Se trata de uno de los capítulos más populares de la Biblia a causa de la encendida (que es muy fuerte, en llamas, ardiente, hirviendo) defensa del amor como "fuerza fundamental del cristianismo". El amor es la base de tu vida. Pablo hace una encendida del amor. Esto era el mover de Pablo, el amor era lo que lo llevó a una entrega a las Iglesias. Su base de moverse, de hablar, corregir y servir fue el amor que conoció de su Señor. Así vivió y murió.
(Mateo 22:39) Amarás a tu prójimo como a ti mismo.
La primera responsabilidad de nuestras vidas es amar a Dios, con el corazón, el alma y la mente.
Nuestra segunda responsabilidad es amar al prójimo como te amas tú.
Lo que es el amor a Dios y al hombre comprende la totalidad de la religión.
El producir (dar fruto) esto ha sido el designio (propósito, intención o plan para realizar) de Moisés, de los profetas, del Salvador y de los apóstoles.
Deberíamos ponderar (determinar el peso, examinar con cuidado, exagerar) frecuentemente las palabras "amarás a tu prójimo como a ti mismo". (Barnes)
Deberíamos pensar en cuánto nos amamos a nosotros mismos, cuánto de nuestra "actividad se centra en el cuidado y comodidad del yo".
Luego deberíamos tratar de imaginar lo que sería si derramásemos este amor.
Deberíamos llevarlo a cabo.
Esta conducta no es natural: es sobrenatural.
"Solo pueden actuar así los que han nacido de nuevo", e incluso en su caso solo cuando dejan que Cristo lo haga por medio nuestro.
¿Te has preguntado si amas?
(V. 4-7) Alguien ha dicho: Esto no comenzó como un tratado acerca del amor, pero como la mayor parte de las perlas literarias del Nuevo Testamento, fue introducido en relación con alguna situación local.
Los corintios eran impacientes, descontentos, envidiosos, hinchados, egoístas, indecorosos, indiferentes ante los sentimientos de los demás, suspicaces, rencorosos y criticones.
Pablo presenta ahora, en contraste, los rasgos del verdadero amor.
Primero de todo, "el amor es (paciente) sufrido", es benigno, paciente, "sabe soportar" los males y las injusticias que provienen de la maldad de los hombres (ese es el sentido del vocablo griego), "al confiar" en la protección de Dios. Por tal razón, viven en sufrir, en su espera.
Es benigno, trata al prójimo con su "servicio" con amabilidad y con todas las oportunidades para hacer el bien a los semejantes, tiene buena voluntad, comprensión y simpatía.
El amor no tiene envidia de los demás, sino que se complace en que reciban honra y parabienes, no siente celos ante el bien del prójimo, sino que se alegra de que los demás disfruten de los mayores y mejores bienes de toda clase.
No es jactancioso, no se envanece (engríe). Se da cuenta de que todo lo que tiene es don de Dios y que nada hay en el hombre de lo que pueda éste enorgullecerse.
Hasta los dones del Espíritu Santo son soberanamente otorgados por Dios y no deberían llevar a nadie al orgullo ni a la altanería, por muy espectacular que sea el don.
"El amor" "no hace nada indebido" (injusto, ilegal) (V. 5).
Si alguien está verdaderamente actuando con amor, será cortés y considerado.
No busca lo suyo, el amor no es egoísta, sino que se interesa en lo que puede ser de ayuda a los demás.
El amor no se irrita (gran enojo, ira), sino que está dispuesto a soportar menosprecios e insultos.
El amor no guarda rencor, no toma en cuenta el mal, es decir, no atribuye malos motivos a los demás.
No abriga sospechas sobre sus intenciones.
No cabe el engaño en él.
(V.6) El amor no se goza de la injusticia, más se goza de la verdad, seamos capaz de gozarnos en la verdad, porque la vida del ser humano no vive en la verdad, sino en la mentira, el engaño y la traición. A nadie le gusta la verdad; la razón, no aman.
(V.7) El amor todo lo sufre (daño, dolor, daño moral, padece) el amor con paciencia soporta todo. El amor no publica innecesariamente las faltas de los demás, aunque tiene que ser firme en aplicar una piadosa (aún la desgracia lleva el arrepentimiento) disciplina cuando sea necesario.
El amor todo lo "cree", es decir, intenta dar la mejor interpretación a las acciones y acontecimientos.
El amor "todo lo espera", en el sentido de que desea fervientemente que todas las cosas tengan el mejor resultado.
El amor "todo lo soporta", persecuciones o malos tratos por Cristo, no desmaya. Amén.
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
