El Espíritu y la carne están en constante lucha, pelea. Así que el Espíritu guerrea por ti. Dios podría haber quitado la naturaleza carnal de tu vida cuando llegaste a Jesús y Su sangre te lavó. Es necesario que tú estés consciente de tu propia debilidad; que te quiere mantener continuamente dependiente de Cristo, su Sacerdote y Abogado; y hace que tú dieses insensatas alabanzas a Aquel que salvó a tales gusanos que somos.
I. En lugar de quitar la vieja naturaleza.
A. Dios nos dio Su propio "Santo Espíritu" para que more en nosotros.
1. El Espíritu de Dios y nuestra carne están en perpetua guerra y seguirán estando hasta que seamos llevados al hogar celestial.
2. La parte nuestra en este conflicto es rendirse al Espíritu.
3. (Romanos 7:15) Al describir la lucha entre las dos naturalezas, Pablo dice: "no comprendo mi proceder".
4. Es una personalidad dividida.
5. (Deuteronomio 8:3) El alimento de nuestra alma, la Palabra.
6. La necesidad espiritual es más importante que las corporales y solo pueden ser satisfechas mediante la Palabra de Dios, revelación de Su voluntad, de Su gracia, de Su amor.
7. Y esa Palabra, recibida por fe y observada con obediencia, es el alimento de nuestras almas.
8. Por eso, el Señor Jesús tomó de esa porción la respuesta que dio a la primera tentación del diablo (Mateo 4:4).
9. La vida espiritual es guiada "por la Palabra"
10. (Juan 5:24) Tu eternidad llegará como vives una vida como un creyente espiritual.
11. El Espíritu vive en ti y te lleva a ser guerrero en contra de tu carne.
12. Él es el Verbo de Dios, es decir, la Palabra viva y personal del Padre, por lo cual vivimos y somos salvos.
13. (Juan 5:24) Ahora venimos a saber cómo se puede recibir una vida espiritual de parte de Él y escapar al "juicio"
14. Este versículo indudablemente, la razón de que sea tan querido es por la forma en que expone el camino de la salvación con tanta claridad.
15. El Señor Jesús comenzó las palabras de este versículo con la expresión "de cierto, de cierto", llamando la atención a la importancia de lo que iba a decir.
16. Luego añadió el anuncio tan personal: "Os digo"
17. El Hijo de Dios nos habla aquí de una manera muy personal e íntima.
18. (a) "El que oye mi Palabra".
19. Oír la Palabra de Jesús significa, "no solo escucharla", sino también recibirla, creerla y obedecerla.
20. Muchos son los que oyen la predicación del evangelio, pero nada hacen acerca del mismo.
21. El Señor está diciendo aquí que "Su" enseñanza ha de ser aceptada como divina y que se debe creer que Él es verdaderamente el Salvador del mundo.
22. (b) "Y cree al que me envió".
23. Es cuestión de creer en Dios (es el todo del hombre).
24. El pensamiento aquí es que uno ha de creer a Dios, que envió al Señor Jesucristo al mundo.
25. ¿Y qué es lo que ha de creer?
26. Ha de creer que Dios envió al Señor Jesús para que fuese "nuestro Salvador".
27. Ha de creer lo que Dios dice acerca del Señor Jesús, es decir, que Él es el único Salvador y que los pecados solo pueden ser quitados mediante "Su obra en el Calvario".
28. (c) "Tiene vida eterna".
29. Observemos que no dice que tendrá vida eterna, sino que la tiene, ahora mismo.
30. "'La vida eterna", es la vida del Señor Jesucristo.
31. No es solo una vida que persistirá (durará) para siempre, sino que es una cualidad (rasgo, propiedad, capacidad) superior de vida. 32. Es la vida del Salvador que es impartida a los que creemos en Él. 33. "Es la vida espiritual recibida cuando nace de nuevo", en contraste con la vida natural (la carne) que ha recibido en su nacimiento físico.
34. (d) "Y no viene a juicio" (si es que en verdad has nacido de nuevo).
35. El pensamiento aquí es que no es condenado ahora ni lo será jamás en el futuro.
36. El que cree en el Señor Jesús queda libre de juicio porque Cristo ha bajado la pena por tus pecados en el Calvario.
37. Dios no exigirá dos veces la paga de su pena.
38. Cristo ha pagado como nuestro Sustituto y esto es suficiente.
39. Él ha consumado la obra y no se puede añadir nada a una obra consumada (¡misión cumplida!).
40. El cristiano jamás será castigado por sus pecados.
41. (e) "Si no ha pasado de la muerte a la vida".
42. El que ha confiado en Cristo "ha pasado" de un estado de muerte espiritual a otro de vida espiritual.
43. Antes de su conversión, estaba muerto en delitos y pecados.
44. Estaba muerto a todo lo que fuese amor por Dios o comunión con el Señor.
45. Cuando se puso tu fe en Jesucristo, vino a morar en el "Espíritu de Dios" y vino a ser poseedor de la vida divina. Amén.
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
