Un profeta hasta su último momento. Profeta de sus hijos. Cada cual recibió la profecía de todo su largo destino en la tierra. Profecía para José fue la más larga. Fue el que más sufrió: sufrir no es lo mejor aceptado. Cuando las personas sufren se refugian en su dolor para siempre, y lo cargan como derrotas. Viven como daño para su persona. Decidimos cómo viviremos con lo sufrido. José, cambió su lamento en gozo y fue bendecido por Dios y obtuvo la bendición de su Señor.
Rama fructífera es José.
Dios lo había hecho fructificar en la tierra de su aflicción.
El profundo sentimiento de tristeza, pena, dolor o sufrimiento.
¿Qué has hecho con tu sufrimiento?
¿Te ha destruido o te ha hecho fructificar?
Puedes vivir en la aflicción toda tu vida, pero te aseguro que tus días serán oscuros, pasarás la vida sin fruto en tu siembra, será seca, hierbas malas, plagas, desolación y sin frutos. (vástago-tallo nuevo que brota de un árbol o de una persona que desciende de otro).
Los hijos de José eran esas ramas de una vid que se extiende sobre el muro.
Dios es providencia para los que le creen y son capaz de aguantar la aflicción.
Cuanta estrechez y aflicciones en la vida de José.
En el momento de la profecía ya había vencido toda aflicción que la vida se ocupó de traérselo como su dolor, pena, sufrimiento y la vida es un juez justo, para dejarle ver a Dios y todo lo que ha hecho.
Jacob le recuerda las dificultades por las que pasó anteriormente.
Tuvo muchos enemigos, llamados aquí arqueros, aquellos que son expertos en "hacer daño", y qué muchos son.
Sus hermanos en casa de su padre pensaron que habían acabado con él.
Su dueña en casa de Potifar le asaltó en su pureza.
No se puede dudar que tendría también enemigos en la corte de Faraón, quienes le podían envidiar por su encumbrado puesto y harían todo lo posible para socavar su reputación.
Más su arco se mantuvo poderoso; la fortaleza y el aguante de José bajo todas las tribulaciones: "esto es fe"; su fe no desfalleció; los brazos de sus manos se fortalecieron, es decir, sus otras gracias (compasión divina, favor inmerecido) pusieron su parte: su sabiduría, coraje (valor, decisión y apasionamiento) y de su paciencia, que son mejores armas que las guerras.
La fuente y manantial de su fortaleza era por las manos del Fuerte de Jacob.
Toda nuestra fuerza para resistir a las tentaciones y para soportar las aflicciones, nos viene de Dios: su gracia es suficiente, y su fuerza se perfecciona en nuestra debilidad.
(V. 25) Con bendiciones de los cielos de arriba: lluvia a su tiempo, y cielo sereno a su tiempo y las benignas influencias de los cuerpos celestes; bendiciones del abismo que está abajo, el cual, comparado con el mundo de arriba, es un gran abismo, con fuentes y minas subterráneas.
Eminentes y transcendentes (muy importante, por sí mismo que se elevó, que está más allá de los límites) bendiciones que prevalecerán sobre las de sus padres (V. 26). Bendiciones duraderas y extensas: Hasta el término (fin) de los collados eternos, incluyen todas las producciones de los collados más fructíferos y perduran tanto como ellos han de perdurar.
Tales promesas Dios le hace a José.
Nuestras "propias experiencias del poder" y "de la bondad de Dios" en fortalecernos "para el presente", nos dan ánimo grandemente a esperar su socorro en lo porvenir.
Cuidado como actúas en la fragilidad de los años.
Dios nos mide nuestra actitud en la aflicción.
Te quejas de que te vendieron, te quitaron la fuerza, los envidiosos te han destruido como hablan de ti.
Podemos edificar mucho sobre nuestro Ebenezer, nuestra piedra de ayuda.
Tus batallas te han dejado en aflicción (tristeza, pena, sufrimiento).
Tus batallas son para vencer porque nuestro Eben-ezer: Hasta aquí nos ayudó Jehová. Amén.
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
Piedra De Ayuda
Génesis 49:22-26
“Mas su arco se mantuvo poderoso, y los brazos de sus manos se fortalecieron por las manos del Fuerte de Jacob”
José fue el hijo que más sufrió, y la profecía de Jacob para él fue la más larga. Sufrir no decide nuestra vida: decidimos cómo vamos a vivir con lo sufrido, y José cambió su lamento en gozo y fue rama fructífera en la tierra de su aflicción. Estos son los puntos para la semana.
- Jacob fue profeta de sus hijos hasta su último momento. Cuando las personas sufren se refugian en su dolor y lo cargan como derrota; pero cada uno decide cómo vivirá con lo que ha sufrido.
- Rama fructífera es José: Dios lo hizo fructificar en la tierra de su aflicción. ¿Qué has hecho con tu sufrimiento? ¿Te ha destruido o te ha hecho dar fruto?
- Puedes vivir en la aflicción toda tu vida, pero tus días serán oscuros y tu siembra quedará seca, con hierbas malas, plagas y desolación, sin fruto para nadie.
- José tuvo muchos arqueros, expertos en hacer daño: sus hermanos pensaron que habían acabado con él, la mujer de Potifar asaltó su pureza, y en la corte de Faraón no le faltarían envidiosos.
- Mas su arco se mantuvo poderoso: eso es fe. Su fe no desfalleció, y su sabiduría, su valor y su paciencia fueron mejores armas que las guerras.
- La fuente de su fortaleza eran las manos del Fuerte de Jacob. Toda nuestra fuerza para resistir la tentación y soportar la aflicción viene de Dios; su fuerza se perfecciona en nuestra debilidad.
- Dios nos mide la actitud en la aflicción. En vez de quejarte de que te vendieron o de cómo hablan de ti, edifica sobre tu Ebenezer, tu piedra de ayuda: hasta aquí nos ayudó Jehová.
Cuando te venga la queja por lo que te hicieron, recuerda una ayuda concreta que Dios te dio y dale gracias en voz alta: hasta aquí nos ayudó Jehová.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
Rama Sobre el Muro
Génesis 49:22-26
Para leer en voz alta con los niños
“Mas su arco se mantuvo poderoso, y los brazos de sus manos se fortalecieron por las manos del Fuerte de Jacob”
Así lo dice la Biblia. En palabras sencillas: a José le tiraron flechas, pero se mantuvo firme porque Dios le daba fuerza en los brazos. Su papá Jacob le dijo que era como una rama llena de fruta que se asoma por encima del muro.
- José sufrió mucho: sus propios hermanos lo vendieron y lo acusaron de algo que no hizo. Pero no se quedó triste y amargado toda la vida.
- Dios hizo que José diera fruto en el mismo lugar donde sufrió. Como una rama llena de frutas, su vida terminó bendiciendo a mucha gente.
- Cuando alguien te hace daño, tú decides qué hacer con esa tristeza. Si te quedas quejándote siempre, tu corazón se pone seco como un árbol sin fruto.
- Las flechas eran la gente que quería hacerle daño a José. Pero José no se rindió: siguió confiando en Dios, fue paciente y se portó con sabiduría.
- La fuerza de José no venía de sus propios brazos, sino de las manos de Dios. Cuando te sientes débil, Dios te da fuerzas para hacer lo correcto.
- Dios ve cómo te portas cuando las cosas salen mal. Ebenezer quiere decir piedra de ayuda: cada vez que Dios te ayuda, es como poner una piedra para acordarte.
¿Qué hizo Dios alguna vez para ayudarte cuando estabas triste?
Esta semana, busca una piedrita, escríbele «Hasta aquí nos ayudó Jehová» y ponla donde la veas todos los días.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
