Mega Zoé
Estudio #1182Iglesia en las casas

Nací Para Hacer Bien En La Tierra

Nací Para Hacer Bien En La Tierra enseña a vivir con la mirada puesta en la vida eterna.

Nuevo TestamentoGálatas4 min lectura

Cuando el granjero siembra trigo, siega trigo, a veces a treinta, a veces a sesenta y a veces a ciento por uno. Una (J.A. Fraude) lección dicha: Una lección y solo una se puede decir que la historia repite con claridad y es que de alguna manera el mundo está edificado sobre una base moral y que a la larga bien les va a los buenos y que a la larga mal les va a los malos.

No os dejéis engañar.

De Dios nadie se mofa, burla.

Ni un gesto o un dicho cuya finalidad es burlarse de Dios, Dios nunca lo aguantará de nadie.

Nadie se burla impunemente (sin falta de castigo) de Dios.

La razón: Porque lo que haya sembrado un hombre, eso también cosechará.

Es evidente que lo cosechará de manos de Dios.

(Job 4:8) Como yo he visto los que aran (Abrir surcos en la tierra con el arado (instrumento) para sembrar) iniquidad (maldad, perversidad, injusticia, todo lo contrario, a la moral, la justicia y la religión) siembra injuria (insulto que ofende, acusación o desacreditación para hacer daño), la siegan (corta, recoge) (es lo que cosechan).

(Oséas 8:7) Porque sembraron viento y torbellino (remolino) segarán; no tendrán mies (cereal = trigo, avena, cebada), ni su espiga hará harina; y si la hiciere, extraños la comerán.

(Gálatas 6;8) Porque el que siembra para su carne, de la carne segará corrupción (acción y efecto de depravar, echar a perder, pervertir, dañar).

Pues el que siembra para la propia carne, de la carne cosechará corrupción, más el que siembra para el espíritu del espíritu cosechará vida eterna.

Pablo quiere decir que la carne es siempre muy nuestra, mientras que el espíritu es la nueva naturaleza que ha nacido en nosotros por operación divina, es dádiva de la gracia de Dios.

El que siembra para la carne siega una cosecha de frustración y pérdida aquí mismo en la tierra, porque al envejecer se dan cuenta de que la carne para "complacer a la cual habían vivido está decayendo" rápidamente.

En la vida nueva perderán "recompensas eternas".

Cada uno de los dos terrenos produce algo de la misma especie que lo que sembró: la carne corrupta da corrupción; "el espíritu regenerado da vida eterna".

Pablo no culpa al terreno, sino al sembrador.

La fuerza de la figura está en los sembradores y en lo que su labor consigue.

Ni la semilla ni el terreno se mencionan porque ninguno puede sembrar sin éstos.

(Gálatas 6:9) No nos cansemos de practicar el bien porque a su debido tiempo recogeremos una magnífica cosecha si no desfallecemos.

Se nos exhorta a la perseverancia en el bien, pues hay quienes comienzan bien, pero no perseveran.

No se cosecha un campo de trigo al día siguiente de sembrarlo.

En el ámbito espiritual, la recompensa sigue de cierto a la fiel siembra, "a su" debido tiempo.

(Gálatas 5:7) ¿Quién os estorbó para no obedecer a la verdad?

A veces el labrador sufre a causa de los fríos del invierno y los calores del verano, que le producen molestias físicas y el natural cansancio del esfuerzo sostenido; pero no ha de acordarse frente a las dificultades, ya que su experiencia le enseña que tras de la siembra vendrá la siega.

(M.H.) Hay en reserva una recompensa, para todos los que se dedican sinceramente a hacer el bien.

Aunque nuestra recompensa se demore, "de seguro llegará."

(Gálatas 6:10) Según tengamos oportunidad, hagamos el bien a todos y mayormente a nuestros familiares en la fe.

Pablo no dice tiempo, sino "oportunidad."

Teniendo vida terrenal, tenemos tiempo, pero no siempre tenemos las "oportunidades" de hacer el bien. Por lo que no deberíamos dejar escapar ninguna de esas oportunidades, las cuales nunca vuelven. Podrán venir otras, ya similares, ya diferentes, pero las que pasaron "sin ser aprovechadas", nunca más volverán. Y de ellas se nos pedirán cuentas, conforme dice Jacobo (Santiago 4:17): y al que sabe hacer lo bueno, y no lo hace, le es pecado. Todo el que conoce el bien que debería hacer y no lo hace, tiene pecado.

Hay que hacer el bien a todos, pero en especial a nuestros hermanos en la fe, pues ellos son, para todo fiel creyente, los (demás) prójimos.

John Wesley: "Haz todo el bien que puedas", de todas las maneras que puedas, a todos las personas que puedas, todo el tiempo que puedas".

Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz