Mega Zoé
Estudio #1149Iglesia en las casas

Piedra De Ayuda

Piedra De Ayuda llama a buscar la bendición de Dios y permanecer fieles en medio del sufrimiento.

Antiguo TestamentoGénesis3 min lectura

Un profeta hasta su último momento. Profeta de sus hijos. Cada cual recibió la profecía de todo su largo destino en la tierra. Profecía para José fue la más larga. Fue el que más sufrió: sufrir no es lo mejor aceptado. Cuando las personas sufren se refugian en su dolor para siempre, y lo cargan como derrotas. Viven como daño para su persona. Decidimos cómo viviremos con lo sufrido. José, cambió su lamento en gozo y fue bendecido por Dios y obtuvo la bendición de su Señor.

Rama fructífera es José.

Dios lo había hecho fructificar en la tierra de su aflicción.

El profundo sentimiento de tristeza, pena, dolor o sufrimiento.

¿Qué has hecho con tu sufrimiento?

¿Te ha destruido o te ha hecho fructificar?

Puedes vivir en la aflicción toda tu vida, pero te aseguro que tus días serán oscuros, pasarás la vida sin fruto en tu siembra, será seca, hierbas malas, plagas, desolación y sin frutos. (vástago-tallo nuevo que brota de un árbol o de una persona que desciende de otro).

Los hijos de José eran esas ramas de una vid que se extiende sobre el muro.

Dios es providencia para los que le creen y son capaz de aguantar la aflicción.

Cuanta estrechez y aflicciones en la vida de José.

En el momento de la profecía ya había vencido toda aflicción que la vida se ocupó de traérselo como su dolor, pena, sufrimiento y la vida es un juez justo, para dejarle ver a Dios y todo lo que ha hecho.

Jacob le recuerda las dificultades por las que pasó anteriormente.

Tuvo muchos enemigos, llamados aquí arqueros, aquellos que son expertos en "hacer daño", y qué muchos son.

Sus hermanos en casa de su padre pensaron que habían acabado con él.

Su dueña en casa de Potifar le asaltó en su pureza.

No se puede dudar que tendría también enemigos en la corte de Faraón, quienes le podían envidiar por su encumbrado puesto y harían todo lo posible para socavar su reputación.

Más su arco se mantuvo poderoso; la fortaleza y el aguante de José bajo todas las tribulaciones: "esto es fe"; su fe no desfalleció; los brazos de sus manos se fortalecieron, es decir, sus otras gracias (compasión divina, favor inmerecido) pusieron su parte: su sabiduría, coraje (valor, decisión y apasionamiento) y de su paciencia, que son mejores armas que las guerras.

La fuente y manantial de su fortaleza era por las manos del Fuerte de Jacob.

Toda nuestra fuerza para resistir a las tentaciones y para soportar las aflicciones, nos viene de Dios: su gracia es suficiente, y su fuerza se perfecciona en nuestra debilidad.

(V. 25) Con bendiciones de los cielos de arriba: lluvia a su tiempo, y cielo sereno a su tiempo y las benignas influencias de los cuerpos celestes; bendiciones del abismo que está abajo, el cual, comparado con el mundo de arriba, es un gran abismo, con fuentes y minas subterráneas.

Eminentes y transcendentes (muy importante, por sí mismo que se elevó, que está más allá de los límites) bendiciones que prevalecerán sobre las de sus padres (V. 26). Bendiciones duraderas y extensas: Hasta el término (fin) de los collados eternos, incluyen todas las producciones de los collados más fructíferos y perduran tanto como ellos han de perdurar.

Tales promesas Dios le hace a José.

Nuestras "propias experiencias del poder" y "de la bondad de Dios" en fortalecernos "para el presente", nos dan ánimo grandemente a esperar su socorro en lo porvenir.

Cuidado como actúas en la fragilidad de los años.

Dios nos mide nuestra actitud en la aflicción.

Te quejas de que te vendieron, te quitaron la fuerza, los envidiosos te han destruido como hablan de ti.

Podemos edificar mucho sobre nuestro Ebenezer, nuestra piedra de ayuda.

Tus batallas te han dejado en aflicción (tristeza, pena, sufrimiento).

Tus batallas son para vencer porque nuestro Eben-ezer: Hasta aquí nos ayudó Jehová. Amén.

Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz