, cerrar la puerta y orarle al Padre.
- Algunos oraban en las esquinas para que la gente los viera. Jesús dijo que no seamos así: la oración no es para que te aplaudan, es para hablar con Dios.
- No tienes que usar palabras difíciles. Orar es sencillo: es contarle a Dios todo lo que tienes por dentro, lo que te preocupa y lo que te da miedo.
- Dios ya sabe lo que necesitas antes de que se lo pidas. Y también sabe lo que de verdad hay en tu corazón, aunque digas otra cosa.
- Jesús nos enseñó el Padre nuestro. Primero honramos a Dios y pedimos que se haga lo que Él quiere, y después le pedimos el pan de cada día.
- En esa oración pedimos perdón, pero también perdonamos a los que nos hicieron mal. Jesús dijo que si no perdonamos, el Padre tampoco nos perdonará.
- También le pedimos a Dios que nos cuide de la tentación y nos libre del mal, porque solos no podemos. De Él son el reino, el poder y la gloria.
¿Dónde en tu casa puedes orar a solas?
Esta semana ve a ese lugar cada día y ora el Padre nuestro despacio, hablando con Dios.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
